El segundo mandamiento que Dios estableció en la ley de Moisés está relacionado con el primero en cuanto a que prohiben la idolatría, pero este específicamente la adoración de imágenes idolátricas.

Es conocido que en las culturas antiguas los dioses paganos como el de los egipcios y el de los cananeos eran representados a través de imágenes y esculturas, las cuales no sólo representaban a ese dios sino que según ellos creían se podía manifestar en y por medio de la imagen o ídolo. Además consideraban que si ellos hacían y adoraban a estos dioses podían de algún modo manipularlos a su conveniencia.

El mandamiento dice: Éxo 20:4 “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. Éxo 20:5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás;…”

¿Qué prohíbe y qué cosa no prohíbe?

Prohíbe hacer imágenes y esculturas idolátricas no hacer imágenes o esculturas para otros propósitos. Dios no prohíbe que tomemos fotos, que pintemos un cuadro, que tengamos la escultura de una persona o animal, o que se represente algo sino aquello que tengamos como un objeto digno de veneración y culto, que nos lleve inclinarnos (arrodillarnos) a ellas y honrarlas con alabanzas, oraciones u ofrendas.

  • Se prohíbe hacernos imágenes idolátricas de lo que hay arriba en el cielo: astros y planetas.
  • abajo en la tierra: seres humanos, animales, plantas, objetos inanimados.
  • ni en las aguas debajo de la tierra: peces y animales marinos.

Esto aparece explicado en Dt. 4:16- 19

“para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra, figura de animal alguno que está en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire, figura de ningún animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra. No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.”

Pablo dice que una de las tonterías del ser humano a lo largo de la historia es que

Rom 1:23  “cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles…Rom 1:25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.”

Las razones de este mandamiento

  1. El Dios verdadero no se puede representar fielmente a través de una imagen

Deu 4:15 Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego;

Dios ni siquiera mostró la figura de hombre o de ángel porque quería que el pueblo entendiera que él es más grande que toda su creación. Pablo razona con los atenienses que si el hombre fue creado a imágen de Dios no viceversa, Hch 17:29 Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.

Aunque cada cosa creada refleje la gloria de Dios, ni juntándola toda podrá mostrar toda la gloria de quien Dios es. Por muy hermoso que el artista pueda dibujarlo no hay imagen que pueda contener toda su gloria y captar su esencia pues él es Espíritu (Jn. 4:24). Isa 40:25 ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo.

2. Dios es celoso

 

“Exo. 20:5… porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso,”

Dios demanda adoración exclusiva, no admite ser uno entre muchos, ni aunque sea puesto como el primero entre varios.

En Exodo 30:4,5 se nos cuenta que los israelitas hicieron un becerro de oro al que le hicieron un altar para darle culto y Aaron pregonó “Mañana será fiesta para Jehová”, al parecer el pueblo no pretendía adorar a otros dioses sino que lo habían identificado y le habían asociado las características de este dios egipcio y Dios se enojó con ellos.

El hecho que la Biblia diga que Dios es celoso no hace a Dios pecador pues su celo es santo, es el único ser quien es digno de la adoración exclusiva y por ello la puede reclamar de todas sus criaturas.

Éxo 34:14 Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.

Consecuencia de obedecer o desobedecer este mandamiento

Exo. 20:5,6 “… que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”

Su celo lleva a castigar a los idólatras que le odian en sus hijos, nietos y bisnietos. Notemos que Dios toma la idolatría como una forma de odio hacia él y no la dejará impune. Para el mundo que no le conoce la gravedad del castigo es demasiada pero Dios siempre es justo en sus caminos. Sin embargo otra verdad también respecto a Dios es que hará misericordia hasta mil generaciones de aquellos que le aman y obedecen sus mandamientos. Mientras su ira puede alcanzar hasta cuatro generaciones su amor puede alcanzar hasta mil Esto implica que Dios no castigará al hijo o al nieto del idólatra que le ama, que se aparta del camino de sus padres para obedecer la ley de Dios.