Debió haber sido difícil y aún desesperante estar tanto tiempo dentro del arca hasta que pudieron salir. Ya no se trataba solo de aquellos que fueron destruidos sino de la preocupación que Dios manifestó hacia los salvados. Era necesario esperar y confiar en Dios que no permitiría su muerte ahí, sino que les concedió el poder reiniciar su vida. Ese tiempo también constituyó una prueba para ellos. Veamos la cronología

  1. Primero se nos cuenta que Noé y su familia estuvieron 7 días desde que entraron hasta que inició la lluvia (Gén. 7:10). La lluvia comenzó a los 17 días del mes segundo (Gén. 7:11)
  2. El diluvio duró cuarenta días, luego de eso se cerraron . Luego de 40 días en que cayó el diluvio Dios se acordó de Noé y los animales y mandó un viento para soplar sobre la tierra para hacer bajar el agua (Gén. 8:1). Es seguro que si no hubiera soplado este viento hubiesen estado mucho más tiempo allí.
  3. A los 150 días del comienzo del diluvio las aguas bajaron y reposaron en el monte Ararat (3, 4). Esto sucedió a los 17 días del mes séptimo. ¿Cuánta agua tuvo que evaporarse para alcanzar las montañas más altas del Ararat, unos 5160 m? Aunque tocaron el pico en ese día aún no podían bajar.
  4. En el día 224, al mes décimo en el día primero reaparecieron las cimas de las montañas (Gén. 8:5). Aquí empezaba a asomarse la esperanza, pero aún no podían aventurarse a salir pues el lugar era inhóspito.
  5. Cuarenta días después, a los 264 días Noé abrió la ventana y mandó un cuervo para ver si había tierra firme pero volaba y regresaba (Gén. 6,7).
  6. Noé envió también una paloma para ver si encontraba un lugar de reposo (Gén. 8:8,9) siete días después, pero no lo hallaba. Mientras que el cuervo podía comer diversos tipos de alimento, la paloma era más selectiva, y sin embargo, ni uno ni otro hallaron alimento o lugar para vivir.
  7. 7 días después Noé volvió a enviar la paloma y regresó con una ramita de olivo en su pico (10, 11), lo cual le hizo ver que ya había tierra descubierta y con algo de vida.
  8. 7 días después se volvió a enviar la paloma, pero ya no regresó (12), lo cual implicaba que ya podía subsistir en la tierra.
  9. A los 601 años de Noé, en el mes primero, el primer día, osea a los 314 días de que empezara el diluvio Noé quitó la cubierta del arca y vio que la tierra estaba seca (13). Todavía no bajaron del arca pero sí, comenzando ese año nuevo pudo ver la fidelidad de Dios en el comienzo de un nuevo mundo.
  10. A los 27 días del mes segundo, en el día 371 la tierra estaba bien seca y Dios le ordenó salir con su familia y los animales para que se esparcieran en la tierra y tuvieran muchos hijos volviendo a poblar el mundo (14- 19).
monte Ararat

Al igual que la creación original (Gén. 1), el reinicio de la vida volvió a realizarse desde el agua con el poder de Dios (viento) y dando como anuncio de una nueva vida la paloma (símbolo del Espíritu Santo) trayendo una rama de olivo con lo cual hacer aceite. La vida fue resguardada por la gracia y el poder de Dios. Así se salvaron Noé y su familia, en total 8 personas y los animales, todo reptil y ave salieron del arca. Al descender lo primero que hizo Noé fue adorar a Dios, y este hizo un pacto con él y su creación…

El apóstol Pedro enseña que la salvación mediante el agua de la familia de Noé es un símbolo del bautismo (1 P. 3:20,21). Cuando Jesús salió del agua en su bautismo, el Espíritu descendió sobre él en forma de una paloma, esto marca el inicio de la nueva historia de la humanidad que se une a Cristo por medio de la fe en el bautismo, el cual también simboliza su resurrección. Iniciamos una nueva vida espiritual y esperamos la segunda venida de Jesús, en tanto que este mundo aguarda ser destruido con fuego para luego dar paso a cielos nuevos y nueva tierra (2 P. 3). Por lo tanto, debemos aguardar con paciencia y seguir invitando a más personas para ser salvos.