¿Cuál es la señal más grande e importante que Jesús hizo para dar testimonio a su pueblo y a quiénes lo rechazaban? Algunos fariseos y maestros de la ley le pidieron a Jesús que hiciera alguna señal milagrosa para que ellos la pudieran ver (Mt. 12:38). En el contexto del pasaje Jesús había echado fuera un demonio de una persona que era ciego y mudo, y al hacerlo él pudo ver y oír. Algunos creyeron en Jesús pero los fariseos dijeron que esta obra era hecha por el poder del diablo, ellos no creyeron que Jesús lo hacía por el poder de Dios porque al hacerlo debían reconocerlo como el Cristo. Así que ellos aparentemente concedían el dar una oportunidad a Jesús pidiéndole una señal pero ignorando aquella que acababa de manifestar.

Cuando Dios les envió a Moisés le dio la señal de la vara que se convertía en serpiente y la mano que se volvía leprosa. Luego los judíos vieron las señales de las plagas, el mar que se abrió, el agua de la peña, el pan que cayó del cielo. Así que algunos pensaban que si el Mesías venía tendría que hacer señales de ese nivel. Obviamente ellos no esperaban que Jesús hiciera algo así. Ya habían oído de sanidades asombrosas y ciertos “rumores” acerca de su poder, pero en apariencia todo debería tener alguna explicación que eludiera aceptar que éste era su salvador.

Jesús dijo: “Esta gente malvada e infiel pide una señal milagrosa; pero no va a dársele más señal que la del profeta Jonás.” (Mt. 12:39). Sin ningún temor a sus interlocutores Jesús los acusó de ser malvados e infieles a Dios, así como Israel había sido infiel constantemente adorando ídolos. ¿Qué derecho tenía gente infiel y malvada en demandar señal? ninguna, Dios no tenía ni tiene obligación en proporcionar señales a quienes han dado muestra de rebeldía de corazón. Y es que esta no era gente pecadora común sino gente que estuvo cerca de Dios y ahora estaba alejada. Jesús rehusó darles señal a ellos, esto no significa que Dios no dio señales a quiénes se lo pidieron como el caso de Gedeón.

Jesús dijo que les daría la señal del profeta Jonás “pues así como Jonás estuvo tres días y tres noches dentro del gran pez, así también el Hijo del hombre estará tres días y tres noches dentro de la tierra.” (Mt. 12:40). Según el libro de Jonás dicho profeta había sido enviado por Dios a predicar a Nínive pero rebelándose a la orden tomó un barco que lo llevaba hacia Tarsis. Dios envió una tormenta muy fuerte en la que, para salvarse, los marineros echaron a Jonás al mar. Jonás estuvo dentro de un pez por tres días y tres noches, y luego de clamar por misericordia, Dios lo hizo salir para ir a predicar a la malvada Nínive. La señal clara a la que Jesús alude es un tiempo de tres días y noches en que él estaría dentro de la tierra como Jonás estuvo dentro del gran pez. Jesús estaba hablando de su muerte y resurrección al tercer día. La salvación de Jonás dentro del gran pez es también un milagro asombroso de preservación.

La señal dada a los fariseos y maestros de la ley es la resurrección de Cristo de entre los muertos. Ellos no creerían a sus milagros y maravillas, de hecho lo matarían aún después de ver la resurrección de un hombre muerto (Lázaro) por cuatro días. Al matarlo pensarían que ya habrían acabado con él, pero lo que no podrían ignorar es que él se levantaría dentro de los muertos haciendo de nuevo señales y milagros a través de sus discípulos quienes darían testimonio de su resurrección. Allí ya no habría lugar a dudas, o creían o definitivamente lo rechazaban. El libro de Hechos testifica que muchos sacerdotes obedecieron a la fe, y un fariseo acérrimo opositor de Cristo se convertiría al verlo resucitado.

Hay muchos paralelismos en la vida de Jonás y la de Cristo así como diferencias. Jesús vino obedientemente a predicar a los perdidos, Jonás fue desobediente. Los marineros se salvaron al echar a Jonás al mar, la humanidad puede ser salvada por el sacrificio que Jesús hizo al ser crucificada. Cuando Jonás salió del agua fue a predicar, Jesús al resucitar envió a su iglesia a predicar al mundo, etc. Es más Cristo les dijo:

Los de Nínive se levantarán en el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, y la condenarán; porque los de Nínive se volvieron a Dios cuando oyeron el mensaje de Jonás y lo que hay aquí es mayor que Jonás.

Mt. 12:41

La comparación es triste puesto que aquellos paganos violentos de Nínive al escuchar la advertencia de destrucción se arrepintieron con ayuno y ceniza, pero en cambio los fariseos que eran muy religiosos no se volvieron de su mal camino a pesar de que Jesús era superior a Jonás. Por tanto, en el día del juicio final serían condenados por estas personas. Jonás en sí no hizo ningún milagro, ni sus palabras fueron extraordinarias, Jesús en cambio hizo muchas maravillas y sus advertencias fueron reiteradas, y su enseñanza llena de sabiduría y autoridad. Del mismo modo la reina del sur que visitó a Salomón para descubrir su sabiduría se levantaría para condenar a estas personas porque ella viajó de lejos para oírlo pero ellos no reconocieron que él era superior (Mt. 12:42). Y tú ¿Creerás o no creerás en Jesús como Señor y Salvador al conocer sus señales y su obra, y en especial su señal de resurrección?