El apóstol Pablo describe como es el verdadero amor dentro de una comunidad, iglesia, familia o matrimonio. El amor puede definirse como la actitud de buscar y hacer el bien por otros. Veamos las características que lo definen en 1 Corintios 13:4-7.

  • 1. El amor es sufrido: Significa que quien ama está dispuesto a soportar las dificultades, penas y sacrificios para poder ver bien a los demás. Es el padre que sufre para mandar a sus hijos a la escuela o Cristo sufriendo para darnos salvación (el máximo amor).
  • 2. El amor es benigno: Busca activa y constantemente hacer el bien por los demás. El amor actúa con bondad independientemente de los errores de otros. Es quien sirve la mesa, regala un vaso de agua, visita a un enfermo, quien da un abrazo.
  • 3. El amor no tiene envidia: Significa que no se resiente con el éxito o bendición de los demás, al contrario se alegra que a otros les vaya bien. El que envidia critica injustamente, vive sin contentamiento, siempre se compara con otros. Quien no tiene envidia es realmente humilde y está alegre por las bendiciones que sí tiene.
  • 4. El amor no es jactancioso: El jactancioso es el que siempre se alaba a sí mismo en detrimento de los demás por su inteligencia, riqueza, valor o belleza. El humilde no se glorifica a sí mismo, sino que deja que otros lo alaben y permite que sus obras hablen por él. El humilde tiene una adecuada autoestima y puede reconocer los atributos de los demás sin problema.
  • 5. El amor no se envanece: No pierde el piso de quien es, no es un engreído que ha perdido el sentido de quien es. Quien se envanece fundamenta su vida en cosas vanas y por tanto no reconoce la realidad del mundo que le rodea, piensa que la vida es la apariencia, la fama, el placer y la riqueza, y no se da cuenta que lo más importante es Dios y los demás. El vanidoso se aferra a cosas pasajeras, menosprecia lo sencillo y no quiere doblegarse ante otros o ante Dios.
  • 6. El amor no hace nada indebido: No hace cosas incorrectas o indecentes hacia los demás. No es indecente ni en su forma de hablar, de vestir o de comportarse. No es rudo, ofensivo o grosero para con otros. Es amable y respetuoso.
  • 7. El amor no busca lo suyo: No es egoísta. No solo piensa en lo suyo propio también piensa en otros. No es un manipulador, mentiroso u oportunista. Es alguien que busca aportar o contribuir a los demás. No todo se trata de él y sus necesidades, no está solo para recibir también da y sirve a los demás.
  • 8. El amor no se irrita: No se enoja con facilidad. Soporta las flaquezas, errores y debilidades de los demás. Es comprensivo y empático, sabe ponerse en el zapato de otros. Es lleno de gracia.
  • 9. El amor no guarda rencor: Él no deja que los errores y pecados de otros le sigan hiriendo. Busca sanar su corazón, perdonar y seguir adelante. No atesora venganza o maquina cosas malas.
  • 10. El amor no se goza de la injusticia: Quien se goza de la injusticia no tiene compasión por otros. Quien se alegra del sufrimiento de los demás es cruel. Gozarse porque a otros les vaya es no tener afecto natural. Quien ama no es un burlador, no hace bullyng. Su felicidad no está en la infelicidad de otros.
  • 11. El amor se goza de la verdad: En contraposición a lo anterior se goza de que haya verdad y justicia para todos. No se alegra de la mentira o de la hipocresía. Sabe que el hombre tiene derecho a la verdad y por eso la procura. Él procura la honestidad, la transparencia y la verdad y nada más que la verdad.

BONUS: Pablo añade cuatro características antecedidas de la palabra “todo” lo cual lo hace la actitud vencedora de todo.

  • 12. El amor todo lo sufre: Está dispuesto a sufrir distintas penalidades con el fin de llevar bienestar a otros. No es un sufrimiento pasivo, sino el de un agente proactivo, el de alguien que vence el mal con el bien.
  • 13. El amor todo lo cree: No es ingenuo o crédulo para creer las mentiras de otros. Todo lo cree en Dios. Cree en el potencial de los demás por lo que Dios puede hacer por y con ellos. Tiene una fe en el Señor que afecta todas las esferas de sus relaciones humanas. El amor es producto de la fe en Dios que nos amó.
  • 14. El amor todo lo espera: Su esperanza no está puesta en cosas efímeras, sino en las promesas eternas. Quien ama confía que Dios cumplirá todas sus promesas temporales y futuras. El amor es capaz de esperar que Dios transforme a sus seres queridos y a sí mismo.
  • 15. El amor todo lo soporta: Esto significa que él no abandona cuando vienen las dificultades, las fallas de los demás, los problemas. Él sigue hacia adelante y persevera en la relación por amor. No te rindas.

Para meditar: Decir que amamos es fácil cuando todo va bien y cuando somos satisfechos en nuestras necesidades, pero el amor es proactivo y no pasivo. El amor genuino tiene fuertes dosis de humildad, paciencia, bondad, honestidad, perdón y fe en Dios ¿Qué tanto amas? ¿Qué características sientes que debes mejorar para amar como debes?