No iremos hacia ningún lado ni lograremos nada hasta que dejemos de ser  inconstantes en nuestra asistencia y puntualidad a nuestras reuniones cristianas.

Heb 10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

La Biblia nos llama a no caer en la mala costumbre de la inasistencia. La costumbre es la tendencia o hábito adquirido por la repetición de una acción. No es lo mismo decir que no vino por una razón extraordinaria a decir que la persona está habituada a faltar y algunos de ustedes están mal acostumbrados a faltar.

Les invito para que hagan la buena costumbre de asistir. Vean el ejemplo de Jesús Luc_4:16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo* entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Jesús no faltaba ni un día de descanso, no decía soy el hijo de Dios o acá lo busco en mis aposentos. Incluso cuando viajaba a otras ciudades tenía la costumbre de asistir a la sinagoga más cercana.

¿Cuáles son las consecuencias y peligros de la inasistencia?

Individualmente ocurre una pérdida gradual del ánimo y la persona empieza a enfriarse, a apagarse, a perder el deseo de buscar a Dios y de servirle, de tal manera que cuando viene no siente nada, se siente atrás y luego no tiene deseos de venir más, entonces comienza a vivir como antes hasta que finalmente ya no viene.

La inasistencia trae consecuencias negativas a la iglesia: La inconstancia hace que no se cuente con las personas para el trabajo, ocasiona un retraso porque se dedica mucho tiempo en tratar de levantar gente enfriada en vez de que estemos saliendo al mundo. Como consecuencia no hay frutos No hay unidad, ni comunicación ni comunión. No podemos ganar gentes porque la gente nueva ve el mal ejemplo de los demás y dicen ¿para ser así? no gracias, y si se quedan y empiezan con ganas de cambiar la situación se cansan porque ven al resto que no se esfuerza.

Seamos como la iglesia primitiva Hch 2:42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

iglesia

¿Qué pasa si no perseveramos todos?

Tristemente cuando están en vacaciones dicen no voy porque hay que salir y descansar, cuando trabajan porque están cansados. Cuando llueve porque llueve, si hace calor por eso.

Es sorprendente como la gente madrugaba para ir por la televisión que dio el gobierno y los padres hacen todo lo posible por asistir a las reuniones de padres de familias, los estudiantes asisten puntualmente a sus clases y los obreros a sus trabajos ¿por qué a la iglesia no le dan esa importancia? No sean como niños, no esperen regañizas ni multas para hacer las cosas. Sólo porque no ven a Dios no significa que él no les está viendo a ustedes. Veo que el mundo les exige, el patrón les exige, la escuela les exige, el gobierno les exige, ¿creen ustedes que el rey de reyes y señor de señores no lo va a hacer? Mal 1:6 El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor?

A esta iglesia Dios no bendecirá hasta que se acostumbren a asistir con regularidad.

Desanimados: Algunos quieren que el pastor se la pase animando a los hermanos que no vienen pero la decisión de cambio está en ustedes. Hay algunos que ameritan visitas personales pero no aquellos que por mala maña o mala costumbre dejan de asistir. Hay algunos que se desaniman cada rato, ¿sabe por qué? porque no sólo se trata de asistir sino de también buscar a Dios en privado. Vas a ser tan fuerte como el grado de búsqueda que tengas de Dios. Como seres humanos nos desanimamos a veces pero no es normal si es cada semana, pero si es así entonces nosotros somos los que debemos buscar ayuda en alguien más maduro o espiritual y no esperar que esa situación que nos deprime nos mantenga en las mismas.

2Sa 10:12 Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le pareciere.

Este año es año de despertar y de avivamiento. No te pido mucho, sólo que vayas a tu iglesia, pero no sólo eso, que tu mente y tu corazón los traigas, que no sólo sea tu cuerpo. Hermano esfuérzate por llegar a los cultos que más puedas y hacerlo puntual no a mitad del servicio. Pero si por alguna causa externa tienes que llegar tarde no te apenes, aún cuando sea para la despedida pero no dejes de hacerlo.

¿Por qué asistir y exhortarnos?

Porque el día de su venida se acerca. No desperdicies un año más soñando en cosas grandes. Esforcémonos realmente y si vez que algunos no jalan mira por ti mismo, quita la viga de tu ojo para que puedas quitar la paja del hermano. Deja de criticar a la iglesia y date cuenta que tú eres la iglesia, como eres tú, así es la congregación. La iglesia es la suma de lo que somos cada uno.

Pidamos a Dios perdón  por tomar en poco el llamado que él nos hace a venir a su casa y pongamos como propósito personal adquirir la constancia de venir a su encuentro y participar en las actividades que se hacen.