Nada surgió de la nada, ni por casualidad, ni por azar sino que es producto de la creación divina. Génesis 1:1 dice que Dios el creador (Elohim) hizo los cielos y la tierra al principio y estos nos muestran cómo es él: Ro. 1:20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. De tal manera que aún las personas que no cuentan con una Biblia pueden darse cuenta, si son honestas, de que existe un creador que es poderoso, inteligente y eterno:

  • El mundo tuvo que haber sido hecho e iniciado por un ser eterno, no creado. Este ser es Dios, quien es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La Biblia le llama Jehová, que significa el eterno, el que es por sí mismo, el Yo soy[1]. Sal 90:2 Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.
  • Sólo un ser sabio pudo haber creado un universo donde funcionan leyes exactas como las de la física, la química o la biología, un mundo donde las células contienen información codificada y los hombres pueden pensar.  Sal_104:24 a ¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; (Vea _3:19)
  • Este ser tiene que ser poderoso pues el universo es basto y lleno de energía y materia. Isa 40:26… mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército (estrellas); a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.

¿Cuál es el propósito del universo?

El hombre ha buscado contestar esta pregunta pero la Biblia nos revela que todo fue creado por la trinidad, planeado en la eternidad pero hecho por y para Jesús el Hijo de Dios Col. 1:16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles;…; todo fue creado por medio de él y para él. En una palabra, el universo existe para su gloria Is. 43:7 todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice. El pecado básico del hombre es no darle gloria a Dios al no reconocerle como creador. Ro. 1:21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias,… Y su segundo pecado fue darle la gloria a las criaturas Ro. 1:22,23 Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por ello Pablo dice “…os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay” (Hch. 14:15).

¿Cómo fue hecho todo?

En la eternidad Dios decidió crear el universo por voluntad soberana: Ap. 4:11 Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. Fue entonces que creó todo y el Espíritu Santo puso orden: Gn. 1:2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Dios creó todo haciendo uso solo de su Palabra en seis días y descansó en el séptimo[2]. Sin embargo su máxima creación fue el hombre y la mujer a quienes hizo a su imagen y semejanza[3].

Los dos mandamientos que Dios le dio al hombre que muestran su propósito particular dicen[4]que él debía multiplicarse y sojuzgar la tierra. Esto revela que:

  1. Dios quiso tener un pueblo eterno por eso mandó al hombre multiplicarse:
  2. Dios quiso compartir con el hombre su gobierno, quiso que pudiéramos reinar con su Hijo.

El universo creado también revela que Dios es bueno. Al final de cada día en que Dios creó decía que lo que había hecho era bueno[5]. Un lugar perfecto y ordenado, armónico y hermoso, sin muerte y sin dolor. Dios fue y es bueno para cada animal y planta, pero no sólo eso, sino que Dios fue bueno para con el hombre pues le dio vida[6], le plantó un huerto llamado Edén exclusivamente para él[7], le dio todo árbol para comer[8], le dio un trabajo[9], le dio una ayuda idónea, una esposa[10], quería darle vida eterna a través del árbol de la vida[11] y por sobre todo le dio su compañía.

Así que el universo antes de la entrada del pecado muestra cómo será el nuevo cielo y la nueva tierra[12] y cómo es la vida eterna con Dios. Dios nos ama y lo demuestra al darnos una tierra para deleitarnos y gobernar y traerle gloria. Aún cuando el universo es extraordinario más lo es quien lo hizo: Sal 73:25 ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

[1] Ex. 3:14

[2] Gn. 1

[3] Gn 1:27

[4] Gn 1:28

[5] Gn. 1:31

[6] Gn. 2:7

[7] Gn. 2:8,9

[8] Gn. 2:16

[9] Gn. 2:15,19

[10] Gn. 2:21-24

[11] Gn. 2:9

[12] Ap. 21:1