Dark es una serie alemana muy popular en la plataforma Netflix que tiene una trama difícil pero interesante acerca de varias familias que intentan cambiar el pasado para recuperar a algún ser querido a través de viajes en el tiempo. El tema que se discute es ¿realmente podemos cambiar las cosas o somos presa del destino? ¿todo está determinado o verdaderamente tenemos libre albedrío? Tarde o temprano los personajes se van dando cuenta que en el intento de cambiar las cosas ellos mismos provocan que todo vuelva a suceder de esa forma en un ciclo infinito de repeticiones, pues sus “yos” mayores los engañan para que se repitan los mismos acontecimientos y así asegurar sus existencias.

Al final algunos personajes llegan a la conclusión de que deben conocer el origen de todo ese embrollo para acabar con él y así evitar que las cosas se sigan repitiendo, quieren ser libres de la prisión del determinismo, mientras otro grupo busca que las cosas sigan así para mantener con vida a algunos personajes ¿Habrá alguna esperanza de ser libres del destino? Esta la vieja pregunta del libre albedrío vs predestinación.

Dark no solo se llama así porque habla sobre la materia oscura y los agujeros negros que son usados como combustible y forma de transporte al futuro y al pasado, sino también porque nos muestra la oscuridad del corazón humano que está dispuesto a mentir, a matar y a traicionar por la libertad de decidir o por el amor hacia alguien. Pero también nos enseña sobre la oscuridad de la muerte, de la no existencia bajo la creencia de que no existe un paraíso más allá después del último suspiro, solo hay nada, solo oscuridad.

Ante estas preguntas de fondo está la cuestión ¿tiene sentido la vida? ¿tengo un propósito? ¿soy solo un pequeño eslabón de una gran cadena que determina la existencia de otros?, o como empieza dicha serie, ¿es el suicidio la mejor alternativa?

La serie también tiene innumerables referencias bíblicas como Adán y Eva, los padres de la nueva humanidad que iniciarían el paraíso, y que para lograrlo procuraban que sucediera el Apocalipsis. La secta sic mundus creatus est (así fue creado el mundo), el alfa y la omega, los caídos, pastores y varios otros conceptos como el Dios tiempo en el cual se tiene fe o se niega por su tiranía, son parte de esta compleja serie. Al final, aunque la serie está revestida de estos conceptos religiosos cristianos la visión del mundo es materialista, el pensamiento es que solo la materia existe y el tiempo del cual estamos atados.

Si aceptamos la concepción cristiana de la creación y la providencia entonces el tiempo tuvo un comienzo en el génesis de todo, mientras que Dios existe como ser eterno, sin dependencia del tiempo. Los seres humanos habrían adquirido la virtud de la vida eterna por la obediencia pero a causa del pecado de Adán están sujetos a una vida temporal. La promesa es que al creer en Jesús se abre de nuevo la oportunidad de tener vida eterna en el paraíso.

Acerca de la cuestión de la predestinación y el libre albedrío podemos decir que mientras el hombre no conoce el futuro, Dios ya sabe todo desde el comienzo. Adán tenía libre albedrío pero Dios sabía que caería e intervino para su salvación, la cuestión que queda al aire es ¿quiénes son los salvados? ¿hay personas predestinadas desde un principio para salvación? ¿tenemos verdadera libertad de elección? Pablo dice en Romanos 8 que Dios en su omnisciencia conoce todo y ha predestinado a aquellos que conoció desde antes del comienzo del mundo y del tiempo, y a esos llama, justifica y glorifica; cumpliendo de este modo lo que él conoció en el tiempo.

La Biblia afirma que no somos libres en verdad a menos que el Hijo nos haga libres pues al ser esclavos del pecado, nuestras pasiones y deseos nos dominan y contradicen aquello que deseamos con la mente. Si bien podemos escoger mentir o no, robar o no, matar o no, la tendencia es a hacer lo que no deseamos y somos presa de lo malo. Para una discusión más amplia recomiendo leer acerca del debate calvinista vs arminianismo en el que los primeros abogan por una predestinación determinista mientras que los segundos abogan por una predestinación en que enfatizan el libre albedrío. De ese debate teológico y filosófico sin duda ambos estarán de acuerdo en que el mensaje de salvación debe predicarse a todos y todos deben decidir si aceptan o no a ese llamado, al final si alguien lo acepta es porque era predestinado, pero eso nadie lo sabe hasta que lo recibe.

En la serie, sin embargo (spoiler), la solución a todo el problema de la esclavitud del tiempo vino por medio de la revelación de uno de sus personajes sobre la existencia sobre otro mundo y la voluntad de estos a hacer caso a esto aunque tuviesen que desaparecer. En la Biblia tenemos que Dios prohibe consultar brujos o hechiceros que nos adivinen el futuro, tal vez esto se deba a que él desea que vivamos el hoy tomando las mejores decisiones para nuestro futuro y no dejándonos engañar (como lo fueron los personajes) para actuar como no debemos.

Podemos ser libres de la culpa del pasado, de cosas que, aunque no podamos cambiarlas ya no surtan efecto en nuestra vida, ni ante Dios, y esto mediante el perdón en Jesús. También podemos ser libres del temor al futuro ante la posibilidad de una existencia feliz en un paraíso y como demostración de ello tenemos a alguien que hizo más que viajar en el tiempo, se introdujo en el tiempo siendo eterno, Jesús, quien vivió, murió y resucitó para nunca más morir. Por tanto, hay una esperanza para el futuro, es algo que no tiene que terminar en oscuridad sino en luz, la luz de quien dijo que era la luz del mundo y quien lo siguiera no andaría en tinieblas. Este mismo da un sentido a la vida de desgracias y sufrimientos, y muestra un camino a seguir que vale la pena.

A diferencia de la visión abierta de la ciencia ficción a otros mundos donde nuestros “yos” existen sin cambio y sin esperanza más allá de la buena voluntad humana, la esperanza bíblica es la posibilidad de un cambio interior por el Espíritu para una vida realmente libre y un mundo donde mora la justicia, la verdad y el amor, un traslado de la oscuridad a la luz.

Jua_8:12  Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.