Hay personas que rechazan el cristianismo porque dicen que simplemente no es necesario convertirse para ser una buena persona y al parecer ellos sienten que lo son o lo pueden ser si se lo proponen. La cuestión se resuelve al considerar en qué consiste ser una buena persona y qué es ser cristiano. En cuanto a la primera cuestión, ser buena persona puede significar para un no creyente el vivir bajo ciertos valores o normas aceptados por la sociedad y por él mismo; en cambio, para un cristiano la definición sería ser como Jesús y vivir de acuerdo a su voluntad. Entonces se contraponen dos sistemas de valores, uno humanista y el otro el bíblico. Por tanto, si la pregunta es si un no creyente puede ser bueno al vivir bajo las normas aceptadas de la sociedad la respuesta es que sí, es posible hasta cierto punto, pero si la pregunta es si puede ser bueno de forma absoluta, esto le es imposible, y si la pregunta es si puede ser igual o más bueno que un cristiano esto requiere otras consideraciones.

Ya de entrada estamos comparando un sistema de valores y normas éticas con otro. Uno tiene un sistema de referencia relativo en las consideraciones del ser humano pero el otro uno absoluto, el carácter y las leyes de un Dios inmutable. El primero nos deja con una inseguridad porque diferentes normas morales son puestas por diferentes sociedades según el tiempo y lugar, esto significa que puede ser que lo que es bueno para mí es malo para otros, por tanto, a lo sumo lo que se puede decir es que se es bueno para uno mismo o para la sociedad más inmediata.

La Biblia por otra parte reconoce que aparte de las leyes escritas y reveladas por Dios hay una ley natural escrita en nuestras conciencias que nos ha sido dada para guiarnos en la decisión  de lo que es bueno y lo que es malo, Rom 2:15 “mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,”. El problema de guiarnos por este medio es que no es segura, porque puede ser acallada, se puede encallecer al punto que ya no la escuchemos (1 Ti. 4:2), se puede hacer insensible por un razonamiento errado o envanecido (Ro. 1:21) o por la seducción de nuestros propios malos deseos. Al final, el hombre cambia sus valores y convicciones por muchas razones, tal vez porque todos siguen un mismo patrón y uno no quiere ser diferente, o porque es más fácil y conveniente seguir un cierto comportamiento. ¿Que tal y si me equivoco en mi juicio y llamo bueno a lo que es malo o malo a lo que es bueno? Si rechazo a Dios como dador de la ley y pongo a mi conciencia como mi máximo juez, qué conveniente resulta,  pues uno mismo es el acusado y el juez, y por tanto puedo modificar mis pensamientos y normas a conveniencia, así resulta que la fornicación no está mal porque al fin y al cabo me hace sentir placer y no le hago mal a nadie, por ejemplo.

Ahora bien, ¿Por qué si alguien dice ser bueno rechaza a Jesús si todo lo que se dice de él es bueno? ¿Si él es justo, amoroso, bondadoso, misericordioso, valiente, humilde por qué no seguir su ejemplo de bondad? ¿será posible porque se le tacha de mentiroso? es decir, algunos creen en todo lo que antes mencioné pero no pueden aceptar que él sea eterno, salve a los hombres,  haga milagros, o sea Dios. Por tanto, es mentiroso y si es mentiroso no es bueno ni digno de ser seguido y por tanto no puede ser juez de todos. Esto significa que la razón por la que se rechaza al cristianismo es porque no se confía en Jesús ni en la Biblia como el libro que establece normas eternas y trascendentes de vida, es al parecer porque hay ciertas cosas que no concuerdan según el sistema de valores humanista y el divino. Pero, si pudiéramos comparar a las personas que han hecho grandes cosas buenas ¿hay alguna que se le compare a Jesús en bondad, amor, justicia y fidelidad? Sus amigos que lo conocieron intimamente no encontraron falta en él, sus enemigos no pudieron acusarle sino en base a testimonios falsos,… ¿por qué no ponerlo como modelo de bondad para la vida?, ¿qué mal encuentran en él?, ¿quizá los mismos que lo llevaron a la cruz? ¿el no dejarse amoldar a la forma del mundo o el llamarse Dios?

Aquí llegamos a la siguiente consideración ¿qué es ser cristiano? y¿en qué consiste la bondad del cristiano? Un cristiano es quien reconoce que no es bueno, que acepta que Jesús es bueno y tan bueno que siendo su juez le perdonó haciendo propiciación por él aun cuando este no lo merecía, tan bueno que le da el poder de vivir una vida mejor y por si fuera poco le hará perfecto cuando cuando él venga. Primero el cristiano reconoce que no es bueno Rom 3:10 “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno”, el cristiano no es uno que se cree mejor que los demás sino uno que está igual de hundido, pero a diferencia del humanista este cree que no puede salir por sí mismo del hoyo en el cual se encuentra. En la Biblia hay muchísimos ejemplos pero pongamos al malhechor que murió al lado de Jesús. Este dijo,- nosotros padecemos justamente, pero este no ha hecho nada malo. Acuerdate de mí….-  En el cristianismo se reconoce una estándar absoluto de perfección, y el pecado es faltar a este en pensamiento, palabra o acción y no se define por porcentaje de aceptación.

El cristiano también es malo por naturaleza, la diferencia es que está en un proceso de convertirse en una persona buena por la acción de la Palabra y el Espíritu. ¿Cuál es la diferencia entre un no cristiano y un cristiano que pretenden ser buenos?

  • El no cristiano tiene una ley pero también una naturaleza humana carnal o pecaminosa, en cambio el cristiano aunque todavía cuenta con esta naturaleza tiene una nueva naturaleza, la cual es espiritual. Las Escrituras nos hablan de que en el momento que el cristiano se arrepiente es una nueva criatura y ha nacido de nuevo y que está en un proceso de santificación. El cristiano es libre para hacer el bien, no obstante sigue pecando (1 Jn. 1:8). El cristiano ya no practica el pecado (1 Jn. 3:9), es decir, ya no se deleita ni mantiene el pecado como un hábito en su vida.
  • El no cristiano puede decir yo soy bueno, el cristiano puede decir Dios es bueno conmigo.
  • El no cristiano siente que puede justificarse ante sí mismo, el creyente es justificado por Dios.
  • El no cristiano lucha con su propia fuerza, el cristiano en cambio, tiene la ayuda del Espiritu Santo y de la acción de la Palabra que cambia su mente.
  • El no cristiano tiene como meta el ser bueno para sí mismo o para la sociedad, la meta del cristiano es ser bueno para Dios.
  • El no cristiano quiere ser bueno porque ser bueno le parece bien; el cristiano quiere ser bueno por la misma razón y además porque él no hacerlo implica juicio.
  • El no cristiano nunca llegará a ser bueno por sí mismo, el cristiano tiene la esperanza de que lo será, que alcanzará la perfección cuando vea a su Salvador (1 Jn. 3:2, Heb. 12:23)

Pongamos que nadie alcanza a llegar a un cumplimiento del 100%, pero ¿es posible asegurar que un cristiano alcanza un 90 o 95 y que la mayoría de los no cristianos alcanza un 50 0 60 y contadas excepciones un 90? Eso depende de qué entendemos por cristiano. Si pensamos que el cristiano es quien dice serlo y quien va a la iglesia posiblemente muchos se equivocarán. Santiago dice que el cristiano muestra la fe por sus obras (Stg. 2:18), y la Biblia dice que hay hipócritas, falsos hermanos, cizaña y gente que tendrá apariencia de piedad pero con sus acciones negará la eficacia de ella (2 Ti. 3:5). Los verdaderos cristianos dan frutos, no practican el pecado y aunque pueden pecar siempre se levantan y anhelan ser mejores cada día.

Es posible que haya no cristianos que tengan buenas obras, sean personas amables, procuren la justicia, tengan buenos valores y sean educados, pero ¿esto las hace buenas personas? de nuevo, todo depende de la base bajo la cual juzguemos a la persona. La Biblia nos muestra que el hombre será juzgado por lo que piensa y es, y no solo sus actos externos o por el juicio propio de la persona sino por la medida de la perfección que es Jesús mismo. Pablo dice:

Rom 2:16 … Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio. Hch_17:31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.