Si bien, desde el punto de vista bíblico es más compleja la pregunta ¿de dónde sacó esposa Adán?, la pregunta acerca de la esposa de Caín ha suscitado ciertas teorías que van de acuerdo a la concepción del origen de la humanidad. En Génesis 4.17 “y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc”, recordemos que el verbo conocer en este caso es sinónimo de tener intimidad sexual con su esposa, por lo que en realidad el autor no está interesado en decirnos de dónde salió ella pero sí en explicarnos como se multiplicó la humanidad.

Aquellos que creen en la teoría de la evolución tienden a pensar ya sea que en realidad para ese momento ya existían muchas mujeres producto de la evolución y que Caín es una especie de representante mitológico del mal, o que ya para ese momento existían muchos pueblos y razas de los cuales Caín fue uno entre tantos. El problema subyacente que se plantea es el de la edad de la especie humana.

Algunos creyentes plantean que antes que Dios creara a Adán había hecho una raza preadámica sin alma humana(¿simiesca?) para que de este modo pueda concordar la historia con la teoría evolutiva.

Si nos atenemos propiamente a lo que enseñan las Escrituras debemos deducir que la esposa de Caín no fue otra que alguna de sus hermanas, hija de Adán y Eva. Al principio Dios ordenó a Adán y Eva que se multiplicaran y llenaran la tierra, por lo cual se nos dice en Génesis 5:4 “Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas.” El escritor bíblico se enfoca en Caín, Abel y Set porque su interés es mostrar la simiente del bien y del mal, solo de paso menciona que tuvo más hijos, no se nos dice cuántos fueron pero suponemos que fueron muchos dado su larga vida. También es necesario señalar que por una cuestión de supervivencia y debido a la orden divina ellos debían procurar procrearse entre ellos mismos. Por lo que la esposa de Caín debió ser una hija o nieta de Adán, esto podemos deducirlo incluso de Génesis 5 donde se nos muestra que las personas tenían hijos hasta después de los cien años y tenían vidas muy largas.

Ahora, quizá lo que perturba a algunos es que en el libro de Levítico 18 se prohíba el matrimonio entre personas de la misma familia. Esta orden fue dada en un tiempo de la historia en que la humanidad llegó a un número considerable de personas en que es innecesario el matrimonio entre personas de la misma familia. La genética actual muestra algunos peligros que puede generarse al procrear hijos de estas relaciones, pero al principio esto no fue así sino que estas dificultades se fueron multiplicando al paso de las generaciones.

Jesús mismo habló de Abel como una persona real y no un mito, por lo que debemos pensar que Caín también fue alguien real y la historia bíblica es confiable.