Transcripción

Esta es la primera vez que una pandemia hace que los templos tengan que cerrarse y la comunión entre los miembros y pastores tenga que sufrir de algún modo. Hoy en día gracias a Dios la tecnología nos permite algún tipo de comunicación con otros. Para el tiempo de Pablo que vivía la persecución esa tecnología consistía en el uso de las cartas o epístolas. La 1 Tesalonicenses es una de las epístolas escatológicas más ricas, pero también una carta pastoral muy entrañable, se dice que fue escrita entre el 50 a 52 d.C. y posiblemente sea la primera carta del Nuevo Testamento.

La situación era que ahora Pablo tenía que predicar en otros lados, la iglesia de Tesalónica enfrentaba persecución y el mismo apóstol no podía verlos, pues Satanás se lo había impedido (v. 18).

La iglesia de Tesalónica fue fundada según Hechos 17 en el segundo viaje misionero de Pablo. Esta era un ciudad muy grande e idolátrica. Cuando Pablo llega allí predicó en una sinagoga y consiguió la conversión de algunos judíos y otros gentiles y se desató una persecución en su contra que llevó a que él tuviera que irse. Pese al poco tiempo que estuvo con ellos Pablo desarrolló una amistad y un cariño pastoral muy grandes.

El apóstol Pablo menciona en 1 Ts. 2:17 “Pero nosotros, hermanos, separados de vosotros por un poco de tiempo, de vista pero no de corazón, tanto más procuramos con mucho deseo ver vuestro rostro;” ¿cuántos deseamos volver a reunirnos como una congregación para ver el rostro de nuestros hermanos? Si hay una cosa que debemos extrañar es el contacto personal con otros hermanos, pues la iglesia es el conjunto de hermanos reunidos en un lugar para adorar a Dios y tener comunión con otros. ¿Por qué Pablo extrañaba tanto esto?

Pablo indica que aún con la oposición les predicó con denuedo para agradar a Dios y en vez de buscar su dinero o tratarlos con autoridad fue tierno con ellos, los trató con delicadeza (2:6,7). Como una madre que amamanta y cuida a un niño (nodriza). No solo estaba dispuesto a darles el evangelio sino la vida porque llegó a quererlos mucho (v.8).

Ese afecto pastoral llevó a Pablo a animarlos, consolarlos y exhortarlos para llevar una vida digna de Dios (v. 12). Así que Pablo estaba contento de ver que ellos habían recibido la Palabra y estaban soportando las tribulaciones.

Si había algo que hacía sentir orgulloso al apóstol Pablo ante la venida del Señor eran ellos (vv. 19, 20). Ellos eran su corona, su esperanza y su gozo.

¿Cuál es el temor de un pastor que Dios puso para cuidar el rebaño ante una situación de lejanía y de cierto desamparo, cuando la iglesia pasa por la prueba? 1Ts 3:5  “Por lo cual también yo, no pudiendo soportar más, envié para informarme de vuestra fe, no sea que os hubiese tentado el tentador, y que nuestro trabajo resultase en vano.” Un pastor es alguien que vela por las almas como quien ha de dar cuentas a Dios (Heb. 13:17)

 Lo más importante que debe mantener el cristiano es la fe y esto es lo que más ataca el tentador. Lo más triste para un pastor es ver que el trabajo se pierde por un descuido. Es por ello que Pablo les envió a Timoteo para confirmarles la fe y para exhortarles a perseverar (3:2). Pablo les recuerda que para la tribulación fueron puestos como él mismo lo había predicho (3:3,4).

Timoteo trajo buenas noticias de la fe y el amor de los hermanos, así como recuerdo con cariño al apóstol. Hoy muchos pastores nos regocijamos cuando oímos el testimonio de los líderes cuando nos dicen que están perseverando en la adoración del Señor, en ofrendar y en tener comunión unos con otros, aunque no podamos estar todos y esto nos anima, y nos tranquiliza como pastores.

Hay tres cosas que Dios se agrada que la iglesia mantenga activa aún en tiempos de crisis: la fe, la esperanza y el amor. Pablo decía 1Ts 1:3 “Continuamente recordamos qué activa ha sido su fe, qué servicial su amor, y qué fuerte en los sufrimientos su esperanza en nuestro Señor Jesucristo, delante de nuestro Dios y Padre.”

Hay una oración que continuamente debemos hacer al Señor en estos tiempos y es “que nos permita verlos personalmente[d] y completar lo que todavía falte en su fe.” (1 Ts. 3:10), no hay nada que puede sustituir la presencia personal para el discipulado de las personas. Si bien los miembros mantuvieron la fe Pablo como pastor quería completar lo que les faltaba en la fe mediante la predicación y enseñanza. 

Es Dios quien hace esto posible “Deseamos que Dios mismo nuestro Padre, y nuestro Señor Jesús, nos ayuden para que podamos ir a visitarlos.” En su caso esto no fue inmediato.

Otra petición de Pablo era por crecimiento en el amor. La fe y la esperanza dejarán de ser pero el amor no pasará. Esta es la meta del creyente 1Ts 3:12  Y que el Señor los haga crecer y tener todavía más amor los unos para con los otros y para con todos, como nosotros los amamos a ustedes.

La tercera petición del apóstol era por la firmeza y santidad de los creyentes 

1Ts 3:13  Que los haga firmes en sus corazones, santos e irreprochables delante de Dios nuestro Padre cuando regrese nuestro Señor Jesús con todo su pueblo santo. Amén.