Transcripción

¿Cómo nos hallará el Señor?

Como cristianos la pregunta que debemos hacernos no es cuando vendrá Jesús, sino cómo estaremos nosotros para su encuentro. A lo largo de la historia ha habido personas que han puesto fecha a la venida de Jesús y se han equivocado. Hoy mismo hay algunos que creen y aseguran que Jesús vendrá en los próximos tres años. Los mismos apóstoles preguntaron a Jesús “¿cuándo restaurarás el reino?” y les dijo que no les tocaba a ellos saber los tiempos o las sazones (el día) que el Padre puso en su sola autoridad (Hch. 1:6,7). La iglesia de Tesalónica se hacía la misma pregunta ¿cuándo vendrá el Señor?, al parecer algunos se estaban desesperando al no ver su llegada y esto también tendría que ver con la persecución vivida y los hermanos muertos. Pablo tiene que recordarles que acerca de los tiempos y ocasiones (fechas) no tiene necesidad de escribirles (1 Ts. 5:1).

¿Por qué? 1Ts 5:2  “Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;” Esto fue enseñado por Jesús en Mateo 24:43,44 donde les advierte que si el padre de familia supiera qué hora vendría el ladrón velaría y no dejaría minar su casa, por ello deberían estar alertas porque Él vendría a lo hora menos esperada. Pedro enseña lo mismo en 2Pe 3:10 “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.” Si el pasaje de 1 Ts. 4 que habla de la venida de Jesús por su pueblo entonces Pablo se está refiriendo que este es llamado el día del Señor que iniciará el periodo de juicio.

En el Antiguo Testamento el término día de Jehová, también llamado día de Jesucristo o día del Señor se refiere al día de juicio sobre las naciones. Por ejemplo Mal 4:5 “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.”, Joe 3:14,15 “Muchos pueblos en el valle de la decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión. El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.” El día del Señor es para salvación para su pueblo y destrucción para el mundo

1Ts 5:3  que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Jesús había mencionado que sería como en los días de Noé que la gente comía, bebía y se daba en casamiento como si no pasara nada hasta que el diluvio se los llevó a todos (Mt. 24:37-39). Es decir, la gente estaba desprevenida. Notemos la metáfora del ladrón que viene repentina e inadvertidamente. Los falsos profetas del Antiguo Testamento decían que vendría paz y no juicio, aletargaban la conciencia de las personas antes de llamar a un arrepentimiento, Jer 8:11 “Y curaron la herida de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz.” Es un engaño decir que viene una época de paz y seguridad para este mundo, pero habrá un tiempo donde falsos líderes, políticos y dirigentes religiosos anunciarán esto, pero verán la destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, así será súbito e inevitable la llegada del juicio sobre la tierra y no escaparán.

La iglesia no será sorprendida 1Ts 5:4,5 “Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.” La comparación está en que una persona de día no puede ser robada pues ve y está despierta, por tanto, se puede defender, mientras que los que moran en tinieblas duermen. Esto divide a las personas en dos: los de la noche y los del día. El Señor enseñó que él es la luz del mundo y quien lo sigue no andará en tinieblas. Luego también mencionó que nosotros somos luz del mundo para brillar, Efe 5:8 “Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz”. Las tinieblas de la noche representan el momento propicio para el pecado el cual se trata de esconder.

Si Jesús viene de repente debemos estar despiertos y ser sobrios 1Ts 5:6 Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. 1Ts 5:7  Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan.

Los de la noche duermen, pero la iglesia no debe dormir Efe 5:14  Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo. El mundo está en un estado inconsciente, pero hay muchos creyentes que son como las vírgenes insensatas que no llevan suficiente aceite y se duermen mientras el novio llega. Jonás dormía mientras el barco se hundía.

  1. La iglesia debe velar: “velad porque no sabéis la hora”. O sea no te confíes. Hay gente que deja un perro cuidando la casa, otros tienen cámaras de seguridad y hasta veladores cuando se trata de una fábrica o cuidadores del ganado o del fruto del campo cuando hay cosecha. ¿Cuánto más debes cuidar tu alma de que se halle en el centro de la voluntad de Dios? Velar es estar alerta de que el pecado no te desvíe, de que estés viendo el centro todos los días. Hay que velar y orar para no entrar en tentación. Velar es no desviarte de lo que Dios te mandó a hacer, de tal forma que él te halle haciendo justo eso. Hay gente que empezó bien, pero ha perdido el rumbo. Ha dejado de velar, se ha puesto a dormir. Rom 13:11 “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.”
  2. La iglesia debe ser sobria: no solo evitando las borracheras pues los borrachos no heredarán el reino de los cielos (1 Co. 6:10), sino que como dice Isaías 28:7,8 el vino y la sidra atonta, nos hace errar, nos trastorna, nos hace tropezar y al final viene el ay. La embriaguez está asociada al que busca el placer por olvidarse de las penas. Ellos están en fiestas, pero no miran la obra de Jehová ni la consideran (Is. 5:11,12). Pasará como el siervo que piensa “mi señor tarda en venir” Mat 24:49 “y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos,” vendrá el señor a la hora no esperada y lo castigará. El Señor quiere que estemos en nuestros cabales y en sano juicio (sobrios). Hay cristianos que no se embriagan, pero viven como borrachos con las cosas del mundo y no tienen un sano juicio.

 1Ts 5:8  “Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.” No solo debemos estar protegidos y sobrios sino bien protegidos ante el día del Señor que viene como ladrón. Rom. 13:12,13 “La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.” ¿Cómo me visto del Señor? Con la coraza de la fe y amor, y con la esperanza de la salvación como yelmo. Pablo enseña que por gracia somos salvos por la fe (Ef. 2:8), pero ¿de qué seremos salvos? De la ira del día del Señor. Respecto al amor  dice 1Jn 4:17  “En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.” Tener esperanza nos prepara 1Jn 3:3  Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

1Ts 5:9  Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,  Pablo está enseñando que tenemos la esperanza de la salvación por medio de Jesucristo y no de la ira. Pues hemos sido justificados por la fe por medio de Jesús y por tanto no hay condenación para los que están en Cristo los que no andan conforme a la carne (Ro. 8:1).

1Ts 5:10  quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. Pablo se refiere a que sea que estemos vivos o muramos vivamos con él, esto se refiere que en la vida estamos con él, al morir vamos con él y un día estaremos con él por siempre. 1Ts 5:11  Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. La venida de Jesús nos debe motivar a seguir adelante.