Cada vez que alguien establece un contrato ya sea con un banco, con una persona o un negocio pocas veces lee todas las estipulaciones de este porque utilizan letra chica y una terminología legal aburrida y desconocida. En ocasiones cometemos el error de comprometernos a pagar cosas de las cuáles no estabamos conscientes por no prestar a ciertos términos y condiciones y nos sentimos defraudados pero ya nada podemos hacer legalmente porque estuvimos de acuerdo al firmar.

Pues bien, Dios es un Dios de pactos, alianzas o convenios que establece con los seres humanos. Un pacto es un convenio o tratado solemne, en la que se establecen ciertas condiciones a llevarse a cabo por dos o más partes de forma estricta. En la Biblia vemos que Dios hizo un pacto con Noé, con Abraham, con Israel (la ley de Moisés), con David y con la iglesia (el Nuevo Pacto), algunos hablan también del pacto con Adán. Cada uno de estos pactos tuvo sus condiciones.

En particular el pacto de Moisés tenía como condición fundamental la obediencia a los mandamientos. De incumplirse dicha estipulación el pacto decía que vendría sobre ellos maldiciones. Al parecer el pueblo de Israel había olvidado esto y Dios les recuerda cual había sido el convenio.

Jer 11:1-5 Ésta es la palabra que vino a Jeremías de parte del SEÑOR: «Atiende a los términos de este pacto, y comunícaselos a la gente de Judá y a los habitantes de Jerusalén. Diles que así ha dicho el SEÑOR, Dios de Israel: “Maldito sea el hombre que no obedezca los términos de este pacto, que yo mismo prescribí a los antepasados de ustedes el día que los hice salir de Egipto, de esa caldera para fundir hierro.” Les dije: “Obedézcanme y cumplan con todo lo que les prescribo, y ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios. Así cumpliré el juramento que les hice a sus antepasados, de darles una tierra donde abundan la leche y la miel, como la que hoy tienen ustedes.” » Yo respondí: «Amén, SEÑOR.» (NVI)

Dios se sujeta a las estipulaciones del pacto que estableció pero Israel olvidó su parte. Por si se habían olvidado de esto o descuidadamente habían “firmado” sin ver la letra chiquita Dios les recuerda.

Jer 11:10  Han vuelto a los mismos pecados de sus antepasados, quienes se negaron a obedecerme. Se han ido tras otros dioses para servirles. Tanto el pueblo de Israel como la tribu de Judá han quebrantado el pacto que hice con sus antepasados. (NVI)

Pues bien, Dios es fiel a su palabra y cumple lo que dice. Es fiel tanto el sentido de que él no falla a la parte que le corresponde del pacto pero también lo es en que llevará a cabo el juicio que el mismo convenio estipula. La ley es la ley. Estar con Dios es un privilegio pero conlleva una gran responsabilidad. Tenemos la responsabilidad de conocer el convenio, sus estipulaciones, sus beneficios de cumplimiento y sus consecuencias de no cumplimiento.

Afortunadamente como veremos al estudiar este libro Dios hizo un nuevo pacto basado en mejores promesas a través del sacrificio de su Hijo, un pacto de gracia el cual no podemos por nada del mundo tomar a la ligera. ¿Has entrado en pacto con Dios? si no es así, ¿por qué? ¿conoces las estipulaciones de ambas partes? ¿Estás cumpliendo tus obligaciones?