Después de que el pueblo de Israel se multiplicó, como Dios había prometido a Abraham, fueron esclavizados en Egipto y Dios los liberó a través de Moisés para que le adoraran (Ex. 7:16) y para introducirlos a la tierra prometida. Dios liberó a Israel enviando 10 plagas a Egipto. La última de ellas consistía en la muerte de los hijos primogénitos. Para librarlos de la muerte Dios ordenó que los judíos pusieran sangre de un cordero en el dintel de la puerta de sus casas (Éx. 12), y luego ordenó que celebraran la pascua para recordar este suceso. Israel fue entonces tratado como un hijo al cual Dios liberó de la esclavitud y de la muerte misma. El simbolismo del cordero sacrificado apunta a Jesús muriendo por el pueblo de Israel para redimirlos del pecado y salvarlos de la condenación de la muerte.

Bajo el liderazgo de Moisés los condujo al desierto al monte Sinaí para hacer un pacto con ellos como lo relata Éxodo 19 y 20, llamado pacto mosaico, sinaítico o ley. Este pacto fue establecido por Dios para con Israel y contiene varios elementos:

  1. Está basado en lo que Dios ya había hecho: Éxo 19:4 Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí.
  2. El propósito del pacto: llegar a ser pueblo de Dios, un reino de sacerdotes: Éxo 19:5 Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Éxo 19:6 Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa
  3. La aceptación del pueblo de este pacto (Éx. 19:8)
  4. El contenido del pacto del Sinaí: la ley o mandamientos
  5. Maldiciones y bendiciones por la obediencia o desobediencia (Dt. 28)
  6. La señal del pacto: El día de reposo (shabbath) (Éx. 31:13)

Se llama Ley a los mandamientos pero también a los primeros cinco libros de la Biblia que los expresan. Además el pacto del Sinaí es llamado viejo pacto en comparación con el nuevo hecho por Jesús y por ello se le llama Antiguo Testamento a los primeros 39 libros donde Dios trató con Israel y Nuevo Testamento a los 27 restantes donde se habla del evangelio de Jesucristo.

A fin de estudiar los mandamientos de la ley los clasificamos en: Mandamientos morales, civiles (o judiciales) y ceremoniales.

  1. La ley moral (Éx. 20:1-17)

Los mandamientos morales que son los diez mandamientos o decálogo descansan en el carácter mismo de Dios, en su perfección, santidad, justicia, misericordia y amor y demandan que nosotros seamos como él. Para su estudio pueden ser clasificados en mandamientos hacia Dios y hacia el hombre:

Mandamientos hacia Dios Mandamientos hacia los semejantes
1 No tener dioses ajenos (Éx. 20:3) 5 Honrar a los padres (Éx.20: 12)
2 No hacer imágenes para honrarlas (Éx. 20:4-6) 6 No asesinar (Éx. 20:13)
3 No tomar su nombre en vano (Éx. 20:7) 7 No cometer adulterio (Éx. 20: 14)
4  Santificar el séptimo día (Éx. 20: 8-11) 8 No hurtar (Éx. 20:15)
  9 No hablar falso testimonio (Éx. 20:16)
  10 No codiciar (Éx. 20:17)

–       Los mandamientos no sólo deben cumplirse externamente sino con el corazón y mente. Por ejemplo Mateo 5:21- 5:48 dice que no sólo no hay que cometer adulterio sino tampoco codiciar a la mujer ajena.

–       Los mandamientos negativos implican los positivos: Por ejemplo, No tomar su nombre en vano quiere también decir que debemos honrar su nombre.

–       Uno debe hacer más de lo que indica el mandamiento: Por ejemplo, no sólo honrar a los padres sino ver por ellos cuando sean ancianos (Mr. 7:9-12)

2. La ley civil (Éx. 20:22- 23:19)

La ley civil era la aplicación de los mandamientos morales a las diferentes situaciones que Israel podía pasar. Los seres humanos no sólo somos individuos sino formamos sociedades y organizaciones por ello requerimos lineamientos adecuados para la convivencia y buen orden social, político y económico así como para la aplicación de penas y castigos y resolución de conflictos. Es por ello que Israel como nación recibió estas leyes que estipulan aspectos como la esclavitud, las acciones violentas, accidentes, reparación de daños, aspectos morales y religiosas, cómo hacer justicia, aspectos laborales y fiestas obligatorias.

3.          La ley ceremonial  (Éx 25-31; Lv. 1-8, 12-27)

Las leyes ceremoniales eran dadas a Israel con el fin de que como nación pudiesen acercarse a un Dios santo y tener comunión con él a pesar de ser ellos pecadores. Dios ordenó hacer un tabernáculo que tenía 3 partes: atrio, lugar santo, lugar santísimo donde su presencia habitaría. El pueblo era representado mediante intermediarios llamados sacerdotes de la tribu de Leví. El sumo sacerdote entraría en él lugar santísimo una vez al año ofreciendo sacrificios de animales para el perdón de los pecados de la nación. Esta parte estipula el tipo de sacrificios y ofrendas aceptas, así como las cosas puras e impuras, las festividades judías, la comida, etc. con los cuáles la nación debía agradar a Dios.

La ley es llamada el ministerio de condenación que mata (2 Co 3: 6,9). Es así debido a que el pecado es por definición infracción de la ley (1 Jn 3:4) o no llegar al estándar de perfección que Dios demanda y a su vez la paga del pecado es muerte (Ro 3:23). El pueblo de Israel constantemente rompió el pacto con Dios al ser desobedientes tal, y como nosotros fallamos a la ley, por lo cual vinieron todas las maldiciones que Dios había estipulado contra ellos. Dios prometió hacer un nuevo pacto con Israel basado en mejores promesas (Heb. 8:6-13) el cuál es cumplido en la persona y obra de Cristo.