Básicamente el origen de la celebración del halloween como de la edificación de altares a los muertos en México tiene como fundamento la creencia de que al menos una vez al año los espíritus de los muertos salían al mundo exterior para convivir con los vivos o amenazarlos. En cuanto al halloween los celtas celebraban el Samhain que era una fiesta al término del verano, el 31 de octubre en Irlanda. Ellos creían que en este día la línea que dividía el mundo de los vivos como el de los muertos se acercaba y permitía el paso de los espíritus de los muertos tanto buenos como malos.

Primero debemos señalar que casi todos si no todos las culturas antiguas creían en la existencia del alma como un ente distinto al cuerpo y que al morir era separado de este e iba a algún lugar (inframundo, lugar ultraterreno) ya sea para descansar o sufrir, ya sea a vivir una vida igual o normal como la de esta vida. Para los grecorromanos era un lugar llamado Hades, para los celtas era “el otro mundo” y para las culturas prehispánicas habían diferentes lugares destinados a los muertos según el lugar donde hubiesen muerto. Con la venida del naturalismo y del cientificismo muchos han negado que pueda existir el alma y se considera que la conciencia humana es generada en el cerebro y se deja de ser al morir sin paso a ningún lugar. Sin embargo en la actualidad han sido documentadas miles de casos de ECM (encuentros cercanos a la muerte) que es la experiencia de personas que clínicamente han sido declaradas muertas y se han visto salir del cuerpo y viajar a través de un túnel y haber ido a un lugar de paz o de sufrimiento. La ciencia ha buscado muchas formas de explicación como la sicoanalítica o la fisiológica.

Si aceptamos la Biblia como un libro de revelación sobre Dios y las cosas últimas podemos descubrir con certeza acerca de la existencia del alma después de la muerte y si esta puede tener algún contacto con los vivos.

Primero, la Biblia define la muerte como la no permanencia del espíritu con el cuerpo:

Stg 2:26 Pues como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

2Co 5:9 Por eso nos empeñamos en agradarle, ya sea que vivamos en nuestro cuerpo o que lo hayamos dejado.

Por consecuencia hay una continuidad entre esta vida y la siguiente.

Si Jesús es quien dijo ser, el Hijo de Dios y la última revelación dada a los hombres entonces sus palabras son verdaderas. Jesús mencionó acerca de la diferencia entre matar el cuerpo y la destrucción del alma y el cuerpo en el infierno.

Mat 10:28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

Aquí Jesús aseveró que quien mata no mata el alma pues esta permanece luego de la muerte. Segundo, dijo que hay un lugar donde el ser humano puede sufrir destrucción llamado infierno y que este juicio únicamente es llevado a cabo por un sólo ser en el universo llamado Dios. La palabra griega que Jesús usó para destruir es “apollumi” que puede traducirse como destruir o perder como es traducido en el siguiente pasaje, refiriéndose a Dios mismo:

Stg 4:12 Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

Pero, ¿pueden los espíritus o almas de los muertos salir al mundo ya sea el 31 de octubre o el 1 de noviembre?

Algunos han querido utilizar el siguiente pasaje para mostrar que los muertos en realidad no tiene conciencia:

Ecl 9:4-6 Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto. Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.

Pero el sentido de este pasaje es que los muertos no tienen acción sobre las cosas de la vida humana. Cuando el escritor dice “su memoria es puesta en el olvido” significa que son olvidados. Pero la parte que apoya la idea de que los muertos ya no tienen más participación con los vivos ni en las cosas del mundo es cuando dice “NUNCA más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol”.

Pero el pasaje más claro que habla sobre la imposibilidad de un espíritu de traspasar el lugar donde se halla es Lucas 16 donde Jesús relato la historia de dos personajes, uno rico y el otro un mendigo llamado Lázaro. Los dos murieron y uno fue al Hades y el otro fue al seno de Abraham o Paraíso. La historia relata que aquel hombre que en vida tuvo placeres y riquezas ansiaba en el lugar de tormento que Lázaro que estaba del otro lado fuera y le diera algo que tomar. Abraham respondió:

Luc 16:25,26 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

Esto nos indica que al término de la vida hay una retribución según la fe (acompañada de las obras que esta conlleva) que hayamos manifestado en vida y que al morir es imposible poder pasar de un lado al otro.

La historia continúa diciendo que el hombre rico le pide a Abraham enviarle a Lázaro a sus hermanos para decirles que se arrepientan para que no vayan ahí. Abraham contestó que eso no era necesario porque tenían la Ley y los profetas (la Biblia de los judíos) para que les advirtieran y que no se arrepentirían aunque alguien se levantara de los muertos.

Ahora reflexionemos por un momento, si Dios dejara salir a un espíritu al mundo ¿a caso no sería su primera reacción decirnos como es su vida del otro lado? si están sufriendo nos lo dirían, si están gozando nos animarían a seguir el camino de la fe. Pero si los espíritus de los muertos salen y lo único que hacen es venir a comer, asustar o amenazar a la gente no tiene sentido. Es ilógico porque si fueron al cielo están disfrutando y no vendrían acá porque no tienen necesidad de nada lo que hay abajo, si están en el infierno sería como si en la cárcel dejaran que los prisioneros se tomaran un día de vacaciones en las Bahamas una vez al año.

Pero si los espíritus de los muertos no vuelven a la tierra a qué se atribuye la visión de fantasmas, fenómenos paranormales, casas embrujadas, poderes ocultos, magia, comunicación con espíritus, etc. La Biblia se refiere a estos seres como demonios. Estos son seres inteligentes, ángeles caídos sin cuerpo que andan en los aires, seres organizados en ejércitos, principados y potestades que buscan engañar y destruir al hombre.

Es por ello que Dios prohíbe toda práctica oculta o que involucre espíritus:

Deu 18:10-11 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.

Estas prácticas mágicas o espiritistas han sido practicadas por diversas culturas a lo largo de la historia por la inclinación humana a buscar poder o poseer conocimientos sobre el futuro. Estos demonios están interesados en arrastrar a las personas al error, a la superstición, al miedo y a la incertidumbre, y hacerlos dependientes de sus poderes e influencia. Pablo dice:

1Co_10:20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.

Esto significa que aún, cada dios que fue adorado por los pueblos y que exigía adoración y sacrificios era un espíritu maligno buscando desviar a las personas de Dios. Ellos son expertos en el disfraz y en el engaño

2Co 11:14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.

Esto significa que Satanás y sus demonios como estrategia es más común que busque generar confianza presentándose de una forma aceptable como  un familiar o amigo muerto antes que con cuernos y cola. Por tanto tengamos cuidado con qué o quienes nos relacionamos en el mundo espiritual.