Muchas personas han creído y aseverado que la existencia de Dios es algo fabricado por la cultura y por ciertas personas que buscan controlar a otras. Karl Marx dijo por ejemplo que la religión era el opio del pueblo y otros han dicho que es una construcción mental o está escrito en los genes de algunas personas pero que tal ser no existe fuera del cerebro. Sin embargo otros se han hecho este cuestionamiento, en su mayoría agnosticos, y otros porque han entrado en un periodo de duda o crisis sobre de fe personal.

 La intuición de Dios

La mayoría de las personas desde pequeños tienen la idea de Dios o crecen en contextos de religión por lo que nunca se hacen esta pregunta. La Biblia nunca intenta responder a la pregunta de si existe Dios, porque lo da por hecho. Ya desde el primer versículo se lee “en el principio creó Dios los cielos y la tierra…” Gn. 1:1 La noción y la creencia en un ser supremo, o de muchos dioses, no obstante ha existido en todas las culturas de la historia humana. ¿Es la creencia en Dios algo innato? y si es así ¿de dónde viene esto?

Salomón escribió en el libro de Eclesiastés:

Ecl 3:11  Él, en el momento preciso, todo lo hizo hermoso; puso además en la mente humana la idea de lo infinito, aun cuando el hombre no alcanza a comprender en toda su amplitud lo que Dios ha hecho y lo que hará. (DHH)

Salomón afirma que Dios mismo puso en la mente humana la idea de lo que es infinito incluso cuando la mente no puede sondear ni conocer todo en su alcance. La existencia en Dios supone cualidades como infinitud en poder, conocimiento ilimitado, omnipresencia y eternidad. El mismo hecho que nos preguntemos si existe lo hace verosímil pues pocos se han preguntado si existe un elefante de 5 cabezas por ejemplo o una hormiga que levante un tren, sin embargo la creencia en Dios es universal, aún desde las culturas más remotas hasta los pueblos más alejados como lo demuestra la arqueología.

Sondeamos esta cuestión como seres racionales pero no tenemos los recursos suficientes ni mentales ni tecnológicos para un alcance total de lo infinito. Alguien dijo que si lograramos conocer todo en el universo y todo lo que ha sucedido en el mundo podríamos llegar a la seguridad de la existencia de Dios, lograríamos los elementos suficientemente convincentes para hacer esta aseveración. Sin embargo esto es imposible.

El libro de Job pregunta, si existe Dios ¿por qué le pasan cosas malas a los buenos? La mayor parte del libro habla sobre las respuestas ignorantes de sus amigos pero cuando se pensaba que todo estaba dicho aparece Dios mismo y comienza a cuestionarlo a él:

Job 38:3 Ahora ciñe como varón tus lomos;
Yo te preguntaré, y tú me contestarás.
Job 38:4 ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?
Házmelo saber, si tienes inteligencia.

A partir de ahí Dios le lanza una serie de preguntas que demuestran que Job ignora muchísimo sobre la naturaleza y él mismo es tan débil y frágil. Nos gusta pensar que no es así, que vivimos en tiempos científicos, en la era de la información y creer que algún día develaremos todos los misterios del universo, que tenemos las bibliotecas más grandes. Sin embargo desconocemos más de lo que conocemos. El filósofo científico Karl R. Popper escribió alguna vez:

…Porque fue mi maestro quien me enseñó no solamente cuan poco sabía, sino también que cualquiera que fuese el tipo de sabiduría a la que yo pudiese aspirar jamás, no podría consistir en otra cosa que en percatarme más plenamente de la infinitud de mi ignorancia.

Entonces ¿por qué nos preguntamos sobre este ser infinito llamado Dios?, ¿nos debemos quedar en la incertidumbre del agnosticismo o dar un paso de fe para recibir el conocimiento revelado de este ser que dice que se ha comunicado con nosotros?

  Dios y la mente

¿Qué explicación hay para esta noción universal acerca de Dios? Más actualmente se ha dicho que nuestro cerebro tiene los genes de Dios como parte de un instinto evolutivo que ha desarrollado. ¿Es esto plausible?

Sunday Times publicó el 9 de noviembre un artículo que habla sobre algunos estudios realizados en pacientes epilépticos:

Los pacientes epilépticos que sufren ataques en el lóbulo frontal del cerebro sostienen que a menudo experimentan intensos episodios místicos y se obsesionan con la espiritualidad religiosa… Un equipo de neurólogos de la sede San Diego de la universidad de California declararon que la explicación más intrigante es que el ataque provoca una sobre estimulación de los nervios de una parte del cerebro llamada “módulo divino”. “Quizás existe una maquinaria neurológica dedicada en los lóbulos temporales relacionada con la religión. La misma puede haber evolucionado para imponer el orden y la estabilidad en la sociedad”

¿La mente evolucionado creo a Dios o fue Dios quien puso esa parte espiritual y las conexiones físicas para creer en él? La interpretación bien puede depender de la postura inicial desde la cual se aborde.

Monoteísmo o politeísmo

Otra explicación que se da a la noción universal acerca de Dios es que es producto de la evolución y de la cultura, que es una creación humana. Hoy en día se ha descubierto que no obstante que hayan religiones politeístas el hilo comun de las religiones es la creencia en un Dios superior.

El hinduísmo por ejemplo cuenta que originalmente el hombre era monoteísta y evolucionó al politeísmo y no obstante de sus muchos idolos adoran a un ser supremo llamado Brahmán.

Tradicionalmente los antropólogos explicaban que la religión surgió del animismo dandole características de DIos a las fuerzas de la naturaleza y de ahí hacia diversas formas de politeísmo, llegando al final al monoteísmo. De ahí que se crea que el origen de la religión proviene de la mente primitiva y que la ciencia acabará por develar los misterios del mundo y ya no hará la necesidad de explicaciones religiosas.

No obstante se ha descubierto que las religiones más primitivas originalmente tenían la creencia en un solo Dios que posteriormente degeneró en la creencia en muchos dioses.

Pablo dijo hace 2000 años ya:

Rom 1:21-23 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

En el próximo capítulo continuaremos hablando sobre cómo la naturaleza puede dar evidencia de Dios.