El concepto de un libro de los vivos puede derivarse de que ya en el tiempo antiguo las ciudades llevaban un registro de sus ciudadanos nacidos y eran borrados al morir. Algo así como un registro civil. Pensar que Dios tiene un registro donde están los nombres de los que para él tienen vida no es extraordinario. En principio Dios conoce todo, y ni un pájaro cae tierra sin el Padre, y aún todos nuestros cabellos están contados (Mt. 10:29-31), cuanto más nosotros que valemos mucho más que un animalito. La Biblia dice que Dios conoce todas las estrellas y a ellas llama por sus nombres (Sal. 147:4). El lleva una cuenta exacta de las ovejas del redil y no pierde ninguna (Jn. 17:12), y a todas conoce y llama por su nombre (Jn. 10:14). 2Ti 2:19 “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos”.

El libro de la vida es un libro de memorias, pues aunque Dios no olvida nada servirá de testimonio en el día del juicio, Mal 3:16 “(…Y en presencia del Señor se escribió un libro, en el cual se recordaba a los que honran al Señor y lo toman en cuenta.)”

Dios ve a los hombres ya sea salvos o perdidos, muertos en delitos y pecados o vivos para Dios. Lo mismo le es el muerto en Cristo porque vive con Dios que el cristiano vivo. Jesús alguna vez dijo: Dios no es Dios de muertos sino de vivos (Mt. 22:32) haciendo referencia a que Abraham, Isaac y Jacob pues aunque están muertos físicamente no lo están ante Dios. Ellos fueron justificados por la fe y esto les trajo vida (Gn. 15:6).

Moisés y el libro de la vida

Cuando el pueblo de Israel quebrantó el pacto de la ley adorando a un becerro de oro Moisés le dijo a Dios que si no perdonaba a la nación de Israel lo borrara de su libro que había escrito(Ex. 32:32,33), Dios dijo que a quien pecara contra él a este borraría de su libro, ¿le estaba pidiendo que le quitara la vida o que le quitara su salvación? Pues bien el pacto de la ley establece que si uno obedece sus ordenes vivirá en ellos (Lv. 18:5) y según Ro. 10:5 esta es la justicia de la ley y luego dice que por las obras de la ley nadie será justificado sino por la fe en Jesús (Gá 2:16). También Dios dijo a través de Ezequiel diciendo “el alma que pecare contra mí, ese morirá” (Ez. 18:20), ¿qué abarca el alma y a qué muerte se refiere? Ezequiel se refiere a alma por persona, es decir, abarca todo lo que es, según Mt. 10:28 no debemos temer a quien mata el cuerpo pero sí a quien puede enviar al infierno cuerpo y alma, por tanto la vida que se está juzgando es de todo el ser y no solo el cuerpo. Por lo tanto Moisés estaba pidiendo ser borrado del libro de la vida en lo físico y lo espiritual, cosa que Dios le negó pues él no había pecado.

David y el libro de la vida

David escribió el salmo 69 el cual es imprecatorio, es decir, lleno de oraciones de venganza para sus enemigos, pero también es un salmo mesiánico y profético. Salmo 69:28  “Sean raídos del libro de los vivientes, y no sean escritos entre los justos.” David clama por la muerte de sus enemigos. En este salmo hay un paralelismo sinónimo entre la primera oración y la segunda, es decir, David dice que los impíos, y no solo sus enemigos, no serían escritos con los justos. Ya el Salmo 1:5 nos dice que los malos caerán bajo el juicio de Dios y no tendrán parte en la congregación de los justos, otro pasaje dice Hab 2:4 “… el justo por su fe vivirá”.

Cristianos en el libro de la vida

El salmo 69:25 es citado por los apóstoles en Hch. 1:20 para referirse a Judas de como fue al lugar que le correspondía, obviamente no solo se suicidó sino fue a la condenación eterna. Sin embargo, tenemos que decir que aunque David habla de que sus adversarios fueran borrados del libro, en realidad Judas no tuvo evidencia de tener vida eterna. Jesús dijo en Jn. 17:12 que el único que se perdió de sus discípulos fue el hijo de perdición. Algunos traducen esto como “quien ya estaba perdido”(DHH) “quien nació para perderse” (NVI). Jesús dijo de Judas que él no estaba limpio y que sabía a quienes había elegido (Jn. 13:10,18). Estaba con Jesús y comía pan con él pero no le conocía y así sucederá con personas que dirán “en tu nombre profetizamos y echamos fuera demonios” pero Cristo les dirá apartaos de mí, no les conozco. Cristo dijo que sus discípulos debían regocijarse de que sus nombres estuvieran escritos en los cielos mas que por echar fuera demonios(Lc. 10:20). Aparentemente Judas pasaba por ser un buen discípulo y probablemente haya hecho milagros pero su verdadero fruto era de ser un ladrón, de esos que dice Pablo que no heredarán el reino.

Pablo en su carta a los filipenses asegura que sus colaboradores de Filipos tenían sus nombres en el libro de la vida (Fil. 4:3) pero eso no es posible decirlo de todos los cristianos como vimos en el caso de Judas.

Apocalipsis y el libro de la vida

Apocalipsis es el libro que más nos enseña del tema:

Primero Cristo dice a la iglesia de Sardis Apo 3:5 “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.” En el contexto de esta iglesia se nos dice que era una iglesia que tenía nombre de que estaba viva y en realidad Cristo la veía muerta (Ap. 3:1). Aquí no se refiere a una muerte física sino a una muerte en vida, a una iglesia desobediente y por tanto Cristo le pide afirmar lo que está por morir (v. 2). Entonces, ¿puede Dios borrar su nombre de quien no vence en este caso a esa frialdad o mortandad espiritual? según esta severa advertencia y el contexto de muerte que se vivía en ella es necesario atender “al que venciere”. Tienes nombre de que vives, es como decir que se llamaban cristianos pero no lo eran, es como decir que tenían vida y perdón y en realidad vivían en pecado y condenación. Los verdaderos creyentes se arrepienten y despiertan:

Efe 5:14 Por lo cual dice:
Despiértate, tú que duermes,
Y levántate de los muertos,
Y te alumbrará Cristo.

Otro pasaje que podemos discutir sobre el tema es Apo 13:8 que la Reina Valera traduce como “Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.” pero  en los manuscritos originales pueden haber dos lecturas del mismo pasaje, la primera es que el cordero fue inmolado desde el principio del mundo, la segunda es como traduce Dios Habla Hoy Apo 13:8 “A ese monstruo lo adorarán todos los habitantes de la tierra cuyos nombres no están escritos, desde la creación del mundo, en el libro de la vida del Cordero que fue sacrificado.”, esto nos diría que quienes no están escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo adorarán la bestia lo cual nos habla de una predestinación ¿qué lectura tiene más sentido o más respaldo bíblico?

En principio hay un versículo en Apocalipsis que en todas las Biblias respalda la segunda posición Apo_17:8 “La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.” (RVR). Segundo, Cristo no fue inmolado desde el principio del mundo sino al fin de los tiempos. Tercero, hay pasajes que respaldan la idea de la predestinación para salvación desde el comienzo del mundo Mat 25:34 “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.” y  Efe 1:4 “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,”

Ap. 17:8 nos dice que la bestia (anticristo) está destinada a ir a perdición, e igual que a Judas se le llama hijo de perdición (2 Ts. 2:3). Pablo nos dice que aparecerá con prodigios y milagros engañosos  “y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.” (2Ts 2:10). En el mismo contexto Pablo dice de los creyentes 2Ts 2:13 “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,”.  Por tanto, la idea es que habrán personas que Dios conoce desde el principio que le rechazarán y adorarán a la bestia y por tanto irán a condenación.

Finalmente el día del juicio

Apo_20:12 ” los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Apo_20:15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

Apocalipsis 20:12 nos dice que el día de juicio se abrirán los libros de las obras y el libro de la vida. Mientras que los primeros servirán para dar un pago retributivo a cada persona, el otro determinará donde se pasará la eternidad. Ap. 20:14 nos dice que la segunda muerte consiste en ser arrojados al lago de fuego a donde ha de ir el diablo y sus ángeles pero quien está escrito en el libro de la vida no irá allí pues ha pasado de muerte a vida.

Un último pasaje a considerar es Apo_21:27 que dice “no entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.” Esto nos dice que hay dos destinos finales para el ser humano y dependen si se está inscrito en ese libro, uno es al lago de fuego y el otro a la nueva Jerusalén. Y nos indica que quienes están inscritos en el libro no son inmundos ni hacen abominación o mentira, es decir, son santos. Quiere decir que a quienes están escritos en el libro les acompañan las buenas obras.

Una advertencia final “Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.” (Ap. 22:19)

Conclusión

Los nombres de los justos no pueden ser borrados aunque lo deseen como fue en el caso de Moisés. Los impíos serán borrados de él en el sentido potencial de su participación en la segunda muerte, serán de borrados de toda posibilidad de participación de la vida. También vimos que hay personas cuyas obras al igual que Judas, el anticristo y quienes le adoren son engañosas, pero no están escritos en el libro desde la fundación del mundo pues rechazaron la gracia en vida y apostataron de la fe.

Estar escritos desde antes de la fundación del mundo implica un previo conocimiento de Dios de los salvados pero que se hace efectiva en el momento que la persona por la fe entra al pacto de gracia mediante Cristo.

Asegurémonos de estar inscritos en ese libro, examinémonos si estamos en la fe (2Co 13:5) y no nos apartemos nunca del camino del Señor.