En el post pasado de la serie de la creación hablamos sobre el extraordinario acontecimiento del surgimiento de la tierra firme, ahora nos referiremos a algo aún más extraordinario que es el surgimiento de las plantas, los primeros seres vivos que la Biblia registra. El texto nos dice:

Después dijo Dios: produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Génesis 1:11

Lo primero que notamos es que Dios creó por medio de la palabra. Lo segundo es que el elemento que produjo la primera vida fue la tierra. Según la teoría de la evolución, la primeras moléculas necesarias para la vida se originaron como producto del azar y luego la primera célula fue originada de la unión azarosa de éstas. Posteriormente según nos narran algunos teóricos evolutivos surgió la primera microalga en el mar, luego esta dio origen a las algas y alguna llegó hasta la tierra firme hace y de ella evolucionaron en diferentes plantas. Sin embargo, científicos de la universidad de Copenhague argumentan que no es muy poco probable señalar el origen de las plantas terrestres a las algas marinas y proponen que surgieron de algún tipo de alga terrestre.1 Según la evolución la historia de las plantas siguió el siguiente proceso: microalgas marinas, plantas terrestres como musgos, plantas vasculares como licopodios y helechos, hasta llegar en su complejidad a plantas con conos (coníferas), las plantas con semillas y las plantas con flores (angiospermas).2 La Biblia no nos habla de un desarrollo evolutivo sino del surgimiento diversificado de las diferentes plantas. Si la Biblia se refiriera a un proceso gradual estas tres tipos de plantas hallarían estupenda concordancia con la manera en que describe el evolucionismo que se dio:

  • hierba verde
  • hierba con semilla
  • árbol que da fruto según su género

El autor bíblico no pretende ser exhaustivo en su taxonomía pues no era ese su propósito pero sí señalar que las plantas en general las creó Dios. Primero nos menciona a las hierbas, las cuales sirven en su mayoría para la alimentación de los animales herbívoros. Es interesante que se nos mencione el color verde, que es el color que resalta a la vista y a la luz del conocimiento moderno sabemos de la importancia que tiene en el ciclo de oxigenación del planeta. Luego se nos menciona a la hierba con semilla, la cual se refiere a las plantas como el trigo, la cebada, el maíz, el frijol, etcétera; y que sirven para la alimentación del hombre en su mayoría como para ciertos animales. Finalmente tenemos los árboles frutales los cuales dan energía al hombre, tales como la pera, la manzana, la uva, el mango, etc. que son agradables al paladar y no requieren de ninguna preparación.

Es interesante que el escritor nos diga que Dios hizo las plantas según su género(heb. nim, especie o tipo, el cual es un término usado en el A.T. para distinguir cosas), lo cual nos habla de la diversidad desde su origen, más adelante, dentro de la misma especie habrían variaciones por selección natural o artificial, pero todo dentro de la misma especie. También dentro de este diseño maravilloso observamos la importancia de las semillas en portar vida y contener todo lo necesario para ser transportados a grandes distancias y durar por mucho tiempo si se mantienen almacenadas. Si con las aves nos preguntamos ¿qué fue primero? ¿el huevo o la gallina?, con las plantas podríamos hacernos la misma pregunta, si existe evolucionismo ¿cómo se desarrollaron las primeras plantas con semillas? ¿pudo el ciego azar o el mecanismo de adaptación producir tantísima variedad de plantas y con tantas propiedades y utilidades para el hombre y los animales? No podemos menos que quedar asombrados por la complejidad de las cosas creadas, pero mucho más de quien las ideó con gran sabiduría para que las disfrutemos. Las plantas saltan a la vista al caminar por sus colores, por sus olores y sabores, por todo lo que sirven para nuestra subsistencia y esto sirve para poner de relieve la creatividad y la bondad de Dios para con nosotros. También, aunque la tierra produjo toda clase de plantas, no por eso es “la madre tierra” en el sentido de concederle divinidad, sino que es el medio que Dios usó como el Padre celestial para hacer brotar toda planta.

 

Bibliografía

1. www.ecoticias.com/naturaleza/110258/Cual-origen-plantas-arboles

2. https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_evolutiva_de_las_plantas