Existe una batalla actualmente entre el movimiento feminista por erradicar lo que se ha denominado como la opresión de los hombres sobre las mujeres. El rol de género, según definen las feministas, es el conjunto de normas sociales y comportamentales generalmente percibidas como apropiadas para los hombres y las mujeres en un grupo o sistema social dado, y por medio de los cuales los hombres han impuesto sobre las mujeres formas injustas de trabajo relegándolas al hogar y a la maternidad, no dejándolas ser libres ni desarrollarse como personas con sueños y anhelos laborales. Desde esta perspectiva poco o nada tiene que ver las diferencias observadas en comportamiento y personalidad, ya no hablemos de lo físico como algo innato; por lo tanto debe revertirse el pensamiento, reeducarse a las personas para que vuelvan a un estado más justo entre los “géneros” a través de cambios socioculturales.

La Biblia contiene el concepto de igualdad de esencia entre el hombre y la mujer

Génesis 2:23:Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.

Cuando Dios creó a la mujer no volvió a tomar polvo para crearla como lo hizo con Adán sino la sacó del hombre mismo, de su misma esencia. La expresión de Adán al verla es un reconocimiento de que ella es como él, porque es parte de sí mismo. Él la llamó varona (heb. ishshah) porque del varón fue tomada (heb. ish). Los dos eran carne del polvo y sobre los dos soplaba el mismo aliento de vida, los dos eran seres humanos a su imagen.

Las diferencias sexuales de las cuales habla la Biblia

La Biblia en sus primeras páginas deja claro el concepto de las diferencias de los sexos femenino y masculino como una complementación para lograr la procreación y formar el vínculo de la familia y juntos gobernar sobre la tierra.

Gén 1:27,28 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra,…

En el Nuevo Testamento dentro de los mandamientos diferentes que se da al hombre y a la mujer Pablo en su carta a los Efesios 5 es que el hombre debe amar a su mujer y la esposa debe sujetarse a su marido, también según 1 Corintios 11 el hombre es la cabeza de la mujer.

No obstante aquella diferenciación entre las funciones del hombre y la mujer son visto como impuestas por las sociedades patriarcales antiguas. La Biblia más que roles de género presenta un modelo de familia. ¿patriarcal? sí, pero no del modo desvirtuado.

Respondiendo a las feministas

  1. En la Biblia y en la cultura antigua de Israel no hay un impedimento para que las mujeres realicen trabajos fuera del hogar: se dice que Raquel era pastora junto con las esposa de Moisés, Séfora; Rut recolectaba trigo, la sulamita, etc. Aunque en estos casos estas mujeres al casarse no se dice que hayan seguido llevando a cabo estas labores es más debido a que las mujeres trabajaban al campo por necesidad y al tener a sus maridos podían dedicarse a otras labores que más les podían satisfacer. Proverbios 31 nos da un ejemplo de una mujer que teje, que compra una viña y la administra y está al tanto de la familia también, y esta es llamada la mujer ideal. La mujer no está solo confinada a las cuatro paredes de la casa desde este punto de vista pero no descuida su hogar.
  2. ¿en la Biblia hay trabajos a los que se vete la participación de la mujer? ¿la guerra, la política o los deportes? No hay mención de mujeres guerreras en la Biblia pero sí hay heroínas como Ester que por su intercesión con el rey salvó a su nación o Jael que mató a un capitán enemigo. La razón no es a falta de “cerrar las oportunidades de desarrollo” sino por razones prácticas y aún razones de gusto. En la práctica, al igual que hoy día hay muchas mujeres que no gustan de la milicia ni de los deportes ni son igual de fuertes que los varones para competir en esta área a la par de ellos. En cuanto a política la línea de gobierno era del linaje del rey, dado al hijo varón, no había elecciones, pero cuando esto faltaba llegó a ocuparse por una que otra reina en Israel.
  3. El liderazgo del varón en el hogar, el patriarcado, no mina ni la dignidad ni la valía de la mujer. Si hay un liderazgo amoroso más bien hay una valoración de la esposa, hay un cuidado debido. ¿Hay algo innato en las mujeres que les impida llevar el liderazgo en el hogar? creo que es una pregunta desenfocada del propósito de la familia, más deberíamos preguntar según las capacidades y habilidades naturales del hombre y la mujer ¿qué funciones debemos tener en el hogar en cuanto a dirección y gobierno del hogar? No es lo mismo preguntar si ¿hay algo en el hombre que le impide tener hijos? lo cual la respuesta es un rotundo sí porque no está capacitado físicamente para ello. Según Génesis 2 la mujer fue hecha para ser ayuda idónea para el varón, no alguien sin autoridad pero sí una ayuda, no algo de lo cual pueda prescindir, una amiga y consejera, una corregente, una que está al lado del varón para guiar al hogar pero que en última instancia confiará en el amor y cuidado del marido.
  4. La Biblia no está a favor de la opresión de las mujeres sino lo contrario: La recomendación a los hombres es amarlas, cuidarlas y tratarlas como a vasos más frágiles. No hay ninguna inferencia de que la sujeción a los esposos implique sujetarse a la opresión y al maltrato.
  5. El tener hijos no es visto como un impedimento para la realización de la mujer. Mientras que muchas feministas abogan por el aborto o incluso llegan a tener ideas de que en futuro los hijos puedan nacer en probetas y criados por el estado, la Biblia presenta la tarea de la maternidad no solo como honrosa sino de un grande privilegio para la mujer, no como una limitación sino como una forma de realización personal.
  6. Según la Biblia, los hombres no carecen de un papel determinante en la crianza de los hijos sino todo lo contrario, ni tampoco están impedidos para realizar tareas en el hogar. No dice que debe haber un 50/50 de participación del varón en el hogar, cuántos pañales cambiar o si debe lavar su ropa pero sí establece los principios generales que lo van a guiar para amar y cuidar a su familia, la aplicación puede depender de muchos factores como el tiempo de trabajo fuera del hogar, condición física, etc.
  7. Las consecuencias de ir contra este modelo pueden ser funestas para la familia: los hijos no tendrán padres que los cuiden, los conflictos matrimoniales seguirán generándose en la guerra por el poder. Se puede caer en la tiranía de querer igualar las labores de hombres y mujeres sin notar las diferencias y caer en injusticia, dándole más a la mujer de lo que puede llevar, apartarla del privilegio de la maternidad (que por cierto es elegible por los padres), llegar al aborto por el egoísmo de la realización personal, minimizar el valor del hombre, feminizar al hombre, generar el concepto de erróneo de la misandria, “los hombres son los que originan todo el mal del mundo” y al final tener familias sin padres…

Por otro lado no podemos negar que en este tiempo igual que en el tiempo antiguo los hombres abusan, maltratan y discriminan a la mujer en el hogar y en el trabajo por razones de orgullo o de machismo. Pero el problema de la familia no es eliminando o sacando al hombre de la jugada sino que cumpla su función de amor y cuidado, verdadera preocupación y respeto por la esposa y los hijos.

En el principio Adán labraba la tierra pero cuando pecó su castigo consistió en ganar el pan de cada día con el sudor de su frente y el de la mujer dar a luz con dolor, sus roles de una forma se convirtieron en una pesada carga. La solución para estas aflicciones de la vida laboral y maternal no está sino en aquel día en que la maldición del pecado sea revocada del hombre por Dios mismo en el día que Cristo venga.