El Antiguo Testamento que es la Biblia hebrea escrita cientos de años antes de Cristo contiene sorprendentes profecías acerca del Mesías. Moisés quien escribió los primeros cinco libros de la Biblia vivió 1400 años antes, David alrededor del año 1000 a.C. y los profetas escritores entre el siglo VIII al IV a.C. A diferencia de la profecía ambigua de personajes como Nostradamus o sin posibilidad de verificación como las de muchas religiones los profetas del Antiguo Testamento dejaron un registro de decenas de profecías predictivas llenas de detalles y con la posibilidad de constatarse históricamente. Los evangelios, los primeros 4 libros del Nuevo Testamento que relatan la vida de Jesús, nos dan testimonio de cómo asombrosamente todo aquello que se predecía acerca del Mesías se cumplió en Jesús.

Stoner en Science Speaks (la ciencia habla) dice:

Encontramos que la posibilidad de que un solo hombre cumpla las 48 profecías es 1 entre 10 elevado a la 157. Tal número es estremadamente grande y representa una posibilidad extremadamente pequeña…

Para verificar estas profecías puedes buscar las citas bíblicas en tu propia Biblia:

Genealogía y nacimiento

  1. Sería del linaje de la mujer el que derrotaría a la serpiente (Gn. 3:15).
  2. Debería cumplir con la condición de ser descendiente de Abraham a través de quien debía reintroducirse la bendición a la humanidad (Gn. 22:18)
  3. Saldría rey del pueblo de Israel (Nm. 24:17-19).
  4. Dentro de las 12 tribus de Israel se predijo que sería de la tribu de Judá (Gn. 49:8-10)
  5. Se estableció una dinastía del rey David de la tribu de Judá y uno de sus descendientes sería el Mesías (Isaías 9:6,7)
  6. Comenzaría a reinar cuando se le quitara el reino a los hijos de Judá lo cual se cumplió cuando Herodes un idumeo tomó el trono (Gn. 49:10).
  7. Nacería de una virgen y su nombre sería Emanuel, Dios con nosotros (Mt. 1:23, Is. 7:14).
  8. Nacería en Belén, la ciudad de David (Mt. 2:1, Mi. 5:2)
  9. De la misma forma que Israel, estaría en Egipto y saldría de ahí (Mt. 2:15, Os. 11:1)
  10. Sería llamado nazareno (Mt. 2:23, Jue. 13:5,7)

Ministerio (Profecías cumplidas en el espacio de tres años)

  1. Su camino sería preparado por una voz que predicaría en el desierto (Mt. 3:3, Is. 40:3). Ese personaje sería como Elías (Mal. 3:1, 4:5; Mt. 11:14)
  2. Sería ungido con el Espíritu Santo (Is. 11:2, 61:1)
  3. Sería proclamado Hijo de Dios en su bautismo (Sal. 2:7, Is. 42:1)
  4. Iría al desierto para ser tentado tal como Israel lo fue (Mt, 4:1)
  5. Comenzaría ministrando en tierra de Zabulón y Neftalí, Galilea. (Mt. 4:13, Is. 9:1-2)
  6. Vería por los débiles y los defendería (Mt. 12:9- 21, Is. 42:1-4)
  7. Estaba predicha la fecha exacta en que moriría por los pecados conforme a las 70 semanas de años del profeta Daniel (Dn. 9:24-26)
  8. Hablaría en parábolas (Sal. 78:2)
  9. Vendría como pastor de sus ovejas (Is. 40:10,11)
  10. El sería visto pero no percibido (Isa 6:9, Mt 13:14-15, Mc 4:12, Hechos 28:36).
  11. El no sería creído (Isa 6:10,53:1, Mt 15:8, Mc 6:6, Jn 12:38).
  12. Sería salvador de la humanidad y piedra de tropiezo para Israel (Is. 8:14)

Durante su última semana Jesús cumplió muchas más profecías:

  1. Entraría a Jerusalén sentado en un pollino, hijo de asna (Mt. 21:1-7, Zac.9:9)
  2. Se le aclamaría como el que venía en nombre del Señor (Mt. 21:9, Sal. 118:25,26)
  3. Limpiaría el templo de Jerusalén (Mt. 21:12,13; Jer. 7:11; Is. 56:7, Mal. 3:3)
  4. Sería flagelado y escupido en el rostro (Is. 50: 6),
  5. sería dejado sólo en su momento de aflicción (Za. 13:7, Is. 53:6),
  6. no se defendería en su juicio (Is. 53:7),
  7. moriría como impío y junto a impíos (Is. 53:9),
  8. y sería contado como pecador (Is. 53:12),
  9. su sepultura sería la de ricos (Is. 53:9),
  10. sería un hombre justo (Is. 53:9),
  11. llevaría el pecado de muchos y oraría por los pecadores (Is. 53:12),
  12. traería justificación (Is. 53:11) y viviría para siempre como rey (Is. 53:10)
  13. sería vendido por 30 monedas del dinero del templo (Za. 11:12,13)
  14. sería traspasado (Za. 12:10)
  15. Sería traicionado por un amigo que comería con él. Cumplido en Judas. (Sal. 41:9)
  16. Sus enemigos tropezarían y caerían (Sal. 27:2, Jn. 18:6)
  17. Él expresaría palabras de abandono de Dios (Sal. 22:1),
  18. Sería burlado por sus enemigos (Sal. 22:7,8),
  19. tendría sed (Sal. 22: 15),
  20. sus manos y pies serían horadadas (Sal. 22:16), sería herido en sus manos (Za. 13:6),
  21. podría contar sus huesos pues sería desnudado a la vista de la gente (Sal. 22:17),
  22. su ropa sería repartida por sus enemigos (Sal. 22:18).
  23. Le darían a beber hiel y vinagre (Sal. 69:21).
  24. Encomendaría su espíritu al Padre (Sal. 31:5).
  25. Ni uno de sus huesos sería quebrantado (Sal. 34:20).
  26. Él sería la piedra desechada que llegaría a ser piedra principal de construcción (Sal. 118:22).
  27. Resucitaría (Sal. 16:9,10)
  28. y lo haría al tercer día (Os. 6:2, Jon. 1:17)
  29. Quien lo entregaría sería reemplazado (Sal. 109:8).
  30. Subiría a lo alto (Sal. 68:18)
  31. Se sentaría a la diestra de Dios como rey (Sal. 110:1).
  32. Sería el sacerdote eterno (Sal. 110:4)
  33. Isaías profetizó que el niño nacido se sentaría en el trono de David su padre para siempre (Is. 9:6,7)

Jesús dijo:

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; Jn. 5:39

Pablo predicó:

“… Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;  y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;” (1 Co. 15:1-4)

Finalmente Pedro escribió:

1Pe 1:10-12 Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.