Cuando Dios terminó el increíble y extraordinario acto de la creación de todo el universo vio la obra realizada y estuvo muy satisfecho, tanto que apartó un día para descansar ¿Por qué nos dice la Biblia que Dios descansó al término de la obra de la creación? ¿qué importancia le dio Dios al séptimo día?

La naturaleza del descanso divino

Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. (Gén 2:1,2)

La Escritura nos dice que Dios acabó la obra de creación que hizo en seis días, es decir, su descanso fue respecto a estos días. Dios no descansó para ya no volver a hacer nada obviamente él sigue trabajando todo el tiempo (Jn. 5:17). Dios no descansó porque él estuviera cansado, Isaías aclara este punto: “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.” (Is. 40:28)

Debemos aclarar como dice Arthur W. Pink en su libro “el día del Señor” que el descanso de Dios no fue absoluto sino fue en lo referente a las obras de la creación. De otro modo la creación misma hubiese dejado de existir pues él mismo la sustenta con su palabra de poder (Heb. 1:3), pues él da vida a todos. Los judíos creían que había dos trabajos divinos que no cesaban, uno es de preservación y otro el de juicio, esto lo deducían porque podían ver que cada día nacían personas nuevas y morían personas en el mundo. De aquí deducimos que el término descanso o reposo no es inercia de alguna manera.

Pero, ¿por qué descansó Dios? para dejar un ejemplo para el hombre. Jesús dijo “El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.” (Mr. 2:27)

Bendición y santificación del día de reposo

Gén 2:3  “Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.”

Dios bendijo a los animales para que pudieran fructificar (Gén. 1:22). También bendijo al ser humano en el día que los creó dándole el poder fructificar, multiplicarse y sojuzgar a los animales (Gén. 1:28). Dios también bendijo el día que descansó. La Escritura declara que todo lo que Dios había hecho era muy bueno (Gén. 1: 31), por tanto, en un sentido general todo lo hecho y todos los días eran bendecidos, pero no se declaró nada al respecto si no es hasta el día séptimo que fue de reposo.

¿Por qué Dios bendijo el día de reposo? o ¿Cómo se manifiesta esta bendición? en que lo santificó porque en él había terminado la obra realizada. Esta es de hecho el primer acto santificador de Dios. La palabra santificar significa usar algo para el servicio divino, apartarlo para su honra.

Más adelante en la historia Dios le dio a su pueblo una ley de santificar este día por medio de Moisés, que es de hecho el mandato más largo de los diez mandamientos y está basado en el día que Dios reposó:

Acuérdate del día de reposo* para santificarlo. 
Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo* para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 
Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo* y lo santificó. (Ex. 20:8-11)

No sabemos a qué día en nuestro calendario actual correspondería el sábado, si a un lunes, domingo o sábado. De lo que sí estamos seguros es que siguiendo el ejemplo de Dios debemos descansar y santificar un día cada siete para dedicarselo al Señor y conmemorar su obra creativa. Para los creyentes cristianos este día es el primer día de la semana en que conmemoramos la resurrección de Jesús como el comienzo de la nueva creación.