No hay peor cosa que sentirse agotado por un camino lleno de hoyos, de piedras, de oscuridad y de peligros pues lo que más desea uno es llegar al destino, no perderse en el proceso ni quedar demorado en el tráfico. Tomar el camino equivocado puede ser lo más desgastante y agobiante que pueda sucedernos.

Del mismo modo en la vida hay muchas cosas que producen cansancio espiritual, emocional y físico porque elegimos estilos de vida equivocados. ¿Cómo llegamos a este punto? podemos preguntarnos.

Pro 14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho;
Pero su fin es camino de muerte.

Sí, realmente a veces nos equivocamos en evaluar los caminos de la vida y acabamos en un barranco espiritual.

En el tiempo de Jeremías la gente había escogido caminos equivocados: los reyes recorrían con gobiernos malos que los ayudasen, los ricos preferían no pagar a sus trabajadores y la gente prefería quemarle incienso a un palo que adorar a Dios. El camino los llevó al destino de la destrucción y estaban seriamente amenazados de ser sitiados por sus enemigos (esta era la forma en el tiempo antiguo de poder entrar a las ciudades amuralladas, rodearlos hasta que el alimento se acabase dentro y se rindiesen). La paz y el descanso eran algo que ellos desconocían totalmente. Es por ello que

Jer 6:16 Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.

Algunos consideran que preguntar por un destino es algún tipo de debilidad porque se supone que uno se debe acordar. El orgullo hace que no nos detengamos aunque las señales nos digan que ya nos perdimos. Lo primero es reconocer que necesito ayuda para llegar, detenerme, mirar y preguntar por las sendas antiguas.- ¿Me podrá decir por dónde quedan las sendas antiguas, el buen camino? Alguien nos habrá de responder- claro, de media vuelta y vaya por aquel camino angosto y derechito, no se desvíe ni a la derecha ni a la izquierda…

Jesús nos exhortó a saber elegir

Mat 7:13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; Mat 7:14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

¿Y por qué pocos son las que hayan el camino angosto? porque consideran que porque el camino es amplio van bien y pocos se paran a considerar un camino mejor.

¿Cuál será el resultado de andar por el buen camino? Hallar descanso para nuestra alma. Las sendas antiguas son las caminadas por Jesús, un camino probado, a veces difícil pero el único y verdadero camino hacia el descanso del alma y hacia la vida plena.

Hay gente que cree que las sendas antiguas ya no sirven, que hay que probar otras formas, otras ideologías, que hay que probar con nueva era, que hay que ver si funcionan las religiones orientales o la filosofía de moda. Pero, ¿Jesús el de la religión cristiana? dicen, “ya lo conozco y no trae paz”, no, no es lo mismo escuchar o ver a quienes dicen que andan en ese camino que probar andar en ella realmente. Suena para algunos anticuado y antiguo pero pruébalo, tal vez no lo conoces como deberías conocerlo. El que haya gente perdida no implica que esa senda no exista. La Biblia testifica,

Pro 3:17 Seguir sus pasos es muy agradable;
andar por sus senderos es vivir en paz. (DHH)