Una copa que se va llenando de vino hasta que llega al tope es la metáfora con que se representa a la ira divina. Dios soportando las ofensas de los pueblos mientras que el mal se acumula hasta llegar a un límite. Cuando la copa se llena se nos ofrece de la misma pues de ella merecemos. Dios le dijo al profeta Jeremías:  Jer 25:15 “Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano la copa del vino de este furor, y da a beber de él a todas las naciones a las cuales yo te envío.”

Durante décadas Dios soportó sus pecados pero era la hora de derramar su ira en justicia. Rom 9:22 “¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción,”… Pablo enseña que Dios tiene dos propósitos al soportar estos vasos de ira, el primero son aquellos que habrán de conocer a Dios y el segundo porque al final Dios transforma el mal que ellos cometen para la gloria de su nombre. Pablo dice a los gálatas  “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Gál 6:7 y en la carta a los romanos se nos dice como esa ira se va acumulando “Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios.” Ro. 2:5

Dios no le dijo que su ira sería derramado sólo sobre Israel su pueblo, la nación que había hecho un pacto con él sino sobre todas las naciones de su época, porque todos hemos de comparecer ante Dios independientemente si lo conocen por la ley o por la conciencia. Rom 2:12 “Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados;”

Las naciones mencionadas por Jeremías junto con sus reyes o gobernantes son:

  •  Jerusalen su pueblo en primer lugar (v. 18)
  • Egipto los aliados de Israel (v.19)
  • La tierra de Uz y la Pentápolis filistea: Filistea, Ascalon, Gaza, Ecrón y Asdod que rodeaban Israel (v.20)
  • Edóm, Moab y Amón; enemigos acérrimos de los judíos (v. 21)
  • Tiro y Sidón, pueblos de la costa que eran una potencia comercial.
  • Dedán, Tema y Buz, Arabia y Zimri; pueblos árabes (vv. 23-25)
  • Elam, Media, reyes del norte; pueblos de mesopotamia (vv. 24,25)
  • TODOS LOS REINOS DEL MUNDO (v. 26), aquí abarca a todos los pueblos existentes en su tiempo.
  • Babilonia que ejecutaría el juicio a los anteriores también sería juzgada (v.26)

 

Notemos que Dios no sólo condena a las personas de forma individual sino que hay un juicio sobre la nación. Jeremías le tenía que dar a tomar de esa copa a las naciones pero si estas se resistían a tomar debía decirles “tenéis que beber”(v. 28). Jer 25:29 “Porque he aquí que a la ciudad en la cual es invocado mi nombre yo comienzo a hacer mal; ¿y vosotros seréis absueltos? …”

Esta copa de ira fue tomada por estas naciones, los efectos así como el alcohol el vino es la embriaguez, tambaleo, aturdimiento y desvarío. Tal es así que en la actualidad sólo encontramos algunas de ellas pues las otras no soportaron el fuego de esta copa.

Viene un juicio final a las naciones que está descrito en el libro de Apocalipsis a través de las siete copas Apo 16:1 “Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios.”copa ira004.jpg

Ahora bien, Jesús cuando vino a esta tierra tomó la copa de ira que se había acumulado en nuestra contra aún cuando él no lo merecía Mat_26:39 “… Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” ¿Por qué lo hizo? para que su ira ya no esté sobre nosotros. Rom 8:1 “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús,”.

Si Dios no dejó pasar por alto la maldad de estos pueblos antiguos cuanto menos a la de los actuales. Miremos a nuestras naciones en América, en Europa y en todo el mundo y nos daremos cuenta que no somos mejores. No menospreciemos su paciencia y refugiémonos bajo la gracia que ahora él nos ofrece para ser salvos de esta ira.