¡Cuántos de nosotros quisiéramos otro tipo de gobernantes en nuestros países! gente que no se sirva a sí misma si no que vea por la gente de verdad. La mayoría de nosotros desconocemos el trabajo de los pastores de los rebaños de ovejas pero este trabajo es más similar al que deben desempeñar los gobernantes de lo que nos imaginamos. En la Biblia sin embargo, el pueblo de Dios es representado mediante la figura de un conjunto de ovejas que son guiadas por pastores. Los pastores son aquellos que están encargados de dirigir y cuidar a este conjunto de personas. Del mismo modo los gobernantes de una nación deben procurar el cuidado de su pueblo así como dirigirlos hacia un futuro mejor.

Dios cuida las ovejas de los malos pastores

Jer 23:1,2 ¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová. Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová.

Las ovejas son de Dios. El rebaño tiene por pastor supremo al mismo Dios pero ha sido encargado en el cuidado a obreros humanos, mas ay de aquellos que no atienden este cometido porque lo que recibirán será el castigo de Dios.

¿Cómo pueden los líderes destruir y dispersar el rebaño? A través de golpear a su pueblo, de abusar de él y de no alimentar al rebaño de tal forma que este busque en otro lado.

Los reyes de Judá Joacaz, Joaquín, Salum y Sedequías que fueron los últimos antes de la deportación en efecto fueron echados de su reinado y varios de ellos fueron llevados cautivos y muertos como desconocidos en cumplimiento a la profecía de juicio de este pasaje.

Pero, ¿Quiénes son sus ovejas? En el antiguo testamento se refería a su pueblo Israel, en el Nuevo Testamento se refiere a todos aquellas personas de toda nación que aceptan a Jesús como su pastor. Mateo 9:36 dice “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.” Esto significa que ni el rey Herodes tenía cuidado de la gente, ni los líderes religiosos atendían a los necesitados. Eran cientos los enfermos, los oprimidos y los pobres. La gente andaba dispersa sin saber a quien seguir, buscando pastos donde encontrar, perdidos. Esto hizo despertar en Jesús la compasión y vino a buscar y salvar lo que se había perdido.

Promesas de salvación para sus ovejas

Jer 23:3,4 Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová.

A causa de las malas decisiones tomadas por sus dirigentes Israel sufrirían la devastación por los ataques de Babilonia. Serían mermados y llevados cautivos como ovejas indefensas por esta nación pagana. Pero Dios prometió traerlos de vuelta y restaurarlos. Esto lo haría a través de pastores o líderes que los apacentasen con amor.

Esta profecía es cumplida en primer lugar mediante Ciro rey de Persia, que fue el instrumento de liberación para los israelitas Isa 44:28 “que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero,”… Los siguientes en cumplir esta profecía fueron el gobernante Nehemías y Zorobabel que fueron encargados de la reconstrucción del muro y del templo respectivamente.

Promesa de un rey justo

Jer 23:5 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.

Esta profecía fue escrita aproximadamente en el año 600 a.C. y nos enseñas que la dinastía de David sería interrumpida por el juicio de la deportación. El árbol sería cortado pero crecería un renuevo del tronco el cual tendría la característica de ser justo.

El cumplimiento de esta profecía es parcial en la vida de Zorobabel, Zac 6:12 “Y le hablarás, diciendo: Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová.”

Sin embargo, el cumplimiento está en Jesús el pastor de pastores que vino 600 años después y nació de la descendencia de David, pero vendrá en su segunda venida como rey sobre toda la tierra. Señal de esto es que según profetiza Jeremías en sus días habrá salvación en Judá. Jesús dijo:  Jua 10:8 “Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas”…Jua 10:11 “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.”

Además el nombre de este rey sería Jehová justicia nuestra y sólo uno es llamado nuestra justicia: 2Co 5:21 “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”

Por tanto, Dios juzga a los gobernantes malos y promete gobernantes justos para su pueblo pero sobre todo a su rey quien juzgará con justicia en su segunda venida, pero que ya vino humildemente montado en un pollino por las puertas de Jerusalen pero sin ser reconocido por todos. Jesús muestra que él es el rey que esperamos al morir en la cruz con lo cual nos muestra que no vino para ser servido sino para servir, a diferencia de los reyes del mundo.

Pastores justos son aquellos que tanto en el orden civil como en el eclesiástico buscan hacer su voluntad de cuidar y guiar hacia el bien a las ovejas del buen pastor.