No deja de sorprenderme que hoy día se defienda la interrupción de la vida de los no nacidos invocando a los llamados derechos sexuales y reproductivos de la mujer. Me pregunto ¿en qué momento los derechos humanos universales degeneraron en semejante aberración? me indigna semejante propuesta en aras de la libertad sexual y reproductiva que hoy se promulga ya en algunas constituciones políticas y está influyendo en sectores políticos y sociales siendo promovida con vehemencia de mil maneras.

Como estos no nacidos no pueden  hablar para defenderse son los seres más vulnerables de la tierra pero su creador les ha dado vida y solo él tiene por siempre el derecho a dar vida o muerte por ser el soberano de todo. Por lo cual pretender ser los amos de la vida es jugar a ser Dios.

Muchos de los que defienden el aborto dirán que los seres humanos al final solo somos animales algo avanzadas que provenimos de otras especies y por tanto nuestra vida vale lo mismo que la de ellos. Pero me pregunto ¿por qué hoy sí hoy se defiende tanto la vida de los animales y se les tiene compasión no se defiende a los embriones de seres humanos con el mismo ahínco? ¿valen menos que los animales? Jesús no compartió las ideas de la época actual cuando dijo: Mat 10:31 Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

Es común pensar de los fetos como organismos inferiores, sin inteligencia ni razón, aún sin sentimientos. Entonces llegamos a preguntas casi filosóficas como ¿qué determina el valor del ser humano? ¿cuándo el ser humano es ser humano? En la concepción cientifista dirán que cuando el ser humano tiene conciencia e inteligencia y esto suponen que ocurre cuando su cerebro se empieza a desarrollar, es decir, a partir del tercer mes. Digo que suponen porque la ciencia no ha determinado que el espíritu humano, que por cierto es algo intangible e increíble para muchos naturalistas, realmente reside en el cerebro. Dudo que el ser humano actual con su negación de lo espiritual y de Dios logre dilucidarlo.

Como creyentes en Dios sabemos que él ha revelado su verdad acerca del hombre. El salmista David exclama ¿qué es el hombre…?, por cierto, no es solo materia, hay algo más en él. El libro de Génesis en sus primeros dos capítulos revela que el ser humano fue creado con una parte material y una espiritual. Gén 2:7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

El mandamiento para Adán y Eva no fue el de abortar sino el de multiplicarse para llenar la tierra y ser un pueblo para Dios. Gén 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra…

Por tanto, el hombre y la mujer tienen el privilegio de ser coherederos en la gracia de la vida (1 P 3:7). Dios usa el matrimonio para que a través de ellos vengan ser humanos al mundo. Pero mientras que los cuerpos son transmitidos mediante la parte humana las almas de las personas son creadas por Dios al momento de la concepción. Hebreos 12:9 llama a Dios el padre de los espíritus e Isaías 42:5 nos indica que Dios da espíritu a los que andan en ella. Hc. 17:28 dice que somos linaje de Dios, y Stg. 3:9 Dice que somos semejanza de Dios y por tanto no debemos dañar a aquello que es como Dios. 1 Co. 11:7 nos dice que el hombre es imagen y gloria de Dios. El cuerpo también es parte de esa imagen de Dios, por ello no es algo que deba destruirse.

Pero podemos ir más allá al afirmar que nuestro espíritu, nuestro yo tiene contacto con Dios desde que estamos en el vientre, para ello analicemos parte del Salmo 139. En aquel tiempo las personas no contaban con ultrasonido u otros medios para conocer la formación de un bebé por lo cual la formación de un bebé era un misterio total y solo conocido por Dios. David dice: Sal 139:13 Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Notemos que David no dice que Dios lo hizo al tener conciencia, sino que en el vientre de la madre. David dice que Dios formó sus entrañas, estas son formadas junto con los órganos ya desde el segundo mes de gestación.

Sal 139:14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. A David, lo lleva a alabar al Señor por su formidable creación. David señala a Dios como el formador de su ser y dice que es una obra asombrosa. Cuando perdemos el sentido de la visión espiritual perdemos de vista al creador.

Paso a paso el niño es desarrollado, desde la espina dorsal, la cabeza, los órganos, los ojos, etc. Sal 139:15 No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Aquí nos dice que el cuerpo de David no fue oculto ni encubierto en el momento que era formado. El conocimiento íntimo de Dios de nosotros proviene del mismo momento en que él nos está formando. Así como una planta que surge de la tierra mientras afuera no vemos nada, en la tierra somos formados en el vientre de nuestra madre, de la tierra como Adán.

Sal 139:16 Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. Este mirar de Dios no es una mirada superficial en realidad es una mirada cuidadosa y de conocimiento. Un libro que se escribe nuestra vida, desde la concepción hasta la muerte. Pero cada parte de nuestro cuerpo trae un propósito y una función. Los días del salmista se estaban formando según estaba diseñado en el libro del plan maestro del Padre de los espíritus.

Por lo tanto, interrumpir la vida aún sea en los primeros meses es interrumpir la obra de Dios, destruir sus planes, estar en contra de la voluntad que Dios tiene para él y es asesinato pues estamos hablando de un alma en formación.

El ser humano mas que un animal inteligente es imagen y semejanza de Dios. Gén 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, … Gén 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. El hombre es imagen y semejanza de Dios. Imagen es copia, semejanza es parecido.  El teólogo Bavinck dice: El caso es más bien que la totalidad de la persona humana es la imagen de toda la Deidad. No solo en una parte sino en su aspecto moral, espiritual, existencial, intelectual y volitivo, en su autoridad y dominio. Como el padre así el hijo. Mientras Cristo es el hijo eterno del Padre nosotros somos hijos creados del Padre. Aunque después de la caída el ser humano ha perdido la imagen plena de Dios la recupera al ver y conocer al Hijo de Dios.

Por tanto el argumento más fuerte contra el aborto es que los embriones y fetos son seres humanos en formación, ya son seres creados a imagen y semejanza de Dios. La ley divina nos dice que los seres humanos no deben cometer asesinato (Ex. 20:13). Gén 9:6 El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.

Solo cuando el feto, por enquistamiento, por posición ectópica, o por la imposibilidad de una extracción normal, constituya un peligro para la vida de la madre, la preponderancia de valores pide que se haga lo posible por salvar la vida de la madre aunque se pierda el feto, el cual, por otra parte, difícilmente podrá sobrevivir si no se atiende debidamente a la madre. Fuera de eso los casos que se pide legalizarse son injustificables.

Los argumentos de los pro abortistas tienen muchas debilidades y falacias pero son promovidos con vigor y constancia. Ellos dicen que:

 

  • Abortar de manera clandestina es peligroso para la mujer, por eso hay que legalizar el aborto para que se practique con los mejores medios. La verdad es que el aborto inducido es peligroso y por tanto no debería promoverse. La pregunta es si lo malo deja de ser malo por esta situación.
  • Se debería abortar en caso de que vengan niños no deseados como cuando hay violación, malformación o simplemente no lo quieren tener. La cuestión es que existen muchas personas que desean tener hijos y no lo pueden hacer y debería darseles la oportunidad de adoptar a estos niños no deseados. En el caso de malformación o cosas como el sindrome de Down caemos en lo mismo de arriba, nosotros amar solo aquello que nos gusta y eliminar lo que no, mientras que ellos siguen siendo seres humanos a pesar de sus defectos. Aún con la desnaturalización del amor maternal que hoy se ve Dios dice Isa 49:15 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
  • Si el aborto es porque cada quien puede hacer con su cuerpo lo que le dé la gana, eso es entendible hasta cierto punto, pero así como está mal intentar suicidarse, está mal abortar. Abortar no es como cortarse el pelo o las uñas o vestir de cierta forma. Efe 5:29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia. Dañarse así mismo es antinatural, todos cuidamos las manos, los ojos o los riñones, ¿por qué pensar que podemos deshacernos de un feto que es parte de nuestro cuerpo como si no valiera nada? El hombre debe entender que aunque él planta no es el dueño ni es quien produce vida, sino que es Dios 1Co 3:6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Pablo añade que el cuerpo nuestro es su templo y le pertenece a El y si alguno destruye el cuerpo de otro recibirá castigo 1Co 3:16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?1Co 3:17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.
  • El aborto no es un derecho reproductivo, la planificación sí lo es.

Hoy estamos llegando a tiempos donde el barbarismo disfrazado de humanismo y liberalismo viene a traer un genocidio global a una generación de infantes al igual que aquel faraón de Exodo 1 o el rey Herodes que quería destruir al mesías nacido. Pero afortunadamente el temor de Dios estaba en las parteras quienes salvaron a los niños y Dios las bendijo. Uno de sus niños salvados fue Moisés quien llegó a convertirse en el líder y libertador de su nación, otro niño salvado por medio de un ángel fue Jesús el Salvador quien vino a morir por la humanidad. Lo cual nos dice que Dios tiene un propósito con los no nacidos y no lo deberíamos estorbar. Solo Satanás quiere destruir la simiente de la mujer (Gén. 3:15).

Por lo cual aunque somos llamados a sujetarnos a las autoridades (Ro. 13) es importante señalar que debemos obedecer a Dios antes que a los hombres (Hch. 2:29) en aquello que vaya contra su Palabra como es el caso del aborto y la ideología que la sustenta. Levantemos la voz por los que no la tienen, Pro 31:8 Abre tu boca por el mudo en el juicio de todos los desvalidos.