La vida de los doce apóstoles es de interés en tanto que ellos juegan un papel importante en la historia de la redención pero sobre todo porque en ellos podemos identificarnos porque eran personas como nosotros. Conocer acerca de ellos nos muestra el tipo de personas con las que anduvo Jesús, gente nada especial pero que fue transformada por la gracia de Dios.

En los evangelios tenemos cuatro listas de los apóstoles, más o menos iguales: Mateo 10:2-4, Marcos 3:16-19, Lucas 6:13-16 y Hechos 1:16. En estas listas distinguimos 3 grupos de cuatro apóstoles liderados por Pedro (con Andrés, Juan, Jacobo), Felipe (con Bartolomé, Tomás y Mateo) y Jacobo hijo de Alfeo (con Tadeo, Simón el cananista y Judas). Los primeros cuatro eran los más cercanos al Señor, eran pescadores y estaban compuesto por dos parejas de hermanos que provenían del mismo pueblo.

1- Pedro el apóstol impetuoso

Pedro era un pescador de Galilea de nombre Simón. El Señor le cambió el nombre a Pedro que quiere decir piedra o roca porque esto es lo que él esperaba de él en cuanto a su carácter. Pedro siempre aparece en primer lugar en las listas que encontramos en los evangelios y Hechos por su liderazgo entre los apóstoles.

Pero era un hombre de doble ánimo, por un lado fue el primero en bajar de la barca caminando sobre el mar y quien se hundió al voltear a ver a los discípulos. También fue el primero en confesar a Jesús como el Cristo pero un momento después estaba siendo instrumento del enemigo para decirle al Señor que no fuera a la cruz. Él dijo que no negaría al Señor y esa misma noche cortó la oreja a un soldado y negó al Señor tres veces. Aquí vemos su carácter impetuoso, impaciente, valiente, franco, curioso, con mucha iniciativa pero de doble ánimo y poco prudente en su hablar y actuar.

El Señor forjó a Pedro y con amor lo perdonó y lo llenó con su Espíritu para ser un hombre firme y lleno de valor. Él le enseñó humildad, sujeción, sumisión a su voluntad, y valor para hacer lo que Dios deseaba.

2- Andrés apóstol de las pequeñas cosas

Andrés era hermano de Pedro, también se dedicaba a la pesca en Galilea y fue uno de los primeros discípulos de Jesús. Él era un hombre celoso por el evangelio con capacidad de liderazgo. Fue el menos contencioso y el más considerado de los discípulos y buscó siempre trabajar en segundo plano. Era valiente, decidido y reflexivo.

Andrés aparece frecuentemente llevando personas a Jesús. Andrés llevó a su hermano Simón ante Jesús, luego llevó a un niño con panes y peces ante el Señor y en Juan 12 llevó a unos griegos ante el Señor.

3- Jacobo el apóstol de la pasión

Aparentemente igual que su hermano menor Juan provenían de una familia prominente de pescadores. Jacobo junto con Pedro y Juan pertenecían al grupo más íntimo de Jesús. Jacobo era persona muy apasionada, fervorosa y celosa al punto que el Señor los llamó a él y a su hermano “Boanerges”, hijos del trueno. En Lucas 9:51-56 luego de que los samaritanos rechazaron dar entrada a Jesús, Jacobo y Juan pidieron al Señor que hiciera descender fuego del cielo, como lo hizo Elías, pero él los reprendió.

También Jacobo era ambicioso y demasiado confiado. En Mateo 29:20-24 y en la versión de Marcos se nos indica que Jacobo y Juan pidieron a su madre que intercediera ante Jesús para que les diera la oportunidad de sentarse uno a la derecha y otro a la izquierda en el tiempo del reino. Jesús les preguntó si estaban dispuestos a tomar de su copa (el sufrimiento y muerte) y ellos dijeron que podrían con una autoconfianza muy alta. En efecto Jacobo llegó a ser el primer mártir entre los apóstoles (Hch. 12:1-3).

4- Juan apóstol del amor

Juan fue un gran escritor y teólogo que redactó el evangelio de Juan, Apocalipsis y sus tres cartas. Es llamado el apóstol del amor pero compartía un carácter similar como el de su hermano. No debemos tener un concepto de Juan como una persona débil, languida y temerosa sino todo lo contrario.

Juan era sectario, intolerante, poco afable, impetuoso, volátil, agresivo, celoso y ambicioso. Juan era una persona para la que no había áreas grises, era el más definido en su pensamiento, por ello en sus cartas habla de luz y tinieblas, muerte y vida, frutos contra esterilidad, etc. Juan no suaviza nada, es tajante, o somos de Dios o no lo somos, somos pecadores o no. Era un hombre de profundas convicciones y un amante de la verdad.

A veces Juan en su celo por la verdad dio muestras de extremismo. En Marcos 9 Juan quizo prohibir a un hombre echar fuera demonio pues no pertenecía al grupo de los discípulos y en Lucas 9 pidió junto a su hermano que Dios enviara fuego del cielo. Por tanto, vemos que Juan era agresivo y competitivo.

Al final Juan llegó a equilibrar la verdad con el amor hacia los demás y su ambición con la humildad. Juan habló de la verdad unas 45 veces pero unas 80 del amor. Fue un teólogo del amor y fervoroso de la verdad hasta el final.

5- Felipe el analítico

Felipe tenía un nombre griego y posiblemente era un judío helenista. Él era una persona analítica que le gustaban los hechos, los números, lo práctico. Era predispuesto al pesimismo y al cinismo. Felipe era amigo de Natanael (Bartolomé) y fue quien lo llevó a Cristo, él buscaba la verdad y cuando la encontró la compartió.

Un día cuando Jesús vio a una gran multitud preguntó a Felipe: ¿dónde encontraremos pan para darle pan a estas personas? Felipe respondió en su tono de incredulidad, sería imposible tener tanto dinero para dar de comer a esta gente (Jn. 6). En Juan 12 se nos dice que algunos griegos querían ver a Jesús y se dirigieron a Felipe, pero él siempre preocupado por los protocolos y las formas aunque no sabía como proceder fue con Andrés para llevarlos a Jesús. Finalmente en Juan 14 en el aposento alto cuando Jesús dijo que iría al Padre y Felipe pidió al Señor que le mostrara al Padre lo cual manifiesta su dificultad para creer.

6- Natanael (Bartolomé) en quien no hay engaño

Bartolomé significa hijo de Tolomai. Era originario de Caná de Galilea y fue invitado por Felipe para ir con el Señor. En Juan 1 descubrimos que Natanael era un amante de la Escritura pues cuando Felipe le presentó al Señor le dijo “hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas”.

Una faceta negativa de su carácter era su prejuicio acerca de Nazaret diciendo que este lugar no podía salir nada bueno. Jesús elogió a Natanael por ser un verdadero israelita, no solo alguien que de nombre llevara el título de israelita. Cuando Jesús le manifestó que lo había visto bajo la higuera, Natanael declaró su fe vehementemente “tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel”.

Continuaremos hablando de los doce en el siguiente post…

Basado en el libro: doce hombres comunes de John MacArthur, Caribe Betania, 2004