Continuando con las profecías contra las naciones que un día fueron enemigas de Israel y vivían a su alrededor. Debemos comentar sobre el conocimiento amplio que Jeremías tenía sobre la geografía, los dioses y la política de las naciones vecinas:

I. Profecía sobre los amonitas (Vv. 1-6)

Los amonitas eran hijos de Lot sobrino de Abraham, es decir, eran semitas y se ubicaban en lo que hoy es territorio jordano.

V. 1 Jeremías pregunta dónde están los israelitas. La historia nos dice que fueron llevados cautivos por los asirios en el año 734 a.C. dejando su territorio que antes había tenido Gad y Rubén (tribus de Israel) al dominio de los amonitas y a su dios nacional llamado Milcom, otro nombre para el abominable Moloc.
V. 2 Dios anuncia que en Rabá (la capital de Amón) se oiría grito de guerra y llegaría a ser un montón de ruinas e Israel volvería a reconquistar sus ciudades.

Israel y las naciones
Mapa 1 Israel y las naciones de alrededor

V. 3 A las ciudades de Amón como Hesbón se les ordena gemir y lamentarse, vestir de lutos correr como locos porque su dios Milcom y sus príncipes irían al destierro. Dios anunció que el terror que sufrirían los haría huir a todos.

V. 4 El Señor les recrimina su vana confianza en su fuerza y en su dinero, por el que creían que nadie podía atacarlos.

V. 6 Pero para ellos hay una promesa de esperanza porque Dios cambiaría su suerte.

Los amonitas se aliaron con los babilonios pero luego se rebelaron contra ellos por lo que estos últimos les quitaron el territorio hasta la época de los persas donde fue vuelto a considerar como una provincia.

II. Profecía acerca de Edom

Edom era un territorio habitado por los edomitas, descendientes de Esaú hermano mayor de Jacob. Sus ciudades principales fueron Bosra, Petra (una foto de esta ciudad está en la portada principal de este artículo) y Temán.

v. 7 El Señor anuncia un día en que la sabiduría de los consejeros de Temán terminará.  El pueblo de Esaú sería destruido y castigado (V. 8).

Dios dijo que si los ladrones dejan algunos racimos de uvas cuando roban el pueblo de Esaú quedará sin nada. La situación sería tan terrible que no habría escondite para escapar y tan desgraciada que no habría quien pudiese cuidar a los huerfanos y viudas. (Vv. 9- 11).  Jer 49:12 El Señor dice: “Si aquellos que no merecían la copa del castigo han tenido que beberla, de ningún modo quedarás tú sin castigo, sino que tendrás que beber también de ella.

v. 13 Dios juró que Bosra quedaría en ruinas, un ejemplo de humillación y maldición. Dios lo haría ser el pueblo más pequeño entre los pueblos y el más despreciado (v. 15). El orgullo lo había engañado por vivir entre las grietas de las rocas pero el Señor lo humillaría (v. 16).

vv. 17,18 La gente se espantaría al verlo pues quedaría como Sodoma y Gomorra y nadie volvería a vivir allí. V. 19 El Señor vendría como león y los haría huir de allí y luego pondría el rey que quisiera probando de este modo que nadie puede desafiarle.

v. 20 El plan del Señor para sus habitantes sería llevarse aún a los pequeños y aún destrozar las praderas. V. 21 Su caída haría mucho ruido y la gente pediría auxilio que se oiría hasta lo lejos.

V. 14 en las naciones se iba a proclamar la marcha hacia esta ciudad. V. 22 El enemigo vendría contra Bosra con las alas extendidas y los guerreros temblarían de miedo.

Los edomitas desaparecieron en el siglo V, suplantados por los nabateos.

III. Profecía acerca de Siria

Damasco, Hamat y Arpad eran las tres capitales de tres reinos arameos en territorio de Siria. Durante el tiempo de la monarquía Damasco desempeñó un papel especial entre Siria y Palestina. Pero luego luego los asirios invadieron estos territorios en el siglo VIII a.C. perdiendo la independencia.

Jeremías anuncia que las malas noticias les llegarían a estas ciudades (V. 23) y sin fuerzas intentarían huir por el pánico y la angustia (v. 24). Esta ciudad famosa y feliz sería abandonada (v. 25), sus jóvenes quedarían tendidos en las calles y sus guerreros morirían (v. 26). Sus murallas serían quemadas lo mismo que los palacios de Ben hadad (sus reyes) (v. 27).

IV. Profecía acerca de los pueblos árabes de Cedar y Hazor

Cedar y Hazor eran importantes tribus árabes al norte de Arabia. Documentos babilónicos relatan la invasión de los babilonios a las tribus árabes

El v. 28 Jeremías testifica sobre la invasión de Nabucodonosor a estos pueblos nómadas. Dios ordenó que los atacasen y destruyesen, que se apoderasen de sus tiendas y rebaños, aún de sus camellos (v. 29). Sobre Hazor se anunció el ataque de Nabucodonosor (v. 30). Hazór era un pueblo que vivía confiado (v.31), pero les serían robados sus camellos y ganado (v. 32) y para siempre sería su territorio guarida de chacales  y nadie volvería a vivir allí (v. 33)

V. Profecía acerca de Elam
Elam era un reino que se extendía al este de Mesopotamia con capital Susa.

elam
Mapa 2: reino de Elam

Este mensaje fue dado en los tiempos del rey Sedequías (v. 34), 598 a.C. El Señor afirmó que rompería los arcos de Elam que eran su arma principal (v. 35), trayendo vientos que los que dispersaran en las cuatro direcciones (v. 36). Elam temblaría ante sus enemigos y serían destruidos por la guerra (v. 37).

La parte de esperanza para Elam es que Dios pondría su trono ahí juzgando a sus reyes y en el futuro cambiaría su suerte (vv. 38, 39).