Los griegos del siglo primero al oír del mensaje de la cruz pensaban: ¡Qué loco!, ¿no?, decir que todos los actos morales fallidos del ser humano, los robos, asesinatos, las mentiras, la vergonzosa envidia y todos los actos de violación y terror perpetrados por el hombre encuentran expiación por medio de un judío, que murió como un criminal crucificado en un cerro entre dos criminales.

Qué loco pensar que el Dios infinito, el digno de toda gloria, el trascendente, se rebajó a tener el nivel de un vil esclavo para venir a tocar sucios leprosos y embarrarse en la miseria del hombre, para comer con prostitutas y ladrones de cuello blanco, para rogarle a las personas por un cambio de vida y llorar por sus enemigos ¡Qué embarazoso que tuviera que pisar los juzgados de su tierra, ser rechazado por su propia familia y ser desnudado cubierto en sangre ante sus enemigos en un espectáculo de ignominia!

No, eso no merece ser llamado Dios y mucho menos salvador del género humano. No cuando lo que se espera es a un rey al estilo del emperador, un dios como los que habitan en el Olimpo que jamás necesita rebajarse ni un poquito. No cuando se espera a un dios que se codea con los poderosos y ricos, no cuando lo que se espera que sea como aquellos portentosos generales de la época seguido de ejércitos, un héroe en toda la extensión de la palabra. Ni siquiera parece un noble de esos que están rodeados de discípulos y son respetados por medio mundo. Simplemente no se parece a lo esperado, parece que este Dios del que se habla se ha vuelto loco.

Para muchos en el siglo XXI este mensaje de la cruz sigue siendo una locura y más que ello una imposibilidad: los problemas no se solucionan con el hombre de la cruz, el hombre sigue su vida loca y los únicos que podemos hacer un cambio somos nosotros mismos. Dios está ausente de la ecuación. Los pecados son sólo invento de la imaginación para mantener un control social, los sacrificios no tienen ningún sentido. Si Dios existe y envió a Jesús a morir por el hombre, pues qué poco efectivo. Dios debería ejecutar su poder y gloria aquí, ahora y de inmediato pero se quedó colgado del madero.

La inteligencia de hoy la tienen los estrategas de las grandes organizaciones, los gobernantes del mundo, la ONU, las cortes mundiales, los que tienen doctorado y maestría y escriben sendos libros de cómo debe ir la sociedad, Dios no parece cuadrar en los planes a corto, mediano o largo plazo. La cruz sigue siendo una locura que hay que seguir ignorando.

Jesús dijo en Lucas 7:35:

Pero la sabiduría de Dios se demuestra por todos sus resultados. (DHH)

Mas la sabiduría es justificada por todos sus hijos. (RVR 60)

El juicio final de todo plan son sus resultados, no su elocuencia, ni su belleza o meticulosidad, no es lo elaborado o complejo, no es lo que concuerda con lo normal del mundo sino lo efectivo. Lo efectivo del plan divino son sus redimidos, son los hijos que Dios conquistó para sí lavándolos del pecado..

Pablo dijo:

1Co 1:18  Me explico: El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios…

En el pasaje anterior Pablo contrasta el poder del mensaje con lo que parece una locura y dicho poder es para salvación (Ro. 1:16).

Entonces ¿Cuál es el argumento que demuestra que  “la locura de Dios es más sabia que la sabiduría humana,..” (1 Co 1:25) como se conoce hoy? Lo débil y despreciable del mundo

1Co 1:27-28  Pero Dios escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos. También escogió Dios lo más bajo y despreciado, y lo que no es nada, para anular lo que es,

Sí, la sabiduría es demostrada con un Cristo que sin espada conquistó corazones y derribó barreras sociales, cambió estructuras y cambio personas desde lo profundo de su ser solo con su mensaje de amor y de reconciliación para con Dios.

Parece que Dios se volvió loco escogiendo a gente sin riquezas, ni fama, ni poder, ni educación pero sí mansos y humildes ante él. Su locura trabaja en este mundo produciendo un impacto eterno y seguro. Es el reino del revés donde los más grandes son los más pequeños y donde los que tendrán la tierra son los mansos y donde los pobres tendrán el reino, donde los que lloran son felices…

1Co 1:25 Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

Su plan es tan asombroso que con un sólo peón ganará la partida…