Los peces nadaban en el mar y las aves volaban en los aires pero aún la tierra permanecía vacía en la espera de ser llenada. Es así que tenemos que llegado el sexto día Dios creó a los animales terrestres, lo cual no es una afirmación nada pequeña sino que representa un acto extraordinariamente asombroso. La mayor parte de la teoría de la evolución se concentra en la explicación de la evolución de las especies terrestres que comenzaría hace 300 millones de años. Dentro de este esquema evolutivo tendríamos animales que han permanecido sin cambios hasta la fecha y otros que fueron extinguidos como los dinosaurios o los mamuts. El talón de Aquiles de esta teoría es sin duda la falta de miles de fósiles transicionales que deberían existir si ésta fuera cierta.

animales.jpg

Pero veamos al respecto sobre lo que la Biblia nos dice sobre la creación de los animales terrestres:  Gén 1:24  “Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.”

  • se nos dice que los animales fueron hechos por un orden divina mediante únicamente su palabra “Produzca… y así fue”. No hubo una intervención de ningún otro ser, ni de una fuerza impersonal o aleatoria que hiciera cosas de forma accidental.
  • se nos dice que fueron hechos de la tierra. No fueron criaturas que surgieran de la nada sino que compartirían todos sus elementos de la propia tierra.
  • Estos animales son llamados seres vivientes (nefesh, alma), a diferencia de las plantas ellos pueden moverse y tener ciertos instintos de supervivencia.
  • Fueron hechos según su género. Como dijimos cuando hablamos de las aves y peces, el relato bíblico nos muestra a Dios haciendo a seres completos y diferenciados los unos de los otros de una sola vez. Por ejemplo, hubo un par de lobos original de la cual surgieron una serie de razas hasta los modernos perros, y un solo par de caballos de los cuales surgieron todas las razas caracterizadas por sus diferentes tamaños y colores. Es decir, hay variación dentro de la misma especie, pero no evolución de una especie a otra.

Hay tres categorías de animales en que el escritor bíblico clasificó a los animales según la Biblia Nueva Versión Internacional: “animales domésticos, animales salvajes, y reptiles, según su especie”

  • los animales domésticos incluye a las vacas, ovejas, gallinas, chivos, etc. Es interesante notar que aunque el ser humano ha domesticado al perro y al gato por ejemplo, animales como la vaca o la oveja por ejemplo tienen cualidades únicas para el mantenimiento del hombre y cuentan con características que serían desventajosas desde el punto de vista evolutivo para su sobrevivencia.
  • Luego tenemos a los animales salvajes los cuales son todos aquellos que andan en el campo como hienas, leones, osos, leopardos, etc. Este tipo de animales no son ni por poco posibles de ser domesticados por el hombre sino que en muchos casos son peligrosos.
  • Sin contar con una taxonomía como la actual el tercer tipo de categoría animal son los reptiles que en este caso no incluiría solo a los reptiles sino que en hebreo se refiere a todos los animales que se arrastran, deslizan o gatean como las serpientes, lagartijas, pero también a los animales pequeños como insectos y gusanos.

Finalmente vemos que al término de la creación de estos animales Dios vio que lo que había hecho era bueno (Gén. 1:25). No hay un animal que sea malo o pecaminoso según nos dice este pasaje, esto implica que debemos cuidar, y apreciar la belleza, y valorar a cada ser vivo por el hecho de que a Dios le pertenece. Dios le ha dado al hombre cada animal desde los domésticos a los salvajes (Sal. 8:6-8), pero de Dios es toda bestia del bosque y él las conoce a todas (Sal. 50:10,11) y por ello está bajo constante cuidado de cada una de ellas a través de su providencia. El ser humano está muy relacionado con los animales como el hecho de que haya sido hecho el mismo día y hayan sido la primera compañía humana y el objeto de su primer trabajo.