Hay muchas veces que la profecía de predicción en la Biblia no tiene una fecha de cumplimiento definido, pero cuando analizamos las profecías del Antiguo Testamento la gran mayoría de estas son de corto plazo, otras son de mediano plazo y otras son para el tiempo del fin. Pues bien, aquí tenemos el caso de la predicción de los 70 años de cautiverio en Babilonia.

El profeta Jeremías anunció:

Jer 25:11,12 Toda esta tierra será puesta en ruinas y en espanto; y servirán estas naciones al rey de Babilonia setenta años. Y cuando sean cumplidos los setenta años, castigaré al rey de Babilonia y a aquella nación por su maldad, ha dicho Jehová, y a la tierra de los caldeos; y la convertiré en desiertos para siempre.

Jeremías da esta profecía predictiva en el cuarto año de Joacim rey de Judá y el primero de Nabudonosor (25:1), es decir, en el año 605 a.C. Durante 23 años Jeremías exhortó al pueblo de Judá a apartarse del mal (v. 3) pero ellos no oyeron, y no solo a él sino a otros profetas tales como Miqueas, Isaías, etc. Pero no oyeron al llamado de abandonar a los dioses ajenos  para servirle (vv. 4-7). Por tanto, Dios usaría a Babilonia como su siervo para destruirlos a ellos y a las naciones vecinas y los pondría por escarnio y desolación.

Jeremías profetiza el comienzo y el término de este lapso de juicio a manos de los babilonios y dice que al final los babilonios serían juzgados por sus maldades. En efecto, en el año 536 a.C., justamente 70 años después, el rey Ciro rey de Medo Persia decretó el retorno de los judíos a su tierra después de conquistar Babilonia, este fue el primer retorno.

En 596 a.C.  hubo una segunda deportación en tiempos del rey  Joaquín y Nabucodonosor se llevó al rey, a la reina y a 10,000 personas. Por último en el 586 a.C. ocurrió la deportación final en que fue destruido el templo de Jerusalén y toda la ciudad. Los 70 años de la deportación también es posible contabilizarlos a partir de esta última deportación y nos llevaría hasta el 516 a.C. cuando fue el momento de la dedicación del segundo templo, es decir, Israel estuvo sin templo 70 años (solo por curiosidad, este segundo templo fue destruido en el 70 d.C.)

Pero, ¿tiene algún significado el número 70? En primer lugar el número 7 tiene un sentido de plenitud o perfección, por otra parte 70 (u 80) años es el número promedio de una vida (Sal. 90:10).

En segundo lugar, sería el tiempo de reposo obligatorio de la tierra. Los israelitas tenían como ley dejar reposar la tierra cada siete años (Lev 25:4 “Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña”), en señal de dependencia de Dios y como una forma de honrarle. Pero los israelitas no obedecieron sino que trabajaron no sólo los días de reposo sino los años sabáticos (cada 7). Dios había dicho que de no guardar sus días de reposo enviaría contra ellos a sus enemigos, Lev “26:18 Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados.”  Dios dijo que los echaría de su tierra y la asolaría, Lev 26:34 “Entonces la tierra gozará sus días de reposo, todos los días que esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; la tierra descansará entonces y gozará sus días de reposo.”
El escritor de las crónicas dice que este cautiverio vino 2Cr 36:21 “para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos.”

Otra razón de estos setenta años era que por ley los judíos podían tener esclavos de personas de su misma nación solo por seis años pero liberarlos al séptimo (Ex. 21:2). Los judíos del tiempo de Jeremías ante el peligro de los babilonios dejaron libres a sus esclavos pero luego al ver que se iban volvieron a esclavizar a las personas (Jer. 34), esto fue un acto ofensivo para Dios.

Esto sucedió en su debido momento como una forma de disciplina ante su falta de fe, ante la avaricia que los hacía explotar a sus hermanos y destruir la tierra, pero Dios anunció que volverían.

Jer 29:10 Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.

Pues bien, unos 67 años después de haber sido anunciado esto, Daniel que fue llevado en cautiverio siendo un muchacho en el año 605 a.C. ahora se halla en el palacio del nuevo rey de Babilonia con Darío el persa y se pone a leer las Escrituras en el libro del profeta Jeremías aproximadamente en el año 539 a.C.

Dan 9:2 en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años.

Daniel confiesa el pecado de su pueblo y pide que se cumpla esta buena palabra de Dios de volver a su tierra. Es en este contexto que Dios le da otra profecía llamada “la profecía de las 70 semanas” que es aún más asombrosa y tiene que ver con la salvación de Israel, pero que será tratada en otra ocasión. El cumplimiento de la profecía de Jeremías lo vemos escrito por el sacerdote Esdras

Esd 1:1,2 En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo: Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá.

Por lo pronto nos quedamos con una sensación de que Dios es fiel para cumplir su palabra lo cual nos debe causar admiración y un deseo de conocer más acerca de lo que él ha anunciado a través de sus profetas, su ira dura un poco de tiempo pero su amor toda la vida.

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