Mt. 4:12-25. Mateo nos cuenta que cuando Jesús oyó decir que habían metido a Juan a la cárcel se dirigió a Galilea. Si bien según nos cuenta Juan 1 Jesús fue presentado a la gente como el cordero de Dios por Juan el bautista en la región de Betábara cerca de Galilea donde estaba bautizando, y allí conoció a algunos de sus discípulos que habían sido discípulos de Juan, a Pedro y a Andrés. Sin embargo, cuando metieron a Juan el Bautista a la cárcel Jesús se fue hacia la parte norte de Israel, a la provincia de Galilea de donde también eran originarios Andrés y Pedro en Betsaida. En Juan 1:43 se nos relata que al ir a Galilea conoció a Felipe y a Natanael a quienes invitó a seguirle.

Palestian2.jpg
Mapa de Israel en tiempos de Cristo

La razón por la que Jesús fue a Galilea fue doble:

  • la primera como ya habíamos mencionado es que Juan aunque había sido puesto en prisión por Herodes Antipas gobernador de Galilea y Perea Jesús tenía su lugar de origen en Nazaret.
  • La segunda y más interesante es que según nos dice Mateo el escritor esto fue para que se cumpliese Isaías 9:1,2.

Mat 4:15,16 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; el pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció.

Para el tiempo de Isaías (Siglo VIII a.C.) Israel estaba divido en el reino del norte, llamado Israel con capital en Samaria y el reino del sur, Judá, con capital en Jerusalén. Pero según nos muestra el siguiente mapa conforme se habían dividido las tribus Zabulón y Neftalí quedaban en lo que posteriormente sería la provincia de Galilea. Esta zona había sido invadida por los asirios en el año 733 por lo que muchos gentiles se habían mezclado de alguna forma. Eran uno de los pueblos más oprimidos de Israel y allí fue donde el Salvador comenzó su ministerio.

12-tribes-of-israel.jpg

El mensaje:

Mateo dice que desde entonces comenzó Jesús a predicar: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Significa que este fue el mensaje continuo de su ministerio y no sólo fue parte del inicio. El llamado a su pueblo a volverse a Dios en arrepentimiento porque su reino está cada vez más cerca.

El llamamiento de sus discípulos:

Jesús recorría los lugares y uno de esos lugares fue el mar de Galilea y al ver a Pedro y a Andrés les dió la invitación a seguirle. Como ya habíamos mencionado ya habían conocido a Jesús en otra ocasión pero ahora se encontraban trabajando en la pesca para mantener a sus familias. Jesús les dijo: “siganme y los haré pescadores de hombres”. Así como habían seguido a Juan reconocieron el llamado de su pastor y su vocación cambió totalmente. Ellos dejaron las redes y le siguieron.

Más adelante Jesús llamó a Juan y a Jacobo que estaban remendando unas redes con su padre Zabedeo y al recibir la llamada dejaron sus redes y a su padre. Es muy probable que de la misma forma Juan halla conocido ya al Señor.

072-mar-galilea.png
Mar de Galilea

Mateo nos dice que Jesús recorría Galilea yendo a las sinagogas a enseñar como se acostumbraba todos los sábados, también anunciaba la noticia del reino y sanaba todas las enfermedades. Como consecuencia mucha gente venía de toda Siria (toda la región de Palestina y lugares de alrededor) y le traían enfermos, endemoniados, paralíticos y epilépticos y a todos los sanaba. Se nos dice que gente de Galilea, Judea, Jerusalen y Decápolis seguía a Jesús (ver mapa).

jesus-y-la-palabra

No todo era éxito pues según nos dice Lucas en Lc. 4:16-30 cuando fue a la sinagoga de su lugar de nacimiento, en Nazaret, no hizo milagros por su incredulidad y hasta intentaron matarlo. En ese lugar les reveló que su misión era venir a sanar a los quebrantados de corazón y se les reveló como el Mesías de Isaías 61:1,2 y no lo aceptaron.

Enseñanzas

Un ministerio necesita del poder del Espíritu Santo y debe tener una misión definida y específica para cierto lugar y tiempo. Debe tener una estrategia y no se puede hacer sola. Jesús nos enseña a hacer discípulos, a ir al mismo tiempo en la ayuda de todo el que nos necesite.

Debemos tener el mismo mensaje del Señor, el llamado a arrepentimiento, la enseñanza del reino y el llamado a ser discípulos de Cristo.

Como discípulos por otro lado debemos reconocer que sólo en él hay sanidad, que él es nuestro maestro y nuestro Cristo y por tanto debemos seguirle, dejar aquello que hacemos y más si nos llama a servirle.