Mucha gente se pregunta, si Dios es uno ¿por qué hay tantas iglesias con teologías y prácticas muchas veces distintas? Antes de entrar en el tema es importante definir qué entendemos por iglesia. Podemos definirla como un grupo de creyentes en Cristo Jesús que se organiza con el fin de cumplir los mandatos de su Señor (evangelizar, adorar, tener comunión, servir, llevar a cabo las ordenanzas, etc.). Bajo esta definición un grupo pequeño como uno mayor es una iglesia plena.

Hay muchos pasajes del Nuevo Testamento que nos enseña que la iglesia es esencialmente local, un cuerpo de creyentes que está en un lugar determinado: la iglesia que estaba en Jerusalén (Hch. 8:1), la iglesia en Antioquía (Hch. 13:1) la iglesia de Cencrea (Ro. 16:1), la iglesia de la casa de Aquila y Priscila (Ro. 16:5), la iglesia de Dios en Corinto (1 Co. 1:2), etc. Al punto que se nos habla de muchas iglesias: ancianos en cada iglesia (Hch. 14:23), iglesias que tenían paz (Hch. 9:31), Pablo manda saludos de parte de las iglesias de Cristo (Ro. 16:16), etc.

Por tanto, es natural que debido al movimiento misionero la iglesia se expanda y podamos hablar de “las iglesias de Dios” (1 Co. 11:16). Es decir, es voluntad de Dios que existan muchas iglesias con una identidad particular, pero manteniendo la esencia del evangelio y la verdad. Quizá el verdadero problema ha sido el sectarismo y divisionismo que ha existido a lo largo de la historia, pero mucho más hoy en día. El divisionismo es el desmembramiento de un grupo de creyentes que se lleva a cabo por diversas razones, generando el sectarismo cuando se cree la única y verdadera. Aquí el asunto es cómo conciliamos la unidad con la diversidad de la iglesia y ¿en qué momento podemos decir que una iglesia es falsa? ¿hasta qué punto las diferencias no sustanciales pueden ser soportadas como parte de la unidad?

La iglesia surgió en Jerusalén donde estuvieron los apóstoles, y de ahí tuvo un polo importante en Antioquía, y llegó a muchas ciudades del imperio romano. Las divisiones internas de la iglesia ya existían en la iglesia primitiva. En Corinto por ejemplo algunos que los llevaban a pleitos y contiendas por su carnalidad pues unos decían ser de Pablo, otros de Pedro, otros de Apolos y otros de Jesucristo (1 Co. 1:10-17). Aquí tenemos la semilla de la división introducida. En 1 Corintios 11 Pablo nos habla de la división en la realización de la cena del Señor y en 1 Co. 11-14 Pablo llama a la iglesia a la unidad en el uso de los dones porque habían quienes se creían superiores a los demás.

La primera iglesia se enfrentó al problema de los judaizantes que querían circuncidar a los creyentes gentiles, cuestión que fue solucionada en el concilio de Jerusalén (Hch. 15) manifestándose la aceptación de los judíos y gentiles con las diferencias culturales, y llamando a la iglesia al respeto y a la tolerancia en las diferencias no fundamentales. No obstante, los que causaban divisiones estuvieron en Roma, en Éfeso y en las iglesias de Asia a las que Jesús reprendió como los que seguían las doctrinas de Balaam y los nicolaítas. Juan también advirtió sobre los que negaban la encarnación de Cristo. Esto fue llevado a cabo por personas que alegaban tener otras revelaciones (Gá. 1) pero que eran falsos apóstoles, falsos profetas y falsos maestros introducidos encubiertamente como lobos en el rebaño.

Durante los primeros 3 siglos la persecusión del imperio romano no hizo más que unificar a la iglesia. Cuando Constantino terminó con la persecusión y dio libertad religiosa empezaron a suscitarse problemas doctrinales con el asunto de la trinidad, con aceptar a personas que habían negado a Cristo en medio de la persecusión y con el institucionalismo que dejó entrada a muchísimas personas no convertidas que buscaban privilegios. Las primeras grandes divisiones se tuvieron en el 431 durante el concilio de Éfeso en que se condenó el nestorianismo, la creencia de que Cristo tiene naturalezas separadas en lo humano y divino. Luego la monofisita en 451 que considera que la naturaleza humana está confundida en la divina. Del nestorianismo se derivan las iglesias coptas, armenias y sirias.

Luego de que el imperio romano a Constantinopla, el obispo de Roma cobró preponderancia en occidente mientras que el de Constantinopla lo hizo en oriente. En el año 1054 se llevó a cabo gran división suscitada por una controversia doctrinal en cuanto a la procedencia del Espíritu Santo y la autoridad del ya denominado papa. Este gran cisma dividió a la iglesia al hacer que el obispo de Roma excomunicara a los obispos de la iglesia ortodoxa y su principal obispo el de Constantinopla. Cada una de ellas se consideró como la única y legítima heredera de la iglesia primitiva, y declaró ser una, santa, católica (universal) y apostólica. De los ortodoxos surgieron los maronitas, melkitas, griegos católicos, ortodoxos griegos, ortodoxos, rusos, etc.

La siguiente gran división de la iglesia fue ocasionada por la reforma protestante liderada por Martín Lutero en el siglo XVI. Esta surgió como respuesta a asuntos doctrinales como el de la justificación que llevaron a muchos abusos y lucro para financiar la construcción de la capilla sixtina. El papa declaró la excomunión a todos los que rechazaran su autoridad y aceptaran que la única forma de justificación es por la fe y la gracia, y que la única autoridad proviene únicamente de la Escritura.

La iglesia protestante al no tener una autoridad particular sino el uso de la razón y la Escritura dio origen a varias interpretaciones que generaron diversas corrientes eclesiásticas y que muchas veces llevó a la descalificación mutua, pero en su mayoría se han mantenido las doctrinas evangélicas fundamentales. En otras palabras, las iglesias se organizaron en denominaciones que enfatizaban ciertas doctrinas particulares que las diferenciaban, todas las cuales han sido en respuesta a diversos problemas y al contexto en que las iglesias oficiales estaban.

linaje cristiano

La iglesia reformada en la búsqueda de la pureza, de la vitalidad y la santidad ha experimentado diversas divisiones como lo vemos en el siguiente esquema.

Un breve resumen de estas es el siguiente:

  • los anglicanos son la iglesia nacional de Inglaterra que rechazaron el liderazgo del papa y se adscribieron al protestantismo en varios puntos.
  • Los luteranos son los descendientes de Lutero y los reformados
  • El pietismo como su nombre lo indica fue un movimiento que daba mayor importancia a la experiencia religiosa que al culto y enfatizaba la lectura bíblica y la oración.
  • Los presbiterianos son descendientes de Calvino.
  • Los anabaptistas fueron quienes enfatizaron la necesidad de rebautizarse. De ellos descienden los bautistas quienes también fueron influenciados del puritanismo inglés.
  • Del anglicanismo descienden los puritanos que intentaron reformar el anglicanismo y los metodistas liderados por Juan Wesley que enfatizaban la necesidad de nacer de nuevo.
  • Los congregacionalistas abogan por un gobierno democrático directo de los miembros de la congregación.
  • En el siglo XIX surgen los adventistas destacan la urgencia por la venida de Cristo y su inminencia, mientras que el movimiento de santidad generó avivamientos al predicar la necesidad de santificación.
  • A inicios del siglo XX surge el pentecostalismo que es el movimiento de mayor crecimiento e influencia dentro del cristianismo actual, y que subraya la importancia de la llenura del Espíritu y la operación de los dones espirituales.

Del pentecostalismo han surgido cientos de denominaciones tanto las denominadas de corte clásico como las Asambleas de Dios e Iglesia de Dios como posteriormente avivamientos en las denominaciones históricas más antiguas llamadas carismáticos. Finalmente, a finales del siglo pasado surgieron las iglesias neopentecostales que tienden más a ser independientes, a organizarse en redes “apostólicas”, creen en el movimiento profético, practican la danza y la guerra espiritual. Muchas iglesias nuevas son restauracionistas, pues alegan un linaje separado de las iglesias históricas y dicen que provienen directamente de la iglesia primitiva en rechazo de las demás.

En latinoamérica a diario hay iglesias que se están dividiendo por causas no doctrinales como las diferencias administrativas y de liderazgo, el autoritarismo, diferencias personales y de formas de trabajo, injusticias, pleitos, razones de liturgia, etc. La iglesia debe aprender con humildad y amor a solucionar sus diferencias sin llegar a esto que daña gravemente el testimonio ante el mundo. Hoy debemos considerarnos el resultado de un proceso histórico y con humildad debemos dar gracias si por su misericordia estamos en la fe.

¿Cuáles son iglesias verdaderas? sobre esto hablaremos en el próximo post, pero por lo pronto podemos decir que aquellas que tienen a Jesús como centro. La iglesia actual debe recordar lo que dijo Pablo en el siglo I: “Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.” (Ro. 16:17). Se dice que Agustín dijo “en lo esencial unidad, en lo dudoso libertad, en todo caridad”. Con el fin de mantener una mayor unidad proponemos regresar a un estudio concienzudo de las Escrituras para guiarnos por ella en fe y práctica, pero sobre todo practicar el amor.