La insatisfacción domina a nuestra sociedad materialista y con ella nos trae la infelicidad o la alegría temporal. Vivimos en tiempos donde lo novedoso nos hace ser populares y los mercadólogos saben usar esa necesidad inducida para sus fines económicos aunque el corazón humano se quede vacío. Somos esclavos de un efímero algo más en la búsqueda vana del oro al final del arcoiris.

insatisfechos

Salomón llamó vanidad a lo efímero de la vida, y concluyó después de buscar que todo es vanidad, un perseguir el viento (Ec. 1:14). Cuando somos jóvenes queremos terminar la escuela porque creemos que ahí encontraremos contentamiento, pero apenas lo logramos descubrimos que ahora nos toca levantarnos temprano para satisfacer a otras personas. Entonces creemos que tal vez la familia nos dará felicidad y como dice Pablo añadimos aflicción de la carne (1 Co. 7:28) porque ahora nos enfrentamos a otra serie de problemas y presiones. Queremos lo que otros tienen porque pensamos que ellos sí son felices, así parecen en sus fotos de perfil. En fin, siempre nos hallamos esperando algo: el fin de semana, el aniversario, los días festivos, la graduación, que los niños crezcan, la jubilación, las vacaciones,etc… y ¿cuándo aprenderemos a estar contentos?

Estar alegres puede ser el producto de algo externo pero el contentamiento es un ejercicio emocional que nos lleva a ser felices en toda situación. La Biblia aconseja que estemos contentos.

Considera lo eterno y recibe el don de disfrutar

El sabio Salomón en Eclesiastés 3 nos dice que todo en esta vida tiene su hora: tiempo de guerra y de paz, momentos de sembrar y de arrancar, momento de cocer y de romper; es decir, en la vida uno hallará “lo bueno” y “lo malo” y si uno no aprende a vivir con alegría en todo tiempo la vida será desaprovechada.

(Dios) todo lo hizo hermoso en su tiempo, y ha puesto eternidad en el corazón de ellos,… Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor. (Ec. 3:11-13)

¿Cómo podemos a estar contentos en la vida en la que las circunstancias negativas abundan? ¿cómo lo haremos en la escasez, en medio de la violencia y la enfermedad? ¿cómo en un día lleno de presiones? Para poder llegar a ver la belleza de la vida, debemos creer que Dios todo lo hizo hermoso en su debido tiempo y tomar la perspectiva de lo eterno. Quien mira la vida con los lentes de Dios verá la vida bella porque al final para los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien (Ro. 8:28). Los momentos de risa y de llanto tienen valor cuando se mira todo el panorama, cuando miramos que el pintor está obrando para llevar a la perfección su obra (Fil. 1:6), y lo importante no es lo que somos ahora sino lo que habremos de ser (1 Jn. 3:2). Uno debe aprender a gozarse porque este es

La segunda cosa que nos dice Eclesiastés 3:11-13 es que el poder disfrutar de la comida y la bebida y poder gozarse es un don de Dios. Esto significa que el producto de tener una sana relación con él será poder disfrutar de las bendiciones que nos da a través de la tierra. El cristiano reconoce que es un mayordomo y por ello cuida de los regalos de Dios, reconoce que Dios es quien provee y es el verdadero dueño de todo y que en su gracia él nos permite tomar para nuestro sustento y alegría. Todo es un regalo de Dios quien nos dá todas las cosas para que las disfrutemos (1 Ti. 6:17). Dios no es un tirano injusto que esclaviza al hombre en trabajos duros.

Sal 127:2 Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,
Y que comáis pan de dolores;
Pues que a su amado dará Dios el sueño.

Por tanto los creyentes deben disfrutar del amor, de la amistad, de la comida, de la creación completa y cada cosa buena que nos da Dios.

Abandona el egoísmo y ama a Dios y al prójimo

Si vivimos en tiempos de insatisfacción es porque hoy más que nunca se cumple que habrá gente amadores de sí mismos, amadores de las riquezas (ávaros) y de los deleites más que de Dios (2 Ti. 3:2-4). Es imposible que podamos ser felices pensando y actuando solo para nosotros mismos. Pero la Biblia nos enseña que el fin de la vida es amar a Dios y amar al prójimo y eso tiene que ver con ver más allá de nosotros mismos.

El profeta Hageo escribió a un pueblo egoísta que había construido hermosas casas pero había olvidado a Dios y dijo: Hag 1:6 “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; …” Por ello para que podamos recuperar de nuevo el gozo del Señor debemos buscar primeramente el reino de Dios y su justicia (Mt. 6:33) porque al hacerlo todo lo demás vendrá por añadidura con el gozo y la paz que lo acompañan.

Deja la codicia y conténtate con lo que tienes

La codicia siempre nos lleva a la insatisfacción, a desear más y no estar nunca contento por más que se alcance, pero no solo eso, nos puede llevar a cometer robos, fraudes, extorsión etc… Por ello Juan el bautista le dijo a unos soldados romanos Luc_3:14 “… No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario.” No solo debían de dejar de hacer lo malo sino contentarse con el salario que tenían, es decir, la insatisfacción y la queja les llevaba a pecar.

¿Cómo podemos estar contentos con un salario bajo? Por la promesa que Dios dejó, que no nos dejará Heb_13:5 “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;”

Aún algunos toman las cosas de Dios como fuente de ganancias pero la mejor ganancia es la piedad acompañada de contentamiento (1 Ti. 6:6). Puesto que nada trajimos a este mundo y nada nos hemos de llevar  “… teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.” (1Ti_6:8). Notemos que Pablo supone que Dios nos dará para tener sustento y abrigo, es decir, para las necesidades básicas que como seres humanos requerimos. Si tenemos esto, estemos contentos. No esperemos tener más para estarlo. Considerémonos afortunados pues hay muchos que no tienen qué comer y con qué abrigarse.

Mucha gente luego confunde contentamiento con mediocridad o con conformismo, pero eso es incorrecto. Pablo aprendió a contentarse en su situación económica la cual sabía que era muy variable:

Flp 4:11-13 “… he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Sin embargo, no podemos decir que Pablo fuera un conformista o mediocre sino que se nos dice que era esforzado, tenaz, valiente, de hecho llegó a ser el más grande misionero que ha tenido jamás la iglesia. Si el dinero correspondiese al trabajo que él hizo hubiese sido millonario, pero su gozo estaba en servir, en ver las almas salvadas y en hacer la voluntad de Dios, su gozo estaba en saber que tenía una esperanza segura en los cielos. A veces le tocaba pasar hambre y en otras tenía abundancia, pero él no dependía de lo externo para tener gozo sino en saber que estaba en la voluntad de Dios. Era uno “de los cuales el mundo no era digno” (Heb 11:38).

Debemos aprender a contentarnos, porque es algo que no está en nuestra naturaleza. Significa que el contentamiento es producto de la voluntad consagrada. Desde que somos niños podemos mantener un carácter de berrinche y de obstinación por lo que no tenemos pero llegado el tiempo tenemos que aprender a tener un carácter maduro de contentamiento, de paciencia y de esperanza.

Pablo dice que todo lo puede en Cristo que lo fortalece. La única forma de estar contentos en la escasez es ser fortalecido por Dios.

Hab 3:17 Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;

Hab 3:18 Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.

Hab 3:19 Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de ciervas,
Y en mis alturas me hace andar.