Al considerar los diez mandamientos pareciera que este es uno de los menos importantes pero no lo es si consideramos el valor sagrado del nombre de Dios. Para los israelitas el nombre no sólo era una forma de etiquetar a una persona sino que el nombre tenía que ver con su persona misma. Observemos los siguientes pasajes “y cantaré a ti, cantaré a tu nombre” Sal. 66:4 o  “El nombre de Dios te defienda” Sal. 20:1. Ambos textos nos dan a entender claramente que su nombre es su persona misma con todos los atributos revelados y conocidos. El tercer mandamiento dice: Éxo 20:7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.

Este mandamiento prohibe tomar en vano su nombre, es decir, hacer mal uso de su nombre (DHH) o usarlo sin el respeto que se merece (TLA). La palabra en vano en hebreo es shav y se usa en el sentido de desolar, de algo malo, inútil, engañoso o vano. Podemos decir que usar en vano su nombre es usarlo inútilmente, de una forma mala y ofensiva para él o de una forma engañosa. Algunas formas de quebrantar este mandamiento pueden ser los siguientes.

Las blasfemias

Por ejemplo los malos usaban el nombre de Dios para blasfemarlo, es decir, injuriarlo u ofenderlo: Sal 139:20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti; tus enemigos toman en vano tu nombre (vea Sal. 74:18).

Así como ningún hijo permitiría que el nombre de su madre fuera deshonrado, o un soldado no permitiría que el nombre de su patria fuera pisoteado o el nombre de la novia de un enamorado fuera tomado como algo vulgar, así tampoco Dios permitirá que su nombre sea tratado en forma ofensiva o blasfema. Sin embargo mucha gente habla con odio e injurias al rey de reyes. En el A.T. este pecado era castigado con la muerte, Lev_24:16 Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto. Algunos reyes como el faraón y el rey de Asiria que dijeron ¿quien es Jehová? han pagado la consecuencia de su afrenta.

Una de las formas en que podemos blasfemar contra Dios, hablando cosas malas sobre él es cuando estamos en pruebas. Satanás le dijo a Dios cuando vió a Job, “toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia” (Job. 1:11), pero Job no lo hizo a pesar de su estado. Dios juzgará a los blasfemos por “todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.” Jud. 1:15.

El juramento en falso

Otra forma de usar mal su nombre es el juramento en falso Lev_19:12 Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios. Yo Jehová. Dios había dicho que Israel podía usar su nombre para adorarle, servirle y jurar por él (Dt. 6:13), sin embargo los israelitas aprendieron a usar su nombre para mentir tanto en los tribunales como en la vida cotidiana. El hacer juramento para los israelitas debía ser algo muy serio y sagrado pero se convirtió en algo común y vano. En el Antiguo Testamento vemos personas jurando por Yahvé (Jehová), como cuando David y Jonatán hicieron un pacto en que Dios estaría entre sus descendencias (1 S. 20:42), Salomón juró por Jehová, diciendo 1Re 2:23 “… Así me haga Dios y aun me añada”, pero en el tiempo de Jeremías Dios vió a un pueblo injusto y mentiroso Jer 5:2 Aunque digan: Vive Jehová, juran falsamente.

El salmista dice:

Sal 24:3 ¿Quién subirá al monte de Jehová?
¿Y quién estará en su lugar santo?

Sal 24:4 El limpio de manos y puro de corazón;
El que no ha elevado su alma a cosas vanas,
Ni jurado con engaño.

Jesús enseñó que aún la gente que no juraba directamente por su nombre al final hacía uso de él. Por ejemplo, al jurar por Jerusalén, juraba por la ciudad del gran rey, al jurar por la tierra juraba por el estrado de sus pies (Mt. 5:34,36). Los fariseos hipócritas no querían incumplir esta orden pero sí juraban por cosas menores pensaban que allí si podían mentir pero Jesús mostró que no es posible pues su nombre está en toda la tierra, pues de Jehová es el mundo y su plenitud (Sal. 24:1). Jesús enseñó a que nos acostumbremos a decir sí o no y que nos apartemos de juramentos vanos, porque si nos apartamos del sí y del no es malo (Mt. 5:37).

Menospreciar su nombre

Los judíos por temor a pronunciar mal su nombre o hacer mal uso de él dejaron de usar el nombre sagrado Yahvé o Yahwe (YHWH) y usaron la palabra adonai que significa Señor. Sin embargo, aunque no usaron su nombre más sagrado, usaron el nombre Señor o Padre erróneamente. El Señor dijo a los sacerdotes, Mal 1:6 “… Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre?” Dios les reprochó que ellos presentaban ofrendas y sacrificios inmundos. Al no guardar la santidad en lo que hacían incurrían en profanación del nombre Lev_21:6 Santos serán a su Dios, y no profanarán el nombre de su Dios, porque las ofrendas encendidas para Jehová y el pan de su Dios ofrecen; por tanto, serán santos.

Dios había puesto su nombre en su templo (Dt. 12:11) y quería ser honrado allí de manera especial. Se supone que debería ser el lugar más santo y el servicio adecuado de los sacerdotes le traería honra. Para el cristiano como sacerdotes espirituales rendir una honra vana es mediante oraciones y alabanzas que no llegan ni al techo por la forma de vida, por el mal testimonio, por el menosprecio en la forma de hacerlo, etc. Jesús dijo a los fariseos:

Mat 15:8,9 Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

El resultado es que su nombre es blasfemado entre los gentiles (Rom 2:24)

Profetizar en su nombre sin ser enviado

Dios advirtió a Israel Deu_18:20 El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá.

En el tiempo de Jeremías abundaban los falsos profetas Jer 14:14 Me dijo entonces Jehová: Falsamente profetizan los profetas en mi nombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; visión mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan.

El sentido positivo del mandamiento

Puesto que el mandamiento negativo “no tomaras… en vano” implica el positivo es decir darle un buen uso a su nombre. Veamos algunas formas que la Biblia nos enseña de cómo debemos usar su nombre correctamente: alabarlo, bendecirlo (Sal. 72:19), ponerlo sobre su pueblo (Nm. 6:27), jurar por su nombre (Dt. 6:13), temerle (Dt. 28:58), confesarle (1 R. 8:33), invocarlo, darle honra (1 Cr. 16:8,29), amarle (Sal. 5:11), anunciarlo (Sal. 22:22), confiar en su nombre (Sal. 33:21), etc… Jesús en la oración del padrenuestro lo primero que enseñó a sus discípulos a pedir es que el nombre del Padre sea santificado (Mt. 6:9). En esto Jesús supone que en la tierra su nombre es deshonrado y tomado como algo común mientras que Dios desea que su nombre sea tomado como algo santo, único y glorioso. Isa 29:23 porque verá a sus hijos, obra de mis manos en medio de ellos, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel.