Mt. 1:18-25 Jesús nació de una virgen como estaba profetizado en Is. 7:14 que tenía que ser. Isa 7:14 “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”. El nombre Emanuel traducido es Dios con nosotros. Vivimos en tiempos en que ser virgen pareciera algo malo o anticuado, sin embargo, una virgen era una joven soltera en edad casadera que no había tenido relaciones sexuales con nadie.
Mateo relata la historia de María que estaba desposada con José y que por obra del Espíritu se halló que estaba encinta. Desposada quiere decir que estaba comprometida para casarse pero en los términos legales de aquella época esto era como si estuviese casada pero aún tenía que esperar un año para el casamiento formal y llevarla a su casa para consumar el acto matrimonial. La demostración de que María no le había sido infiel a José sino que era algo sobrenatural lo que le había sucedido, fue confirmado por medio de un ángel en sueños quien le dijo que no temiera recibir a María su mujer porque lo que en ella era engendrado era del Espíritu Santo. Esto lo tuvo que hacer el Señor a través del ángel porque José creía que María lo había engañado con otro y era una adúltera y para evitar que fuera apedreada conforme a la ley de Israel si él la hubiera expuesto públicamente prefirió repudiarla en secreto.
El ángel le reveló su nombre: Jesús porque él sería el Salvador del mundo. El nombre Jesús significa lo mismo que el nombre Josué y Oseas: Dios es Salvador.
La importancia de la concepción en el vientre de la virgen María se encuentra en que Jesús no debía participar del pecado original de Adán que se transmite de padres a hijos(no porque el acto sexual fuése algo malo en sí mismo). También esto cumplía la profecía de Gn. 3:15 donde se dice que la simiente de la mujer heriría a la serpiente. Este hijo nacido de mujer (Gá 4:4) vino para redimir a los que estaban bajo la maldición del pecado. Por último el hecho de que haya nacido sin participación humana muestra que la salvación viene solo y únicamente de Dios.