A la pregunta ¿quién podrá permanecer en pie ante la ira del cordero? (Ap. 6:17) tenemos a dos grupos que sí pueden estar ante él, uno de 144,000 y otro de una gran multitud. La apertura del sexto sello da comienzo al periodo de la gran tribulación, al momento de la ira del Señor. Este capítulo enseña que Dios protegerá, guardará o salvará a su pueblo de este día de juicio.

Primero cuatro ángeles detienen los vientos para que no soplen mientras que otro ángel sella a los siervos de Dios que eran 144000 de entre las tribus de Israel, 12000 de cada tribu (Ap. 7:1-4). Los cuatro ángeles están en los cuatro puntos cardinales permitiendo o deteniendo los vientos que serían desatados en la gran tribulación para dañar la tierra y el mar. Otro ángel dijo: “¡No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, mientras no hayamos puesto un sello en la frente a los siervos de nuestro Dios!” (Ap. 7:3, DHH). El sello de Dios se refiere a una marca en la frente para no ser juzgados en el día de la ira (Ez. 9:4-6). El sello del creyente es el Espíritu Santo (Ef. 1:13), y el nombre de Dios y del cordero (Ap. 22:4). Los que serían sellados serían los siervos de Dios, los que le adoran. Juan comienza su carta dirigiéndose a los siervos del Señor y el mismo se considera como siervo (Ap. 1:1) quienes un día le servirán en su templo (Ap. 22:3).

Juan oyó que el número de los sellados sería de 144,000 de los hijos de Israel (Ap. 7:4). Si interpretamos el pasaje literalmente esto se refiere a 144000 judíos que servirán a Dios en la gran tribulación. Si lo interpretamos simbólicamente el número 144000= 12x12x1000, el doce simboliza el pueblo de Dios y el diez su plenitud, por tanto, se referiría al Israel espiritual, la iglesia. No hay ninguna base para la interpretación de los testigos de Jehová quienes dicen que son las únicas personas (144000) que irán al cielo. 

El apoyo bíblico para la primera interpretación sería que en los postreros tiempos habrá una gran salvación para los israelitas, cuando se entre a la plenitud de los gentiles salvados (Ro. 11:25-27). Juan menciona 12,000 de las siguientes tribus (vv. 5- 8): Judá, Rubén, Gad, Aser, Neftalí, Manasés, Simeón, Leví, Isacar, Zabulón, José y Benjamín. No obstante, se ha señalado que esta lista es distinta a la original (Gén. 49, Ez. 48) pues falta la tribu de Dan y Efraín, y en su lugar se incluye a José. Un argumento a favor de una interpretación simbólica es que en esta disposición aparece primero el nombre de Judá, la tribu de David, y no Dan y Efraín que fueron tribus que se apartaron de Dios por la idolatría. Por otro lado, Pablo nos dice que todo Israel será salvo (Ro. 11:25) no unos cuantos. Hoy tampoco se cuentan con líneas genealógicas definidas y las tribus se han mezclado entre ellas y con otras naciones.

La gran multitud (vv. 9-17)

Después Juan miró una gran multitud de todas las naciones, razas, lenguas y pueblos de pie ante el trono del cordero (v. 9). A diferencia de los 144,000 estos no son de Israel sino de todas las naciones, su número es incontable, estos están en el cielo mientras los 144,000 en la tierra son guardados del mal. La multitud llevaba vestiduras blancas y palmas lo cual habla de que están en la gloria.

La gran multitud alaba a Dios por su salvación (v. 10). Los ángeles, los ancianos y los cuatro seres vivientes adoraron diciendo amén porque la alabanza, gloria, sabiduría, poder y fuerza son de Dios (v. 11, 12). Un anciano preguntó quiénes eran estos vestidos de blanco (v. 13) y respondió: “estos son los que han salido de la gran tribulación” (RVR 60) o “estos son los que han pasado por la gran tribulación” (DHH), mientras que la NVI dice “aquellos son los que están saliendo de la gran tribulación”, lavaron sus ropas en la sangre de Cristo y por eso están en el trono y le sirven en su templo (vv. 14,15). Ahora ya no sufrirán de sed ni del sol porque Cristo los protegerá y el cordero será su pastor (Vv. 16, 17).

Esta es una visión de los salvados y se nos dice que esto es en relación a la gran tribulación, la cual se ubica según dijo Jesús antes de su venida (Mt. 24:21). Por tanto, este es el resultado de los verdaderos creyentes que lavaron sus ropas y llegarán a estar en presencia de Dios, sirviéndole en su templo, con Cristo, y sin ninguna necesidad más.

Entonces, ¿qué relación hay entre la gran multitud y los 144,000? Notemos que en Ap. 14:1-5 los 144, 000 aparecen ante el trono de Dios en el monte de Sión y se nos dice que ellos fueron redimidos como primicias de entre los de la tierra (Ap. 14:4), que son siervos que se guardaron del mal y que siguen al cordero, y también cantan un cántico nuevo. Por tanto, en Ap. 14 se nos da cuenta de que ellos estarán en el cielo redimidos de entre el mundo y servirán a Dios en el cielo. Osea que tendrán el mismo destino y las mismas características de la gran multitud en el cielo.

La primera posible interpretación es que 144000 judíos predicarán el evangelio durante la gran tribulación llevando a miles de personas a la salvación de todas las naciones los cuales llegarán al cielo. Es posible que los 144,000 sean primicias de las personas salvas en ese tiempo, pero no los únicos. Un apoyo bíblico sería Daniel 12 que dice que el pueblo de Israel tendrá un enorme tiempo de angustia cuyos nombres están en el libro de la vida, muchos serán entendidos que enseñarán justicia a la multitud, y todo esto servirá para ser purificados (emblanquecidos).

Otra posible interpretación es que los 144,000 es la misma iglesia formada por judíos y gentiles guardada en el tiempo de las plagas postreras (representado por el viento) pero no de la ira del anticristo quien pondrá un sello en la frente o en la mano de quienes lo adoren (Ap. 13) y matará a quienes no lo hagan.

El tema central de este pasaje es la salvación y protección de en medio de la gran tribulación, y que se nos asegura que un día estaremos totalmente protegidos en presencia de Dios.