En el post anterior decíamos que la Biblia no pretende demostrar la existencia de Dios pues lo da por hecho, pero no solo dice eso sino que testifica que la humanidad ha sabido de su existencia al observar la creación.

El texto clave es Romanos 1:

Rom 1:19,20 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

Hay  por lo menos dos aseveraciones importantes en este pasaje:

  1. Que Dios se quiso revelar a la humanidad
  2. Que las cualidades de la divinidad pueden ser conocidas mediante el universo creado

No hay que ser científicos para darnos cuenta que este magnífico universo del cual somos parte es grande, complejo y hermoso por decir algunas cosas, podríamos fijarnos en nuestro sol o en una pequeña araña, en nuestra mano derecha o nuestros ojos para darnos cuenta de ello. También mediante la ciencia y la tecnología actual podemos acceder a lo más remoto de las galaxias y a lo más microscópico de la materia, conocer el ADN y la maravilla de las células.

Al respecto nos preguntamos ¿de dónde salió todo esto? hay básicamente dos posibilidades ¿es producto de la casualidad o hay detrás un ser infinitamente sabio, eterno, invisible y poderoso que lo hizo todo? De nuevo, la Biblia comienza diciendo “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”, es decir, Dios creó el universo sin dar demostraciones de ello.

No pretendo discutir las teorías del big bang y la evolución de las especies por selección natural porque requeriríamos de más espacio, pero sí mencionar que detrás de la ciencia está la filosofía: Que lo que es posible estudiar es lo observable, lo medible y que las teorías son posibles comprobarlas sólo mediante experimentación, no obstante que si Dios es invisible es imposible poder mediante nuestros sentidos o aparatos de medición tocar, ver o percibir a Dios. Lo único que es posible hacer a lo sumo es que conociendo la creación veamos pistas, indicios, señales del diseñador, autor y creador de la obra y en base a eso deducir su existencia por fe.

Heb 11:3  Por la fe entendemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino de lo que se ve. (NVI)

También consideremos que la Biblia frecuentemente dice expresiones tales como: Dios hace salir el sol, envía la lluvia o da de comer a los leones. Eso no implica que lo hace directamente sino mediante diferentes causas físicas, biológicas, ecológicas, químicas e incluso humanas: la ley de la gravedad actuando, el ciclo del agua y el ecosistema respectivamente. Génesis 1 y 2 que cuentan sobre la creación desmitifican el origen del universo para las sociedades politeístas y animistas de la época, ciertos pueblos creyeron que el sol era un dios, otros que también la luna, otros que el leopardo, que había dios de la lluvia, etc. Pero sólo la Biblia colocó al creador sobre y fuera de la creación pero no tan lejano como para no influir en él intimamente sosteniendolo.

Rom 1:25 En vez de adorar al Dios verdadero, adoran a dioses falsos; adoran las cosas que Dios ha creado, en vez de adorar al Dios que las creó y que merece ser adorado por siempre. Amén.

Pues bien, si el verdadero Dios es el de la Biblia significa que este es invisible y actúa en el universo sin necesidad de manos u ojos humanos por lo que es un error creer que la ciencia puede demostrar la existencia o inexistencia de Dios. Es más, lo que sostiene el universo son los decretos reales de Dios sobre cada parte del cosmos:

Heb 1:3  El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa…

Ni siquiera personajes del ateísmo como Richard Dawking niegan que el universo tenga las cualidades de complejidad, como que el ADN contiene información codificada que implica inteligencia o que las posibilidades para que el azar haya podido crear un molécula son practicamente cero, no obstante responde diciendo que el diseño del universo es sólo aparente, que es producto de nuestra mente evolucionada que busca propósitos detrás de cada cosa.

¿Cuál es la verdad? Para muchos aún estas indicaciones del universo hacia la existencia del creador son insuficientes pues se niegan a ver o porque no logran mirar el milagro de lo que les rodea, se les hace que con millones de años la casualidad ha logrado formar lo que vemos. Si Dios existe, ¿no puede ser más claro? ¿por qué no se muestra y se da a conocer? Pues bien, la historia da cuenta de que Dios ha sido más claro al respecto, pero esto lo estaremos viendo en el próximo post.