Hace algunas décadas esta sería una pregunta que solo los adventistas del séptimo día harían pero hoy cada día más grupos cristianos promueven el guardar el día de reposo y puesto que es de interés para todos los creyentes si este mandato sigue estando vigente hoy examinaremos lo que nos dijo el Señor y veremos qué enseñaron los apóstoles a los gentiles sobre esta práctica.

El día de reposo y Jesús

Es sabido que Jesús tenía por costumbre ir el día de reposo a la sinagoga (Lc. 4:16). Jesús, sin embargo, nació bajo la ley para redimir a los que estaban bajo la ley (Gá. 4:4,5), es así que él observó todas las leyes judías tanto las morales, como las ceremoniales y civiles. En su enseñanza inicial aseguró que no venía a abrogar la ley sino a cumplirla (Mt. 5:17-20). Puesto que ni una jota o tilde pasará de la ley hasta que sea cumplida habría que observar si el cumplimiento de este mandamiento ya fue llevado a cabo o no luego de su resurrección.

Jesús nunca incumplió esta norma pero estuvo en conflicto con los fariseos quienes ponían al mismo nivel de autoridad las tradiciones rabínicas.

  • Los fariseos acusaron a los discípulos de trabajar en día de reposo por arrancar espigas ese día según su tradición (Mt.  12:1-8, Mr. 4:23-28). Jesús argumentó que si David comió los panes de la proposición que tenía prohibidos y fue sin culpa, de la misma forma esta ley quedó supeditada a la ley mayor de la misericordia. Jesús explicó que el día de reposo fue hecho por causa del hombre y no viceversa pues los fariseos lo habían hecho una camisa de fuerza que en vez de traer bien y libertad los oprimía. Jesús los acusa de ser faltos de misericordia y legalistas. Luego les dice que los sacerdotes trabajan ese día sin por ello ser culpables y les dice que él es más que el templo. De ambas comparaciones (los panes de la proposición y los sacerdotes) vemos que el Señor catologó esta ley dentro de las normas ceremoniales. Lo anterior es importante porque se argumenta que si los 10 mandamientos son vigentes también lo es el cuarto pero vemos que no es un mandamiento moral sino ceremonial y con carácter profético y memorial.
  • En Mt. 11:28-30 Jesús invitó a sus seguidores a venir a él y a descansar de las cargas que los fariseos les imponían (Mt. 23:4), esto es de mandamientos de hombres y tradiciones, y así llevarían un yugo fácil y ligero.
  • Jesús es Señor aun del día de reposo, si él lo estableció también dice cómo se podía usar. Cristo sanó a un hombre de mano seca en la sinagoga un día de reposo y declaró que esto era lícito por causa de la misericordia (Mr. 3:1-6), también sanó a una mujer encorvada, declarándola libre de su enfermedad (Lc. 13:10-17), a un hidrópico (Lc. 14:1-6), a un paralítico (Jn. 5), y a un ciego de nacimiento (Jn. 9:14-16), y por todo ello procuraban matarle, pues dejaba en evidencia la hipocresía de los fariseos.

Cuando Jesús murió y resucitó hubo un cambio sustancial en la forma en que los discípulos vieron la ley y la aplicaron a los gentiles. Veamos:

El concilio de Jerusalén

Pablo cuando llegaba a evangelizar a las ciudades siempre tenía por estrategia ir primero a las sinagogas a predicarle a los judíos el día sábado (Hch. 13:14,42,44; 16:13) y luego ganaba a los gentiles temerosos de Dios. De hecho los judíos cristianos no dejaron de hacer sus prácticas hasta la destrucción del templo en el año 70 d.C. Pero en el año 50 d.C. aproximadamente los apóstoles y ancianos se reunieron en Jerusalén según nos relata Hechos 15 para discutir la incorporación de los gentiles pues algunos judaizantes querían circuncidarlos como requisito para ser salvos. De nuevo los fariseos entraron en escena, Hch 15:5 “Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.” Es decir que entraran al pacto abrahámico y mosaico. Pedro respondió que Dios les había dado de su Espíritu y los había purificado por la fe y añadió. Hch 15:10 Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? Hch 15:11 Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos.

Jacobo (Santiago) tomó la palabra y citó al profeta Amós 9 donde menciona como Dios incorporaría a los gentiles en su reino por ello sugirió que no se inquietara a los gentiles sino que se les ordenase abstenerse de fornicación, de ahogado, de las contaminaciones de los ídolos y de sangre. La razón de esto fue Hch 15:21 Porque Moisés desde tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas, donde es leído cada día de reposo. Esto implica que los apóstoles y ancianos liderados por Jacobo no pusieron otras normas de la ley levítica a los gentiles sino aquellas que les llevarían a una mejor convivencia con ellos, 3 leyes dietéticas (comida contaminada por ídolos, animales ahogados y comida con sangre) y una moral (fornicación) pero que también pudo estar relacionada con lo ritual pues en aquel entonces los paganos tenían templos que funcionaban como prostíbulos. Nada se dijo sobre el sábado como orden para los gentiles.

La enseñanza del apóstol Pablo:

Pablo a los gálatas

Como apóstol a los gentiles es quien más tiene que decir sobre esta discusión. La primera carta que escribió fue a los gálatas y fue por la misma fecha del concilio de Jerusalén advirtiendo contra los judaizantes, los que buscaban que fueran circuncidados y guardasen toda la ley. En esta carta Pablo discute como es justificado el hombre por la fe y de ahí concluye que en Cristo ya no hay judío ni griego (Gá. 3:28). Después que Pablo mencionó que Cristo nació bajo la ley para redimir a los que estaban bajo la ley para que ahora seamos hijos Pablo les advierte: Se refiere al sábado y a las fiestas judías?

Gál 4:8 Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; Gál 4:9 mas ahora, conociendo a Dios,… ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Gál 4:10 Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Gál 4:11 Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros.

La mayoría de los comentaristas basados en el contexto de la carta indican que los gálatas, que antes se dejaban esclavizar por la adoración a los ídolos, ahora se dejan esclavizar por los débiles y pobres rudimentos como el de guardar los días, meses, tiempos y años donde días incluye el shabat, meses las fiestas mensuales como la luna nueva, los tiempos como las fiestas y los años al jubileo o año sabático.

La palabra rudimentos (gr. stoichea) significa una hilera o serie (de elementos), en el contexto se traduce como principios, poderes o cosas elementales que son débiles, sin valor o ineficaces. En Gá. 4:3 nos dice que antes de la venida de Cristo estabamos bajo los rudimentos del mundo, es decir, bajo los poderes que dominan el mundo o los principios que los rigen, es decir, la ley y ciertas normas que dependen de fenómenos naturales como los que son contenidos en el calendario. En el contexto Pablo habla de cosas elementales que se le enseñan a los niños y así es la ley, como un ayo que lleva a Cristo. En otras palabras Pablo dice que ha llegado el tiempo de crecer y el tiempo de guardar fechas del calendario es elemental y no básico para la salvación. Pablo no condena su práctica sino sí que lo consideren un medio de salvación y los esclavice para que dejen su relación con Dios que es la plenitud y cumplimiento de la ley.

Pablo a los colosenses

La situación con los colosenses era un poco diferente que con los gálatas porque ellos no sólo se veían amenazados por las enseñnazas judaizantes sino también posiblemente por el gnosticismo. Pablo está preocupado que sean engañados por las filosofías de la época que estaban conforme a los rudimentos del mundo. Gálatas 2:9-15 nos dice como en Cristo estamos completos, perdonados, como los demonios han sido derrotados y como el acta de decretos de condenación de la ley fue clavada. Por ello concluye

Col 2:16 Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo,* Col 2:17 todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.

De aquí notamos que los maestros de Colosas intentaban prescribirles leyes ascéticas de comida y bebida como de festividades judías y del Shabat, pero Pablo dice que si estamos completos en él, no necesitamos de estas cosas pues son sombra de lo que habría de venir. El libro de Hebreos nos dice lo mismo respecto a los aspectos ceremoniales de la ley: El sacerdocio levítico servía  Heb 8:5 “a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales,” Heb 10:1 “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede,…, hacer perfectos a los que se acercan”. Pablo dice que el cuerpo es de Cristo, es decir, que el cuerpo de la sombra producida es el de Cristo mismo, es su persona y todo esto le señalaba.

Pablo a los romanos:

A diferencia de la carta a los gálatas y a los colosenses el tema que Pablo quiere tocar en Ro. 14 es la convivencia entre judíos y gentiles bajo la base del amor y la restricción de la libertad para lograrlo. En Ro. 14 se nos habla del débil en la fe, y el mismo tema es desarrollado en 1 Co. 9, 10 cuando Pablo habla sobre la libertad de comer sacrificado a los ídolos, pero exhortándoles a abstenerse de hacerlo si esto pone tropiezo a los débiles de conciencia, a aquellos que aún no han comprendido bien la libertad en Cristo y pueden ser inducidos a participar de ello sin convicción y así llevarlos a pecar. En su carta a los romanos dice

Rom 14:5 Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. Rom 14:6 El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.

¿Se está refiriendo aquí al sábado y a las leyes dietéticas de Levítico? No está claro del todo. El versículo 2 nos dice que algunos débiles comían sólo legumbres y los otros que comían de todo los menospreciaban. Según leíamos en Col. 2:16 el cristiano tiene una libertad de criterio con tal que lo haga para el Señor. Si guarda el día no debe ser juzgado por quien no lo hace ni viceversa. En temas moralmente neutrales como comida y bebida o días de guardar Pablo señala que no debe haber juicio sino recibimiento pues el reino de Dios no consiste en eso sino en justicia, paz y gozo (Ro. 14:17).

¿Qué simbolizaba el shabat?

Simbolizaba según nos dice el escritor a los hebreos el reposo del pueblo de Dios. Israel entró a la tierra prometida pero no al reposo de Dios y por eso habla de otro día (Sal. 95:11). Primero dice Heb 4:3 “Pero los que hemos creído entramos en el reposo”, Heb 4:10 “Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.” Qué contraste nos presenta el Apocalipsis entre los que adoran a la bestia pues “no tendrán reposo ni de día ni de noche”(Ap. 4:11), en cambio los que mueren en Cristo “descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.” (Ap. 4:13)

 Conclusiones:

En el A.T. hallamos que el mandamiento de guardar el día de reposo era una señal de pacto para Israel y que fue o bien desobedecida, en otras ocasiones mal practicada por el ritualismo judío o el legalismo los cuáles Cristo corrigió. El Señor al mismo tiempo que le dio sentido a la ley también enseñó que cada mandamiento debía tener un cumplimiento. Pablo en el N.T. enseña que pese al valor didáctico de la ley esta como otras prácticas son elementales (rudimentos) que se cumplen en Cristo. Según la postura de los apóstoles, luego de la muerte de Jesús no hay una obligatoreidad de guardar el shabat por los gentiles pero tampoco hay una prohibición a su realización. Lo que sí hay es una clarificación respecto a su valor respecto a la salvación, no nos hace más ni nos hace menos. También hay un llamado al respeto para quienes lo realicen y para quienes no lo hagan, pero lo que es más importante un llamado a la fe en Jesús como en quien se cumplen todos los simbolismos y elementos del Antiguo Testamento.