Confiamos en que la oración eficaz del justo puede mucho (Stg. 5:16) y que cuando pedimos conforme a su voluntad Dios nos oye (1 Jn. 5:14). Sin embargo conforme leemos en el libro de Jeremías Dios le ordenó al profeta a no orar por su pueblo. ¿en qué momento no es la voluntad de Dios perdonar a la gente que peca en su contra? ¿cuándo es que ya no se debe orar por ellos si es que esto se aplica en el tiempo actual?

 

Jer 7:16 »Pero en cuanto a ti, Jeremías, no intercedas por este pueblo. No me ruegues ni me supliques por ellos. No me insistas, porque no te escucharé. Jer 11:14 »Pero en cuanto a ti, Jeremías, no intercedas por este pueblo. No me ruegues ni me supliques por ellos, porque yo no escucharé cuando clamen a mí por causa de su calamidad.

Notemos en primer lugar que Dios no le dice que no debe orar por cualquier cosa sino por algo en específico. Así notamos que en este libro son muchas las veces que Jeremías clamó a Dios y este le respondió librandole del mal y de sus enemigos. Y de hecho hay un pasaje donde le ordena a Jeremías a orar, el famoso pasaje de Jeremías 33:3: clama a mí y yo te responderé…

¿Qué es lo que no debería de pedir por su pueblo y que no le escucharía? específicamente de la calamidad que les vendría por la invasión babilónica. En otras circunstancias y momentos Dios prometió librar a su pueblo de sus invasores, incluso después de pecar.

1Re 8:33,34 Si tu pueblo Israel fuere derrotado delante de sus enemigos por haber pecado contra ti, y se volvieren a ti y confesaren tu nombre, y oraren y te rogaren y suplicaren en esta casa, tú oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tu pueblo Israel, y los volverás a la tierra que diste a sus padres.

Así notamos que Moisés oró por Israel cuando este adoró el becerro de oro en Exodo 32 Dios les perdonó la vida. Moisés le había dicho a Dios que si no perdonaba a los judíos lo borrara del libro de la vida, un libro donde estaban inscritas las personas con vida que estaban en su comunión. Dios le dijo que no borraría sino al que pecase contra él. Sin embargo en su misericordia no los quitó de su libro, es decir, no los mató sino los perdonó pero no sin dejarlos sin castigó.

Así que en casos de grave pecado Dios puede disciplinar a su pueblo de muchas maneras como lo vemos también en el Nuevo Testamento

1Co 11:29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. 1Co 11:30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.

y por la oración de los ancianos (líderes de la iglesia) puede ser sanado:

Stg 5:15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.

Pero hay casos también que a causa del no arrepentimiento o de la no confesión Dios procede a quitar la vida a la persona como vemos en el caso de Ananías y Safira:

Hch 5:5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.

Por tanto, cuando hay una sentencia de muerte pronunciada por Dios y por causa de pecado en el cual la persona se ha negado a arrepentirse pese a las muchas advertencias se nos manda a no pedir por esa persona.

1Jn 5:16 Si alguno ve a su hermano cometer un pecado que no lleva a la muerte, ore por él y Dios le dará vida. Me refiero a quien comete un pecado que no lleva a la muerte. Hay un pecado que sí lleva a la muerte, y en ese caso no digo que se ore por él.
1Jn 5:17 Toda maldad es pecado, pero hay pecado que no lleva a la muerte.

Notemos que Juan dice que toda maldad es pecado, pero no todo pecado lleva a la muerte, pero no puede referirse a la muerte espiritual porque estaría contradiciendo a Pablo quien dice:

Rom 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Pero más adelante Dios dijo a Jeremías con palabras muy duras:

Jer_7:13 Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas obras, dice Jehová, y aunque os hablé desde temprano y sin cesar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis;… Jer 14:11 Me dijo Jehová: No ruegues por este pueblo para bien. Jer 14:12 Cuando ayunen, yo no oiré su clamor, y cuando ofrezcan holocausto y ofrenda no lo aceptaré, sino que los consumiré con espada, con hambre y con pestilencia.

Esto nos lleva a reflexionar en que todos daremos cuentas ante Dios y nos debe interesar buscar agradarle. Nos hace pensar que la oración por los demás, especialmente por quienes pecan es muy buena porque esto ayuda a que sean sanados cuando lo que tienen es por causa de alguna disciplina pero sobre todo se nos hace horroso pensar que puede llegar el momento donde la puerta de la vida se nos cierre por causa de nuestra propia necedad en cuyo caso, ni la persona más santa nos podrá librar de la ira divina.