Continuando con el mensaje de Jesús para sus iglesias de Asia, ahora él se dirige a Sardis, Filadelfia y Laodicea.

  • Sardis: una iglesia muerta
  1. Presentación: el que tiene los 7 espíritus de Dios y las 7 estrellas (1). Se refiere que Jesús es el dador del Espíritu Santo y quien sostiene a los pastores.
  2. Estado espiritual: tienes nombre de que vives, y estás muerto (1). Una iglesia ritualista sin vida espiritual real, una apariencia de fe, pura superficialidad sin fondo.
  3. Exhortación: Despertar a ser vigilante y afirmar las cosas que están para morir, y arrepentirse (2,3). Su estado no era de muerte total porque Cristo aún le habla, pero le llama a tomar conciencia, a darle seriedad a su estado, a fortalecer esas áreas débiles poniéndole más pasión, más fervor. Si ellos no hacían caso de velar el Señor los visitaría a la hora menos pensada y sufrirían pérdida.
  4. Promesa a los vencedores: Había personas que no habían manchado sus vestiduras y el Señor promete andar con ellos con vestiduras blancas, no borrar su nombre del libro de la vida y confesarlo ante el Padre (4-6). Entrarán a la gloria, serán confirmados como herederos del reino y como hijos de los cuales Dios no se avergüenza.
  5. Es lamentable como hoy en día hay decenas de iglesias que están siendo cerradas en Estados Unidos y Europa por causa de la poca asistencia, falta de compromiso y una fe dudosa, vida libertina y doctrinas demasiado liberales. Son iglesias que no pueden sobrevivir si alguien no despierta en medio de ella para llamarlos a la búsqueda de Dios.
  • Filadelfia: una iglesia recompensada
  1. Presentación: el santo, verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, cierra y ninguno abre. Jesús tiene autoridad como rey que ningún otro ser en el universo tiene, para abrir y cerrar (7)
  2. Alabanza: guardó la Palabra y no negó el nombre de Cristo aunque tenía poca fuerza (8). Era una iglesia fiel en la fe y la predicación a pesar de la persecución y aunque carecía de influencia y poder en la sociedad.
  3. Recompensas (8-10): una puerta abierta que puede significar oportunidades para el evangelismo. Los judíos, los de la sinagoga de Satanás, vendrían y se humillarían ante ellos, así Dios les haría justicia. Serían guardados de la hora de la prueba que vendría sobre el mundo entero. Dios recompensaría su fidelidad con protección luego de mucho sufrimiento.
  4. Exhortación (11): retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Es un llamado a no confiarse ni descuidarse por lo ya logrado, debe luchar hasta el final, de otro modo otros recibirán la recompensa destinada a ellos.
  5. Promesa al que venciere (12,13): será columna en el templo de Dios y tendrá el nombre de Dios, el nombre de la Nueva Jerusalén y un nombre nuevo. Implica firmeza, belleza una parte importante en el edificio del pueblo de Dios. Su nombre señalará el lugar al que pertenece, de quién es y cuál es la identidad personal en relación con Cristo.
  6. En el tiempo actual podemos hallar iglesias pequeñas y en lugares pobres donde hay otras religiones mayoritarias y contrarias a ella. Estas iglesias que luchan y permanecen a pesar de todo serán recompensadas con oportunidades de crecimiento, con la recompensa sobre sus enemigos y protección en el tiempo final.
  • Laodicea: una iglesia tibia
  1. Presentación (14): el amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios. Sus nombres nos hablan de la fidelidad de su palabra, en quien se cumplen todas las promesas y quien creó todas las cosas
  2. Reproche (15-17): no eres frío ni caliente. Ellos decían que era rico y sin necesidad, pero no se daban cuenta que eran desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos. Era una iglesia de apariencias medio santa y medio mundana, ni allá ni acá. Aparte de eso era orgullosa y se sentía autosuficiente con lo que tenía.
  3. Consejo (18-19): que comprara oro refinado en fuego, vestiduras blancas y ungir sus ojos con colirio. Este era un llamado a buscar en Dios aquello que en realidad necesitaban en su alma. Dios los reprendía por amor por lo cual debían ser celosos y arrepentirse. Debían valorar lo que podían perder y cambiar su estilo de vida presentuoso por humildad
  4. Llamado (20): si alguno oía su voz, debía abrir la puerta para que Jesús pasara y cenara con él. Este es un llamado a la comunión y al amor con Jesucristo.
  5. Promesa al que venciere (21,22): se sentará con Cristo en su trono así como Cristo lo hizo.
  6. Tal vez la riqueza, la costumbre y la religiosidad se conjuguen para creer que no tienen necesidad de buscar a Dios en verdad. Ellas luchan contra la tentación de tener doble vida. Son iglesias a las que les va bien, no sufren, pero se han amoldado tanto a la cultura que han diluido el poder del evangelio, ya no confrontan, no predican, no oran con fervor, todo lo hacen pero por cumplir y a medias. Que Dios nos libre de caer en esto.

En todos los mensajes se nos exhorta a prestar atención y el que tenga oídos para oír que oiga. O sea que todos oigamos y prestemos atención de manera personal.