Este no parece ser un tema muy amable y es realmente poco reflexionado por lo duro y crudo que puede resultar. Hay muchas personas que prefieren negar la existencia del infierno o les parece demasiado injusto que un Dios bueno y recto mande a un castigo eterno a personas que cometen pecados temporales y al parecer no tan graves según su punto de vista. Por ello proponen o bien el aniquilamiento o un infierno con un castigo temporal. Pensamos que la pena debe ser semejante a como las que establecen los jueces humanos: para un robo menor un tiempo de cárcel y para un asesino varios años, por ejemplo.

Quizá uno de los argumentos más viscerales contra la doctrina del infierno eterno es que si Dios es un buen padre no castigaría a sus hijos por la eternidad porque un padre terrenal por duro que sea no golpearía por dos años en esta vida a un hijo que le miente o roba. Esto ignora que Dios no castigará a sus hijos, pues sus hijos son herederos del cielo. La Biblia habla de que las personas que le rechazan y viven en pecado son hijos de su padre el diablo y sus deseos quieren hacer (Jn. 8:44), el cual es homicida y mentiroso. También dice que quienes no son sus hijos son hijos de la ira (Ef. 2:3). Sal 103:13 “Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen” Note que dice, “sobre los que le temen” y dice que su misericordia es eterna para los mismos Sal 103:17 “Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen,…”. Para eso apareció Jesús, para que ahora podamos ser llamados hijos de Dios por la fe en él (Jn. 1.12) y así ser herederos del cielo y la vida eterna y no hijos de la ira.

Si bien la Biblia enseña que en el mismo infierno hay diferentes grados de sufrimientos también muestra que el castigo es eterno. Jesús enseñó más acerca de este tema que del mismo cielo y dijo que era eterno. Pasajes como los siguientes lo confirman:

Mar 9:43,44 Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

Mat 25:46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Mateo 3:12: “Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.”

Hay personas que dicen que Cristo estaba hablando en lenguaje figurado, pero el peso y la claridad de estos pasajes son más que suficientes para aceptar esta doctrina como verdadera. Agustín, lo expuso lo absurdo de negar la eternidad del infierno hace más de 1500 años: “Decir que la vida eterna será eterna, [pero que] el castigo eterno, vendrá a su fin es el colmo de lo absurdo”.

Consideremos las siguientes razones para pensar que el juicio del infierno eterno es lo más plausible:

  1. El castigo está en función del carácter infinito del ofendido por lo que sus efectos son mayores a los que imaginamos:

Consideremos que él es eterno. Este atributo nos dice según 2Pe 3:8 “…que, para el Señor, un día es como mil años, y mil años son como un día”.  Es decir, Dios no es afectado por el tiempo pero si mira todos los eventos del tiempo como siempre presentes y de forma tan nítida como para nosotros es recordar los actos de hace unas horas. Eso significa que los actos cometidos hace cien años o los crímenes cometidos hace mil años siempre están presentes ante él y lo seguirán estando por la eternidad.

Consideremos que él es santo y justo: Si Dios es infinitamente santo y justo la demanda por retribución es muchísimo mayor a la nuestra. Esto responde a la pregunta ¿por qué Dios no simplemente aniquila a las personas? Porque la justicia quedaría violada totalmente. Imagínense que los asesinos seriales simplemente dejaran de existir sin recibir su paga, no sería sino un incentivo para ser todo lo malo que uno pueda ser en esta vida. Eso iría contra la misma noción de justicia, el que cada quien reciba lo que merece.

El pecado va en contra del ser más bueno, amoroso y santo del universo por ello el castigo también es infinito. Humanamente hablando cuando alguien mata a una persona sufre una pena temporal, pero si es un policía la pena es mayor, pero si es al presidente el acto es mucho más grande. Pues bien el pecado infringe la ley y puesto que la ley es el reflejo de su voluntad y carácter el pecado tiene una medida horrorosa de afectación hacia este ser.

2. Es imposible que una persona que va al infierno sea libre de él pues para eso tendría que ser salvo.

Lo anterior significa que el castigo del infierno no es correctivo ni tiene como propósito expiar los pecados de las personas sino que su propósito es retributivo y está basado en los atributos de ira, justicia y santidad de Dios. Pablo dice que Cristo aparecerá

2Ts 1:8,9  en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder. (negritas mías).

Pensemos, ¿puede una persona salvarse a sí misma en la tierra sin necesidad del sacrificio de Cristo? si esto no es posible aquí mucho menos en el infierno. Heb 9:27 “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.” y si este juicio es la eterna perdición significa que ya no hay oportunidad de salvación. La salvación provista por Dios no tiene efecto en el infierno, por lo tanto, no hay forma que el hombre logre hacerse bueno por sí mismo en el infierno. La Biblia habla de la incapacidad propia para ser buenos por nosotros mismos, para ello se requiere la obra del Espíritu Santo, por tanto no hay regeneración ni santificación allí. No hay forma en que un hombre sea perdonado y visto como justo en el infierno, para eso se requiere de la obra de Jesús en la cruz, la cual la persona rechazó en vida

En una cárcel terrenal una vez que alguien termina de pagar la culpa sale libre, pero si vuelve a delinquir es de nuevo detenido y puesto en prisión. No obstante los delitos y pecados que cometemos contra Dios son más persistentes y continuos que la conducta de un criminal. Todos los días pecamos en mayor o menor medida con el pensamiento, con la boca o con los actos; puesto que el hombre sigue siendo hombre en el infierno entonces ahí no deja de pecar en igual o mayor medida. Significa que la culpa en vez de disminuir siempre va aumentando. No hay arrepentimiento en el infierno, todo lo contrario hay más pecado. Apo 16:11 “y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras”. Apocalipsis también dice Apo 22:11  “Deja que el malo siga en su maldad, y que el impuro siga en su impureza;…” este pasaje enseña que para cuando Cristo venga habremos elegido la vida que queremos vivir por la eternidad y Dios respetará nuestra decisión con su consecuente castigo. G. K. Chesterton, escritor inglés dijo: “El infierno es el gran cumplido de Dios a la realidad de la libertad y elección humana”.

Tenemos una sola vida para escoger, luego no hay oportunidad ni un medio de escape.  Jesús vino para salvarnos precisamente de este juicio eterno y por ello es importante creer en él como nuestro único y suficiente salvador, él afirmó: Jua 5:24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.