Vivimos en un mundo lleno de peligros físicos y espirituales que nos acechan. Ya sea el robo, el secuestro, las enfermedades, los virus mortales, los accidentes, los ataques diabólicos, todos estamos propensos al daño. Pero Dios nos dio un salmo muy conocido y citado que nos habla de la protección divina que es el salmo 91 cuya palabra nos anima a confiar en Dios para ser librados.

El secreto de la protección divina

No es el resultado de usar el salmo como un amuleto como si abrir la Biblia ahí, recitarlo o pegarlo en la pared fuera lo que nos protegiera. Es el habitar a la sombra del Altísimo y Todopoderoso (1). Uno de los nombres de Dios es Altísimo que nos enseña que él está sobre todo en cuanto a autoridad y dominio, más alto que el cielo y las estrellas, más poderoso que Satanás. Otro nombre es Todopoderoso o shadai el cual puede ser lo imposible como abrir un mar, resucitar muertos, sanar enfermos y proteger.

Para ser protegidos debemos:

  1. Habitar bajo su abrigo- morar bajo su sombra (1): El salmista David pedía y demandaba una cosa, estar en la casa del Señor siempre porque él lo ocultaría en su tabernáculo en el día del mal (Sal. 27:4,5). No hay que buscarlo solo cuando estamos en peligros sino mantener una relación de abrigo, anhelando estar con él para disfrutarlo. Un abrigo cubre del frío, un árbol cubre con sombra del sol. Jesús dijo “el que permanece en mí” (Jn. 15:5)
  2. Confiar en él como un refugio o un castillo (2): un lugar de protección, más que un búnker bajo tierra, más que un chaleco antibalas, o un vehículo blindado. Un castillo era un lugar de protección alto y amurallado muy fuerte que detenía el ataque y los asaltos enemigos. Ese es Dios.

La promesa es que él nos librará de trampas ocultas y plagas mortales (3). Unas provienen del enemigo, otras vienen de la naturaleza. ¿Cómo será? Al ser cubiertos con sus alas (4) como la gallina cubre a sus polluelos. David también oraba “guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas” (Sal. 17:8)

El salmista dice que su verdad es escudo y adarga (baluarte). La palabra verdad significa fidelidad. Dios es fiel a su palabra aun cuando nosotros fuéremos infieles él permanece fiel y es por su verdad que él nos protege como escudo o adarga

¿De qué no temerás? El salmista nos dice que la fe nos quita el temor

  1. De los peligros nocturnos o terror nocturno: sueños o visiones terroríficas o ladrones que atacan por la noche (5)
  2. Flechas lanzadas de día: hoy diríamos balas que vuelan en el día al salir
  3. Plagas (Pestilencia) de noche o de día (6) cayendo mil muertos a la izquierda y 10000 a la derecha (7). Todo el tiempo. Esta es una plaga que tocó a sus enemigos pero no a él. Es por eso que menciona que los malvados recibirían su paga y él lo miraría con sus ojos (8)

El contexto es una guerra librada. Hay acciones que Dios ejecuta sobre sus adversarios sin que a nosotros nos toquen. De nuevo el salmista dice que por poner a Dios como refugio y como lugar de protección (9) entonces el Todopoderoso nos cuidará de:

  • No sufrir ningún mal, ni enfermedad que llegue a la casa (10).

Dios dijo “Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.” (Ex. 15:26). El trato con su pueblo es distinto que el de aquellos que no lo son.

La promesa de los ángeles: Para librarnos Dios usará a sus ángeles para que nos cuiden donde vayamos (11). El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y él los defiende (Sal. 34:7). Hay ángeles asignados para nuestra protección. Dios dice que nos levantarán con sus manos para que no tropecemos en piedra (12). Heb. 1:14 dice que los ángeles son espíritus al servicio de Dios enviados en ayuda de quienes han de recibir en herencia la salvación.

En la Biblia vemos ángeles luchando contra ejércitos enemigos, causando la muerte de los primogénitos, enviados a llevar alimento a Elías, a proteger a Daniel de los leones, etc.

Precaución: Satanás usó esta promesa en Mateo 4:6 para decirle que se lanzara desde la parte más alta del templo si era hijo de Dios, pero Cristo rehusó hacerlo pues sería tentar a Dios. Es tentar a Dios exponernos a las balas, a la violencia, a la enfermedad para tratar de demostrar que sí creemos. Eso es distorsionar la promesa divina. Dios nos libra y librará de aquellas cosas que no tenemos control si tenemos confianza en él, no si nos exponemos.

  • Librados de leones: Dios promete que podremos andar entre leones y serpientes (13) sin que nos dañen y que los pisaremos. Jesús dio autoridad para hollarlos sin que nos dañen (Lc. 10:19), refiriéndose a los demonios.

Promesas divinas: Dios dice que por amarle y conocerle nos salvará y nos pondrá en alto fuera del alcance del mal (14). Si le amamos guardaremos sus mandamientos. Jesús dijo: “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” (Jn. 14:23). Conocerle es saber quién es él y que es lo que él quiere de nosotros.

  1. Promete contestar a la petición (15)
  2. Promete estar con nosotros siempre
  3. Promete librarnos de la angustia
  4. Promete colmarnos de honores, glorificarnos
  5. Promete darnos una larga vida (16)
  6. Promete hacernos gozar de su salvación

Confía en Dios y descansa pues él es tu protector.