Jesús no escogió gente de la nobleza o gente educada sino hombres comunes y corrientes. Consideremos ahora el perfil personal de los apóstoles Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista y Judas Iscariote, los cuales usualmente aparecen a lo último en las listas provistas en el Nuevo Testamento, pero no por eso son menos importantes.

7- Mateo el cobrador de impuestos

Mateo tenía el nombre de Leví hijo de Alfeo (Mr. 2:14) y es el escritor del evangelio de Mateo. Leví era un publicano o recaudador de impuestos para Roma. Los publicanos eran conocidos como pecadores acusados de traición, robo y abuso, personas viles y despreciables.

Mateo siguió de inmediato a Jesús cuando éste lo llamó al pasar por ahí. Lucas relata que Mateo hizo una fiesta para sus amigos donde asistieron los discípulos, los publicanos y otros truhanes para que ellos conocieran al Señor (Luc. 5). Los fariseos y escribas estaban enojados con el Señor por comer con estas personas pues para ellos un publicano no merecía entrar a la sinagoga, sacrificar y entrar al templo. Mateo conocía el Antiguo Testamento como lo manifiesta en su libro, y se nos deja entrever que era una persona muy ordenada y esperaba la venida del Mesías.

8- Tomás el pesimista

Usualmente conocido como Tomás el incrédulo, pero la realidad es que él era más propenso a ser pesimista y preocupado que a la duda. Tomás es llamado el Dídimo en Jn. 11:16 lo cual significa que tuvo un hermano o hermana gemela que no se identifica. En Juan 11 nos relata la ocasión en que Lázaro estaba enfermo y Jesús prefirió quedarse en donde estaba predicando y luego fue a Betania, pero los discípulos le dijeron que no fuera pues podrían apedrearlo. Tomás dijo que si Lázaro estaba muerto fueran para que también murieran con él (Jn. 11:16), lo cual nos habla de su pesimismo heroico. Él reconoció el peligro de ir pero no se negó a participar del sufrimiento que podría pasar.

Cuando Jesús anunció que se iría al Padre, Tomás con lamento pregutó “no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?”. Él estaba paralizado ante la posibilidad de no ver más a su maestro. En Juan 20 Jesús se apareció a sus discípulos pero Tomás no se encontraba con ellos, posiblemente haya estado triste y solo lamentándose que ya no vería más a Cristo. Los discípulos le contaron de esta aparición pero Tomás dijo que a menos que lo viera y lo tocara en sus llagas no creería esto. Ciertamente Tomás fue tardo para creer pero no más que el resto.

El Señor se le apareció a Tomás mostrándole sus heridas y éste creyó. Quizá fue Tomás quien más resintió la ausencia del Señor, con mayor tristeza y melancolía pero también quien expresó una gran declaración “¡Señor mío, y Dios mío!”.

9- Jacobo el menor

En el Nuevo Testamento encontramos a varios Jacobos, uno que era medio hermano de Jesús, uno que era hermano de Juan, pero este era hijo de Alfeo (Mt. 10:3) e hijo de María y hermano de José (Mr. 15:40). De él no se menciona mas que era menor posiblemente en estatura o en importancia. Es posible que Jacobo haya sido hermano de Mateo si se trataba del mismo Alfeo el padre, también es probable que haya sido primo de Jesús si comparamos Mr. 15:40 y Jn. 19:25 si la madre de Jacobo el menor es la misma María mujer de Cleofas hermana de María la madre del Señor.

10- Simón el zelote

También llamado Simón el cananista (Mr. 3:18). Cananista no significa que viniera de Canaán o de Caná sino que proviene de una palabra que significa celoso o ferviente. Simón había pertenecido a la secta judía de los zelotes que era un partido político radical que peleaba contra Roma. Los zelotes eran violentos, y no temían matar y hacer actos de terrorismo para poder liberar a su pueblo y preparar terreno para el mesías.

11- Judas hermano de Jacobo

Era también llamado Lebeo y tenía por sobrenombre Tadeo (Mt. 10:3). Judas significa “Jehová guía” pero a partir del Iscariote recibió una connotación negativa. Tadeo quiere decir “niño de pecho” y Lebeo “niño de corazón” lo cual evoca a su niñez o a que tenía un carácter tierno, compasivo y amable.

La única partición en los evangelios es cuando Judas pregunta en Juan 14:22 “Señor, ¿cómo es que manifestarás a nosotros, y no al mundo?”, Lebeo se preguntaba si Jesús no se había de manifestar políticamente al mundo pero Jesús le respondió que se manifestaría en los corazones. Algunas versiones antiguas se equivocan al traducir Hechos 1:13 “hermano de Jacobo” cuando en realidad es “hermano de Jacobo” como viene en las versiones más modernas.

12- Judas Iscariote el que traicionó al Señor

Él también era un hombre común y corriente como los otros discípulos pero no se apropió de la fe y no fue transformado. Judas llegó a ser tesorero del grupo y solía extraer dinero del fondo (Jn. 12:6). El nombre Iscariote quiere decir “hombre de Queriot” en Judea, lo cual lo hacía ser desconocido para el resto y vivir de manera hipócrita.

Lo más probable es que siguiera a Jesús pensando en un reino terrenal y que él lograría estar en una posición especial cuando Cristo llegara al trono.
Su carácter exhibió lujuria, dureza de corazón y avaricia. Dios soberanamente había predicho sobre su traición en Zac. 11:12,13; Sal. 41:9, 55:12-14 pero Judas rechazó cada oportunidad que tuvo de arrepentirse. La desilución que experimentó Judas de su maestro se convirtió en descontento, odio y finalmente traición.

En aquella ocasión en que una mujer derramó un perfume muy caro Judas dijo “¿por qué no fue ese perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres?”. Después de esto Judas muy molesto fue con los sacerdotes a ofrecer a Jesús por treinta monedas de plata. Su hipocresía increíble le hizo volver con el grupo y ser lavado en sus pies por Jesús, pero no admitir que él era el traidor cuando Jesús señalaba que uno de ellos le entregaría. Hasta el final Jesús le ofreció su gracia y le llamó amigo, pero Judas lo entregó con un beso. Lleno de remordimiento pero no de arrepentimiento Judas fue y se ahorcó. Matías tomó su lugar (Hch. 1:16-26).

Basado en el libro Doce hombres comunes de John MacArthur de editorial Caribe Betania, Nashville, TN, 2002