Los primeros mandamientos que dio Dios al ser humano revelan mucho acerca de la autoridad y el papel del hombre en la tierra para hacer cultura. Después de que el Señor creó al hombre los bendijo, y les dijo:

Gén 1:28  … Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.


Los primeros tres imperativos tienen que ver con el acto de la procreación pero desde diferentes enfoques. Fructificar se refiere al hecho de que, cual planta frutal, el hombre debía dar a luz hijos, obviamente, seres a imagen y a semejanza de Dios. Multiplicación se refiere a que no debían ser escasos en hijos sino lograr qe finalmente la tierra fuera llena de personas. Fructificar nos habla de la acción, multiplicar de la cantidad y llenar del objetivo que Dios quería lograr. El objetivo de Dios era tener un pueblo de personas hechas a su imagen ¿Para qué?

Dios les dijo que sojuzgaran la tierra que implica dominar, gobernar o administrar sus recursos para su supervivencia, provisión y desarrollo. También ordenó que señoreasen sobre los animales, que tuvieran cierto dominio sobre ellos, no solo sobre los animales domésticos como los perros y gatos sino también sobre los peces y aves. Esto nos habla del derecho y autoridad para conducir el desarrollo de las especies y tomar lo necesario para su servicio.

Dios también le concedió al hombre toda planta (Gén. 1:29), tanto los que daban semilla como los que daban fruto, obviamente para sembrar y comer. Génesis 2:15 nos dice que Dios puso al hombre en el jardín del Edén para que lo cultivara y cuidara. Dios le dio trabajo al hombre. El no quería que solo consumiera los recursos de la tierra sino que también pudiera labrar la tierra, cuidar el jardín para que no se echase a perder y hacer que la tierra pudiera producir para su descendencia.

En Génesis 2:19 el Señor trajo a los animales ante Adán para que les pusiera nombre. En el concepto judío poner nombre a algo implicaba la acción de conocer y poseer algo, ejemplo: un padre le pone nombre a sus hijos, una persona le pone nombre a sus mascotas, etc…

¿Qué es la cultura? El término cultura proviene del latín cultus que se deriva de colere que significa cuidado del ganado o de la tierra (de ahí que tengamos términos como agricultura, apicultura, etc.). Luego se le concibe como sinónimo de civilización.En los mandamientos de Génesis 1 y 2 (mandato cultural) está implícita la familia, la sociedad y todo lo que hace el hombre para dominar la tierra al descubrir la ciencia, desarrollar tecnología, producir medios de subsistencia, la economía, el comercio, la organización y el gobierno, por decir algunas cosas. Dios quiere que hagamos cultura la cual se puede definir, según Niebuhr, como“el ámbito artificial secundario que el hombre superpone al ámbito natural”, el cual incluye costumbres, artes, lenguaje, estructuras sociales, ideas, valores, es decir, todo lo que le da personalidad a una sociedad. Dios puso la materia prima y nosotros debemos manejarla creativamente para su gloria.

Los cristianos debemos estar conscientes de que todo lo que hagamos al formar familias y trabajar en nuestras culturas determinadas estamos cumpliendo con la voluntad de Dios y no solo cuando oramos, evangelizamos o vamos a la iglesia. ¿De qué maneras podemos quebrantar el mandato cultural? No multiplicándonos, prohibiendo el casamiento (1 Ti. 4:3), concentrando la población en ciertas zonas y no llenar la tierra como lo hizo la humanidad en Génesis 10, no trabajar, no cuidar la tierra, ni las plantas y animales, no conocer y dominar el mundo según la voluntad de Dios, etc…