Sin duda que de los diez mandamientos dados por Dios este es el que más controversia ha causado desde los tiempos de la reforma. Entiendo que dentro de la iglesia actual hay un cierto debate entre dos posiciones en cuanto a si los gentiles (los no judíos) debemos o no guardar el día de reposo que Dios ordenó dentro de los diez mandamientos o si se debe guardar el domingo. Mi objetivo es dar una pequeña aportación a este debate. La verdad es que el tema es amplio y complejo por lo que trataré de abordarlo desde un punto de vista bíblico y teológico abarcante y no tan detallado en el aspecto exegético. En este primer post trataré el tema en el Antiguo Testamento en tres momentos de interés para el tema: la creación, la ley y los profetas.

El día de reposo en la creación

Dios bendijo y santificó (apartó o consagró) el séptimo día al terminar la creación (Gén. 2:2,3). Dios no se cansa (Is. 40:28) sino que en esta ocasión cesó su obra creadora, reposó (heb. shabat), terminó su actividad. Jesús dijo que el Padre y el Hijo siempre trabajan (Jn. 5:17) conservando la creación y dando vida. Por tanto, no dejó de trabajar definitivamente sino que dio por bien lograda su obra y declaró que era día sagrado. El día sábado proviene de la palabra hebrea shabat, reposo, pero al principio los días no tenían nombres sino que eran llamados primero, segundo, tercero,…, séptimo, quedando de este modo determinada la semana. Los días eran contados desde la tarde a la mañana (Gn. 1:5) para indicar que el ciclo de día- noche está completo, o de tarde a tarde (Lv. 23:32). Hay que señalar que aunque Dios bendijo y santificó ese día al principio no lo dio como una orden a Adán como sí se dice que lo hizo con la orden de fructificar, multiplicar, cultivar la tierra, poner orden a los animales y no comer del fruto prohibido. Neh. 9:13-14 parece indicarnos que el mandamiento de guardar el shabat fue dado junto con los otros en el monte Sinaí con Moisés

El día de reposo en el pacto mosaico

  • La primera vez que vemos la orden de guardar el shabat está en conexion con la provisión del maná en Exodo 16. Dios ordenó recoger el maná cada mañana pero no debían guardar de más porque se agusanaba. Luego Dios ordenó que el sexto día debían recoger el doble, pero no recoger el séptimo debido a que no caería ese día, asombrosamente este no se agusanó. El pueblo de Israel fue alimentado por 40 años. El propósito era probarlo a ver si andaba en su ley o no (Ex. 16:4), ahí se vería si ellos confiaban o no en Dios para su provisión diaria, el desierto no les dejaba opción.
  • Dios colocó el mandamiento de acordarse del día de reposo y hacer toda la obra los seis días de trabajo pero descansar el séptimo (Ex. 20:8-11). Era un día de descanso nacional para la gente y para los animales, para los siervos y para los libres, así como para los extranjeros (gentiles) (v. 10) y un día de fiesta por el descanso de Dios en la creación (v. 11). No se podía encender fuego, ni recoger leña (Ex. 35:3, Nm. 15:32-36). También debían respetarlo recordando que ellos fueron esclavos en tierra de Egipto  y Dios les dio descanso de sus pesadas labores (Dt. 5_13-15), o sea por razones redentivas mas que creativas. En Levítico 25 leemos leyes para el descanso de la tierra cada siete años y cada 49 años (7X7) debían tocar trompeta en el día de la expiación y santificar el año 50, a esto se le llama el día de jubileo donde las deudas eran perdonadas, las propiedades volvían a sus dueños originales y los esclavos eran liberados. Aquí vemos una relación económica, administrativa y social que les traería bendición. Dios termina diciendo que esto es porque los israelitas son sus siervos (Lv. 25:55) y Dios no quería que sus siervos vivieran en deudas, ni esclavizados.
  • Era una señal entre Dios e Israel para siempre (Ex. 31:13- 17) para guardarse en sus generaciones y quien lo incumpliera debería ser muerto, cortado de Israel. Sería una alianza eterna entre Dios e Israel como señal de que él los escogió. Estas palabras fueron expresadas al final de la ratificación del pacto con los judíos luego de que lo quebrantaron adorando al becerro de oro. En Ex. 35 donde se empiezan a ejecutar las leyes de Dios se vuelve a recalcar al principio ya que ese día daba constancia de ese pacto. Hay que considerar que hay ciertas cosas que se dieron como perpetuas como el sacerdocio aarónico (Ex. 40:15) pero que en el Nuevo Testamento han sido sustituidos por el sacerdocio de todos los creyentes y el sumo sacerdocio de Cristo (1 P. 2:9; Heb. 7:11,12), esto no implica una abolición sino un perfeccionamiento.

El séptimo día en los profetas

En realidad los años posteriores no dan sino cuenta del fracaso israelita al incumplir este mandamiento o el cumplimiento ritualista y vano de esta y otras fiestas, pero también de promesas para los gentiles. Veamos algunos:

  • En Is. 1:13-14 Dios reprende a su pueblo por celebrar estas fiestas pero teniendo sus manos manchadas de sangre y los llama al arrepentimiento. También Amós 5:21, 22 nos dice del odio de Dios por estas celebraciones por su pecaminosidad.
  • En Is. 56 Dios dice que en espera de la salvación y la justicia Israel debía permanecer en obediencia a las leyes. Luego promete bendecir a los que guardan el séptimo día guardándose de hacer el mal. A los eunucos y a los extranjeros, que estaban excluidos de la adoración, Dios les promete llevarlos a su casa de oración si guardan el shabat y abrazan el pacto. Jesús expulsó a los cambistas del templo de Jerusalén (Mt. 21:13) porque ellos no dejaban que los extranjeros entrasen con libertad a adorar a Dios como él había prometido que haría con los fieles.
  • En Jer. 17:19-27 Jeremías advirtió que si el pueblo de Israel no obedecía la orden de dejar de pasar cargas por las puertas de la ciudad, esta sería destruida. Después de que Israel regresó del cautiverio Nehemías reprendió y ordenó a los judíos no volver a cometer los mismos errores (Neh. 13:15-22) de sus padres por los que fueron castigados.
  • Is. 66:23 nos dice en el contexto de los que volverán a Jerusalén de todas las naciones y lenguas al final de los tiempos vendrán de mes en mes y día de reposo y día de reposo a adorar ante el Señor. De mes en mes parece hacer referencia a la fiesta de la luna nueva citada en Nm. 28:11-15 e Is. 1:13 y que según Ez. 46:1,6 se celebrarán en el templo del milenio.

Hasta este momento hemos visto lo que Dios ordenó para la nación de Israel y como esta lo incumplió. Vimos que hay buenas razones para celebrar el shabat por cuestiones laborales, económicas, de fe, y de honra para Dios en razón de la creación y de la redención de Israel. Mostramos, sin embargo, que según el antiguo pacto el guardar el shabat era una señal para esta nación pero también vimos que los gentiles que se adscribían al judaísmo Dios prometía llevarlos a su casa de oración en Jerusalén y al final de los tiempos según nos dice Is. 66 esto se hará una realidad completa.

La cuestión es que Dios dijo que haría un nuevo pacto con Israel, no como el que hizo con los israelitas porque ellos invalidaron el pacto (Jer. 31:31-34) sino que escribiría sus leyes en sus corazones. ¿Este pacto anula el pacto anterior o lo cumple?, ¿Qué relación tendrá con los gentiles? ¿Qué enseñó Jesús y los apóstoles acerca del shabat? Esto lo veremos en la próxima entrega.