Mientras que los primeras cuatro trompetas afectaron a la humanidad a través de la naturaleza estos dos toques de trompeta causaran un daño directo a gran parte de la población del mundo.

Quinto toque de trompeta:

Juan vio una estrella que cayó con la llave del pozo del abismo (v. 1). Si nos atenemos a una interpretación literal no podríamos hablar de una estrella con una llave, tiene que ser simbólico. Esto se refiere a Satanás a quien se le dio autoridad (llave) temporal para abrir dicho abismo del cual salió humo y con el humo (v. 2) langostas con el poder dañino de los alacranes. ¿Se refiere esto a seres físicos reales o a seres espirituales (demonios)? Demonios como veremos. En Lc. 8:31 los demonios rogaban a Jesús que no los enviara al abismo. Este es el lugar del cual surgirá la bestia (Ap. 11:7) y será arrojado y encerrado el diablo al empezar el milenio (Ap. 20:3).

A estas langostas se les dio poder como el de los escorpiones de la tierra (v. 3). Dicho poder fue concedido por la providencia. Ellos no pueden hacer daño a las plantas o árboles ni a quienes tienen el sello (los 144,000), sino a los impíos e idólatras (v. 4). No podían matar gente sino solo traerles dolor por 5 meses, y aunque la gente deseará morirse no podrán, es un dolor en carne viva (v. 5, 6). Las langostas hacen referencia a las plagas que padeció Israel, mientras aquellas dañaban las plantas estas dañan a los humanos. Pablo dice en 2 Co. 12:7 que para que él no se enorgulleciera le había sido dado un aguijón en su carne, un mensajero de Satanás que lo abofeteaba y aunque él rogó que se le quitase Dios no lo permitió. Mientras que el aguijón de Pablo era para humillarlo y que dependiera de Dios, la fuerza de los escorpiones es para herirlos y que se volvieran de su maldad.

Tienen cara de hombres, pero parecen caballos con coronas, cabello de mujer, dientes como el león para dañar (Vv. 7-8), su aspecto es grotesco y horrible como son los demonios. Tienen como una armadura de hierro y colas con aguijones, alas que hacen ruido (v. 9). Su jefe es el ángel del abismo, Abadón o Apolión que significa destructor (v.11).

Pero todavía faltan dos ayes más (v. 12). Aquí se nos muestra una sucesión de acontecimientos aún medidos por tiempo (5 meses).

Sexto toque de trompeta:

Cuando se tocó la trompeta se oyó una voz de entre los 4 cuernos del altar de oro que está ante Dios (v. 13), este se refiere al altar de incienso que había sido contaminado por el pecado de la humanidad y representa el lugar de oración de los santos. La voz ordenó soltar a los cuatro ángeles atados junto al río Eufrates (v. 14) para matar la tercera parte de la humanidad en la fecha determinada, en su hora, día, mes y año. El Eufrates es un río que atravesaba la ciudad de Babilonia. Estos ángeles atados pueden ser demonios destructores o ángeles justicieros, su número 4 simboliza la totalidad de lo que abarcan, el mundo. Y el hecho de que haya una fecha y hora determinada por Dios indica que hay un determinio desde la fundación de la tierra para este evento.

En la trompeta 5 nadie murió, pero en la seis se desató una gran matanza. Recordemos que la afectación de los juicios de las trompetas afecta a la tercera parte de las aguas, de las tierra, de los árboles, del sol y ahora de la humanidad y esta es por la guerra. Juan oyó el número de 200 millones de soldados a caballo (v. 16). Hoy en día el ejército más grande el mundo es China con una milicia superior a 2 millones, pero no hay ninguna con un ejército de 200 millones (1). No obstante, no es del todo imposible si tomamos en cuenta que en la segunda guerra mundial hubo alrededor de 100 millones de efectivos entre todos los países del mundo (2) y es que en medio de una guerra hay muchísimos civiles que son reclutados para la guerra.

Juan sigue diciendo que vio a los caballos y a los jinetes con corazas rojas como fuego, azul violeta (zafiro) y amarilla (azufre), los caballos tenían cabeza de león y tiraban fuego, humo y azufre por la boca que mataron la tercera parte de la humanidad (Vv. 17,18). Los caballos tenían cola como serpientes y dañaban con sus cabezas y las colas (v. 19) ¿es esto literal? ¿son humanos o son demonios como en la 5ta trompeta? Algunos sugieren que son demonios que causan muerte otros piensan que es un ejército humano usando modernas armas de guerra pero vistas de ese modo para el tiempo de Juan. Podemos notar, no obstante, una diferencia entre los ejércitos de langostas demoniacas y estos en que usan del fuego para matar a los seres humanos y su efecto es físico netamente. Así que es muy probable que se trate de una tercera guerra mundial.

A pesar de estas muertes la gente no abandonó la adoración a los demonios y a los ídolos, tampoco dejaron el asesinato, la brujería, la inmoralidad sexual y el robo (Vv. 20,21). Esto deja de patente la irremediable condición de los últimos tiempos, que no entienden. Notemos el justo juicio de Dios que les permite a los demonios herirlos puesto que ellos adoran a los demonios, pues “lo que los gentiles sacrifican, a los demonios sacrifican” (1 Co. 10:20). La gente seguirá matando gente a pesar de ver correr tanta sangre en esa guerra.

Hay un paralelismo entre estos juicios y los de las 5ta y 6ta copas derramadas donde la gente no se arrepiente y Dios permite una guerra en Armagedón (Ap. 16) con todos los ejércitos de la tierra reunidos pero estos son los juicios finales.

Para verificar:

(1) https://www.infobae.com/america/mundo/2020/02/23/el-ranking-de-los-ejercitos-mas-poderosos-del-mundo-y-que-lugar-ocupan-los-de-america-latina/

(2) https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Participantes_en_la_Segunda_Guerra_Mundial